¿Cómo las remesas familiares se consolidaron como motor clave de la economía en el 2025 al aportar el 20.7% del PIB?

¿Cómo las remesas familiares se consolidaron como motor clave de la economía en el 2025 al aportar el 20.7% del PIB?

Las remesas aumentaron su participación al 20.7% del PIB durante el 2025, gracias a la cifra histórica de ingresos por US$25 mil 530.2 millones o sea unos Q195 mil millones, lo que confirma su papel como pilar de la economía nacional, según la autoridad monetaria y analistas consultados.

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Resumen Automático

08/01/2026 00:10
Fuente: Prensa Libre 

La recepción de divisas por remesas durante el 2025, por un total de US$25 mil 530.2 millones (equivalentes a Q195 mil 306 millones), también incrementó su participación como porcentaje del PIB, según la actualización publicada por la banca central.

El ingreso de remesas el año pasado marca una tendencia histórica en las estadísticas anuales, lo que influyó en su peso en el PIB y confirma que se han convertido en un motor económico. Varias actividades productivas, de inversión, negocios y transacciones dependen de ellas, así como variables macroeconómicas como el tipo de cambio. Es decir, las transferencias dinamizan la economía.

En el 2023 y el 2024, las remesas representaron el 19% del PIB, pero en la actualización del 2025 escalaron al 20.7%.

Álvaro González Ricci, presidente del Banco de Guatemala (Banguat), informó a Prensa Libre que, al finalizar el 2025, las remesas crecieron 18.7%, lo que implicó un flujo anual de US$25 mil 530.2 millones, monto superior en US$4 mil 20 millones con respecto al 2024, cuando fueron de US$21 mil 510.2 millones.

Los registros indican que, en diciembre recién pasado, el monto ascendió a US$2 mil 241.3 millones, cifra superior en US$300.5 millones —es decir, un 15.5% más— respecto de diciembre del 2024, cuando alcanzaron US$1 mil 940.8 millones.

Por primera vez se observó que las remesas alcanzaron un ingreso diario promedio de US$100 millones, con tasas de crecimiento de dos dígitos en el año recién pasado. Durante el 2025, ocho meses registraron ingresos mensuales superiores a los US$2 mil millones, en parte debido a la política migratoria de Estados Unidos y al temor generalizado por redadas en lugares públicos y centros de trabajo.

El dinero que envían los migrantes guatemaltecos —en su mayoría desde Estados Unidos— es destinado por las familias beneficiarias al consumo de bienes y servicios en el hogar, y otro porcentaje se dirige a inversión, lo que convierte a las remesas en un sostén para la actividad económica, sobre todo en el área rural.

Estudios indican que más de seis millones de personas se benefician de estos envíos.

Envío suben por temor migratorio

Con el resultado del año pasado, Guatemala se posiciona como uno de los países con mayor flujo de remesas familiares en América Latina y el Caribe, tanto por el volumen recibido como por haber alcanzado una cifra histórica.

En el informe de evaluación de la Política Monetaria, Cambiaria y Crediticia a noviembre del 2025, se indica que el ingreso de remesas familiares mostró un comportamiento positivo durante ese período, asociado principalmente al desempeño del mercado laboral en Estados Unidos —en especial en el segmento del empleo hispano— y a los temores generados por las medidas migratorias.

Por otro lado, según el documento oficial, otro factor determinante fue el envío de ahorros por motivos de precaución, ante el endurecimiento de la política migratoria.

Esto explica que en el 2025 se observaran flujos extraordinarios de remesas, lo cual elevó su participación al 19% del PIB en el año recién pasado.

La política migratoria en Estados Unidos se endureció en 2025 y fue un factor que impulso más envíos. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

Remesas sostienen el consumo y la liquidez

Herbert Hernández, director del Banco de los Trabajadores (Bantrab), declaró que el hecho de que las remesas familiares representen el 20.7% del PIB es, sin duda, un indicador de enorme relevancia para la economía.

El ingreso de remesas familiares mostró un comportamiento positivo durante ese período, asociado principalmente al desempeño del mercado laboral en Estados Unidos —en especial en el segmento del empleo hispano— y a los temores generados por las medidas migratorias.

Por un lado, evidencia el papel fundamental que desempeñan millones de guatemaltecos en el exterior en el sostenimiento del ingreso de los hogares y en la estabilidad macroeconómica. Las remesas se han convertido en un pilar que amortigua choques económicos, sostiene el consumo interno y aporta liquidez al sistema financiero.

Remesas crecen más que la economía

Qué las remesas familiares hayan alcanzado el 20.7% del producto interno bruto (PIB) en Guatemala tiene un amplio significado. Para Mario Arturo García, consultor en remesas familiares y migración, esto evidencia una realidad económica compleja. Ejemplificó que, mientras la economía nacional crece a un ritmo promedio del 4% anual, las remesas han aumentado cerca del 18% en promedio durante los últimos cinco años.

“El dato es demoledor: en el siglo XXI hemos pasado de 2002, cuando las remesas representaban alrededor del 8% del PIB, a 2025, año en el que se estima que alcanzarán aproximadamente el 21% del PIB. Esto confirma que la economía guatemalteca es hoy altamente dependiente de las remesas familiares”, afirmó.

Fredy Arizmendy Gómez, catedrático de Planificación del Desarrollo en la Universidad de San Carlos de Guatemala, comentó que el significado es que las remesas han crecido más que el PIB, aunque aclaró que esa comparación tiene únicamente un fin estadístico.

Varios sectores de la economía se vieron dinamizados por el despacho de remesas familiares en 2025. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

Vivienda y alimentos, entre los rubros más impactados

A los consultados se les preguntó cómo se traslada y refleja en la economía el dinero proveniente de las remesas, tal como ocurrió el año pasado, cuando ingresaron US$25 mil 530.2 millones equivalentes a Q195 mil 306 millones.

García manifestó que esos envíos se canalizan hacia la economía nacional de múltiples formas y dinamizan la demanda en diversos rubros de consumo.

Recordó que, según aproximaciones basadas en la Encuesta de Remesas de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) del 2022, estos recursos permiten la adquisición y mejora de más de 125 mil viviendas, lo que genera un impacto significativo en la demanda de cemento y materiales de construcción.

También se estima un gasto superior a Q30 mil millones en alimentos, alrededor de Q13 mil millones en educación y cerca de Q8 mil millones en salud. “Son varios sectores de la producción nacional los que se benefician directamente del ingreso de remesas, sin contar además a los más de dos millones de personas que se incorporan al sistema financiero nacional, atraídas por el cobro y la gestión de estos recursos”, apuntó.

“El dato es demoledor: en el siglo XXI hemos pasado de 2002, cuando las remesas representaban alrededor del 8% del PIB, a 2025, año en el que se estima que alcanzarán aproximadamente el 21% del PIB”

Mario Arturo García, consultor en remesas familiares y migración

Aclaró que, además, el flujo de dólares provenientes de remesas ha contribuido a mantener estable y robusto el tipo de cambio frente a otras economías.

Principal fuente de transferencia a hogares

Para Gómez, este es el punto principal: desde la perspectiva macroeconómica, las remesas pasan a formar parte del ingreso disponible de las familias. Es decir, son una transferencia de guatemaltecos que viven en el exterior hacia sus familiares en Guatemala y, por ende, se integran al ingreso disponible de los hogares guatemaltecos.

“La importancia es que este fenómeno es el más clave para el ingreso de las familias en términos de agenciarse de fondos, ya sea respecto a otras fuentes como las transferencias del gobierno u otro tipo de ayudas. O sea, las remesas constituyen el principal fenómeno de transferencias hacia los hogares. Ese es como el efecto directo”, remarcó.

Desde hace varios años, el incremento de ingresos por remesas tiene su contraparte en la forma en que se gasta: ha ido ganando terreno la inversión, evidenciada en la construcción y mejora de viviendas, así como en capital humano, como educación o salud. Este patrón ha superado al tradicional consumo de alimentos.

Gómez consideró que esta tendencia hacia la inversión es más importante que el consumo.

Recordó que estos dos patrones —el crecimiento del ingreso y su forma de gasto— son especialmente relevantes en el caso de Guatemala, país que figura entre los 20 que más remesas reciben en el mundo. Además, al desglosarlo per cápita —es decir, dividiendo el total de remesas entre la población—, Guatemala ocupa el primer lugar a nivel mundial.