¿Estrés del tránsito? Recupera la calma con la técnica del semáforo
Afrontar el tránsito en el día a día puede provocar estrés y su acumulación a largo plazo, una carga cerebral importante que debe identificarse y buscar opciones para disminuir las tensiones al movernos por las distintas vías del país. De esa cuenta, la licenciada Viviana Ramírez, psicóloga y terapista del lenguaje con diplomado en neuropsicología, […]
Afrontar el tránsito en el día a día puede provocar estrés y su acumulación a largo plazo, una carga cerebral importante que debe identificarse y buscar opciones para disminuir las tensiones al movernos por las distintas vías del país.
De esa cuenta, la licenciada Viviana Ramírez, psicóloga y terapista del lenguaje con diplomado en neuropsicología, del Programa de Salud Mental del Ministerio de Salud, expone que es importante desconectarnos de nuestra rutina y descansar, pero también resolver estos momentos de estrés.
Refiere que hay estudios que demuestran que el estrés en el tránsito puede afectar el sistema nervioso, a través de procesos inflamatorios y un deterioro cognitivo que se direcciona hacia el lenguaje, pensamiento y comportamiento.
LA TÉCNICA DEL SEMÁFORO
Ramírez detalla que pensar en el tránsito puede generar estrés desde antes de salir de casa al trabajo y viceversa, por lo que es importante abordarlo.
Una de las formas para tranquilizarnos que comparte la experta es la técnica del semáforo.
Esto consiste en imaginar un semáforo e identificar las emociones y clasificarlas por color.
Por ejemplo, al experimentar enojo al no avanzar en el tráfico se puede clasificar en el color rojo y determinar que a través de esa emoción se está externando esa frustración, indica.
En este sentido, la experta subraya que al ir en el tránsito no es bueno estar pensando en el tiempo en el que se va a llegar al lugar de destino.
Asimismo, hace hincapié en que se deben evitar y despejar los pensamientos de rumiación, «que es que tenemos que resolver ciertas cuestiones y vamos pensando en el tráfico cómo resolverlo», ya que resultan en más enojo, irritabilidad y estrés.
A partir de identificarlo y clasificarlo en el color rojo, se debe solventar para transitar nuevamente hacia el color verde.
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REGRESANDO AL COLOR VERDE
Cuando el semáforo imaginario se enciende en el color rojo, es importante la respiración profunda usando el diafragma para calmar los ánimos, resalta.
«Cuando nosotros exhalamos, esa simple respiración nos va a ayudar a tranquilizarnos y estar conscientes que liberamos la tensión muscular, especialmente en los hombros», explica.
A través de estas respiraciones profundas y despeje de la mente, se puede imaginar el color verde en el semáforo, asociado a la tranquilidad. «Entonces, vamos a actuar con seguridad, retomando la conducción de forma serena y con tranquilidad», menciona.
Ramírez enfatiza que se debe dar importancia al descanso, dormir al menos ocho horas, desconectarse de la rutina, hacer alguna actividad física -aunque sea caminar o contar los pasos que se dan-, cuidar la alimentación y no pasar del trabajo a las tareas de la casa y viceversa, sino salir de la rutina de vez en cuando para desconectarse y darle un respiro al cuerpo, liberando el estrés.
Se puede sumar a esto la técnica del semáforo, un aporte que puede hacer un viaje estresante en uno más ligero, al detectar y actuar sobre las emociones.

