La inflación
Luego del frustrado nombramiento del ahora, otra vez, ministro de Finanzas, Jonathan Menkos, algunos columnistas analizaron los posibles motivos de los amparos interpuestos contra el nombramiento del funcionario y, además, cuestionaron el artículo de nuestra Constitución que prohíbe al Banguat financiar al gobierno central, diciendo que la mayoría de los países desarrollados sí lo permiten. […]
Luego del frustrado nombramiento del ahora, otra vez, ministro de Finanzas, Jonathan Menkos, algunos columnistas analizaron los posibles motivos de los amparos interpuestos contra el nombramiento del funcionario y, además, cuestionaron el artículo de nuestra Constitución que prohíbe al Banguat financiar al gobierno central, diciendo que la mayoría de los países desarrollados sí lo permiten. En realidad, en Europa, Estados Unidos y otros países desarrollados, existen prohibiciones similares a la guatemalteca y, los que financian déficits, lo hacen indirectamente a través de los mercados financieros, no a través de su banco central, lo que permite regular, vía precio de los instrumentos o tasa de interés, la cantidad de deuda que un país puede emitir.
Es importante iniciar con el por qué de la prohibición constitucional. En primer lugar, esta prohibición le da al Banguat independencia del gobierno central, lo que les permite a sus autoridades tomar decisiones técnicas y no políticas, a conveniencia del gobernante. Además, cuando un banco central financia los déficits presupuestarios de un gobierno, lo que hace es monetizar la deuda (o “imprimir” dinero, en términos simples). Lo que ocurre al “imprimir” dinero para financiar un déficit presupuestario, es que incrementa el dinero en circulación en la economía para comprar la misma cantidad de bienes disponibles, lo que causa inflación.
Hoy estamos viviendo un proceso inflacionario debido al incremento de los precios de los combustibles, mismo que se limita al impacto que tienen los hidrocarburos en las cadenas logísticas, y toma un tiempo en trasladarse al mercado. Sin embargo, la inflación causada por monetización tiene un impacto inmediato, mucho mayor sobre los precios en general, además de que no existe límite a lo que el gobierno puede gastar (debido a que puede financiar presupuestos enormes sin consecuencias aparentes).
Las consecuencias, sin embargo, sí existen y siempre las termina pagando el ciudadano de a pie, debido a la pérdida del poder adquisitivo de su dinero causada por la inflación que un funcionario irresponsable provocó. Estabilizar los precios luego de una inflación, requiere medidas de choque que tendrán un impacto negativo importante, como elevar el tipo de interés, incrementando el costo de financiamiento para empresas, el cual impacta a todas las empresas, pero principalmente a las pequeñas y medianas. Otro impacto importante que causa la inflación a través de la pérdida de poder adquisitivo de la moneda es la reducción de las capas medias y el incremento de las capas bajas. Ejemplos de lo anterior abundan: Zimbabwe, Serbia, Bolivia, Argentina y Venezuela.
Este empobrecimiento generalizado de la sociedad se puede dar a causa de monetización de deuda, es decir, financiar déficits fiscales, como los que acarrean los elevadísimos presupuestos que este gobierno ha propuesto y que no se han traducido en obra pública. Es la forma más vil y deleznable de robarle a los guatemaltecos.