Banco Central Europeo mantiene tasas de interés y advierte sobre riesgos inflacionarios por encarecimiento de energía
El Banco Central Europeo (BCE) mantuvo este jueves sin cambios sus tasas de interés, pero advirtió que el fuerte encarecimiento de la energía está elevando los riesgos para la inflación y, al mismo tiempo, puede afectar el crecimiento económico, por lo que dejó abierta la posibilidad de volver a endurecer su política monetaria en los […]
El Banco Central Europeo (BCE) mantuvo este jueves sin cambios sus tasas de interés, pero advirtió que el fuerte encarecimiento de la energía está elevando los riesgos para la inflación y, al mismo tiempo, puede afectar el crecimiento económico, por lo que dejó abierta la posibilidad de volver a endurecer su política monetaria en los próximos meses.
El BCE mantuvo en 2.50% la tasa que remunera los depósitos de los bancos, mientras que dejó en 2.65% el tipo de las operaciones principales de financiación y en 2.90% la facilidad marginal de crédito.
La decisión se produce después de que el BCE elevara sus tasas en junio y septiembre, en ambos casos en 25 puntos básicos, ante el repunte de la inflación asociado al aumento de los precios de la energía. En septiembre, la inflación de la zona euro alcanzó 3.8%, su nivel más alto en tres años, impulsada principalmente por la energía.
En su comunicado, el BCE señaló que “los precios de la energía han continuado subiendo, lo que plantea riesgos al alza para las perspectivas de inflación y a la baja para las perspectivas de crecimiento”, según publicó la agencia EFE.
La entidad también indicó que la inflación subyacente se ha mantenido, en general, estable y que los salarios no han mostrado una respuesta significativa al aumento de los precios.
Sin embargo, advirtió que la mayor magnitud y duración del shock energético podría elevar la inflación y debilitar el crecimiento, de acuerdo con Reuters, en un reporte difundido por el sitio MarketScreener.
La decisión mantiene abierta la discusión sobre un eventual aumento de las tasas en diciembre. Antes de la reunión, EFE reportó que los mercados y analistas contemplaban esa posibilidad debido a la persistencia de la inflación y al encarecimiento de la energía.
FRANCIA EJERCE PRESIÓN
Otro factor que complica el panorama para el BCE es el aumento de los costos de financiamiento, especialmente en Francia. Según la agencia Reuters, la prima que Francia debe pagar frente a Alemania para financiarse a 10 años llegó a 155 puntos básicos, uno de los niveles más altos en décadas.
El endurecimiento de las condiciones financieras ya está encareciendo el crédito y podría frenar el crecimiento, lo que coloca al BCE ante un dilema: contener una inflación que permanece por encima de su objetivo de 2%, sin generar turbulencias financieras que puedan profundizar la desaceleración económica.
Reuters señaló que, ante las tensiones en los mercados de deuda, una primera respuesta del BCE podría ser utilizar con mayor flexibilidad la reinversión de los bonos adquiridos durante sus programas de compra de activos.
También dispone del Instrumento para la Protección de la Transmisión, creado para hacer frente a presiones injustificadas sobre los mercados de deuda, aunque hasta ahora no ha sido utilizado.
FED TAMBIÉN HIZO UNA PAUSA
La decisión del BCE ocurre un día después de que la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) mantuviera sin cambios su tasa de referencia en un rango de 3.75% a 4%.
El Comité Federal de Mercado Abierto señaló que la actividad económica estadounidense continúa expandiéndose a un ritmo sólido, mientras que la inflación permanece elevada.
Dos integrantes del comité, Lisa Cook y Beth Hammack, votaron en contra de mantener las tasas y prefirieron un aumento de 25 puntos básicos.
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La pausa de la Fed se produjo después del aumento de un cuarto de punto aplicado en septiembre, el primero en más de tres años. La agencia EFE había anticipado que el banco central estadounidense optaría por esperar antes de evaluar un nuevo movimiento, en un contexto de inflación persistente y elevados precios de la energía.
Así, las dos principales autoridades monetarias enfrentan un escenario similar: la inflación sigue por encima de sus objetivos, mientras el encarecimiento de la energía amenaza con prolongar las presiones sobre los precios y, a la vez, debilitar el crecimiento.