Real Madrid cae 2-1 ante Mallorca y se aleja del liderato de LaLiga
Los merengues perdieron en los últimos minutos y se quedan a cuatro puntos del Barcelona, que tiene un partido menos y la posibilidad de ampliar su ventaja en la cima.
Real Madrid sufrió un duro golpe en su visita al RCD Mallorca este sábado en la jornada 30 de LaLiga. El conjunto dirigido por Álvaro Arbeloa cayó 2-1 con un gol en el tiempo de reposición que complicó seriamente sus aspiraciones de título, en un partido que parecía encaminado al empate hasta que apareció Vedat Muriqi para romper todos los planes merengues.
El encuentro arrancó con Madrid generando ocasiones pero encontrándose con una gran actuación del portero Leo Román. El Mallorca se adelantó al minuto 41 con un tanto de Manu Morlanes, quien aprovechó un error defensivo para poner en ventaja a los locales, un equipo que pelea en la parte baja de la tabla para evitar el descenso y que encontró en este triunfo un resultado vital para sus aspiraciones de permanencia.
Real Madrid reaccionó en los últimos compases y al minuto 88 Éder Militão igualó con un certero cabezazo, devolviendo la esperanza al bando visitante. Sin embargo, apenas tres minutos después, Vedat Muriqi apareció al 90+1 para poner el 2-1 definitivo y desatar la euforia en el estadio mallorquín.
Así queda la tabla
Con esta derrota, Real Madrid se mantiene en la segunda posición con 69 puntos, ahora a cuatro unidades del líder FC Barcelona, que suma 73 y aún tiene pendiente su duelo ante el Atlético de Madrid, con la posibilidad de ampliar aún más la ventaja en la cima si logra los tres puntos.
Atlético de Madrid, por su parte, también tiene un partido menos y marcha cuarto con 57 puntos, lo que mantiene viva una lucha por los puestos europeos que promete emociones hasta el final de la temporada.
Para Real Madrid, el tropiezo obliga a cambiar el chip rápidamente. Los merengues se preparan para afrontar los cuartos de final de la UEFA Champions League ante el Bayern Múnich, con el partido de ida en el Santiago Bernabéu y la vuelta en el Allianz Arena, una eliminatoria que llega en un momento de mayor presión para el equipo blanco.