TGW
Guatevision
DCA
Prensa Libre
Canal Antigua
La Hora
Sonora
Al Día
Emisoras Unidas
AGN

Chiltepito adventure
Andrea Ponce David, mi novio, estaba muy feliz pues su hermano le había vendido su carro. Era su primer vehículo así que decidimos unir esa celebración con la de nuestro aniversario de tres años e ir a almorzar. Cuando llegó salí, lo saludé y me dirigía a la puerta del copiloto: Esa puerta no abre. […]
Andrea Ponce
David, mi novio, estaba muy feliz pues su hermano le había vendido su carro. Era su primer vehículo así que decidimos unir esa celebración con la de nuestro aniversario de tres años e ir a almorzar. Cuando llegó salí, lo saludé y me dirigía a la puerta del copiloto:
Esa puerta no abre.
̶ ¿Y eso?
̶ No sé, ayer se arruinó.
̶ ¿Y entonces?
̶ Tenés que entrar por esta…
Me señaló la puerta del piloto. Entré con dificultad, pues el asiento no se podía mover hacia atrás. Me acomodé e intenté ponerme el cinturón de seguridad.
̶ No me lo puedo poner. Está como trabado.
̶ ¡Ah! Es que eso también se arruinó.
̶ ¿Y entonces?
̶ Pues agarrate de donde podás.
Observé mientras él se ponía tranquilamente su cinturón y le dije:
̶ ¡Ah no! Si yo no me pongo el cinturón, vos tampoco.
̶ Es que si no me lo pongo salgo volando.
̶ ¿Cómo así?
̶ Porque esta puerta no cierra, y si no me pongo el cinturón, en las vueltas se abre y salgo volando…

Sin decir más, empezamos la marcha. Estábamos en pleno tráfico cuando empezó a salir humo del capó.
̶ Vos, ¿ya viste el humo?
̶ Sí, ya se calentó el motor otra vez. Hay que echarle agua.
̶ Mirá, allí adelante hay una gasolinera.
Nos detuvimos y le echamos agua. Nos disponíamos a retirarnos cuando[Pare evitar la cacofonía, mejor algo como: Estábamos por retirarnos] en eso: [Es coloquial pero también redundante. Vos decidís si lo dejás o lo quitás.]
̶ ¡Alagrán[Para que esté igual que arriba.]! Ahora no quiere encender.
̶ ¿Y ahora?
̶ Vamos a tener que empujarlo.
̶ ¿Vamos?
̶ ¿Sabés arrancarlo en segunda?
̶ No.
̶ Entonces vamos a tener que empujar.
̶ ¿Con estos zapatos?
̶ Sí, mi amor, lo siento.
̶ Va pues…

Me bajé y empecé a empujar. David corría con la puerta abierta y cuando sentía que llevaba algo de aviada se metía de un salto al carro e intentaba encenderlo. Después de tres repeticiones, lo logró.
Íbamos en camino de nuevo cuando empezó a llover recio. David me dijo:
̶ Pasame aquel trapo que está en el asiento de atrás.
̶ ¿Para qué?
̶ Para limpiar el parabrisas. Es que el limpiabrisas no funciona.
̶ ¡Alagrán! ¿Pero cómo lo vas a limpiar por fuera si vas manejando?
̶ Cuando haya semáforo en rojo me bajo…
Y así lo hizo. En cada alto saltaba del[Más preciso] carro para limpiar el vidrio, y subía cada vez más empapado.
Cuando al fin llegamos al restaurante, dejó el carro encendido, se bajó y me dijo:
̶ Bajate vos y pedís para llevar. Es que tengo miedo de que se me vuelva a apagar el carro.
Así que me bajé furiosa, pedí algo y dí por terminada nuestra cita romántica.