“Reloj del habla”: la herramienta que evalúa el envejecimiento biológico, el deterioro cognitivo y la demencia
Investigadores desarrollaron un “reloj del habla” para medir la edad biológica de una persona y detectar señales de deterioro cognitivo. Así se realizó el estudio.
Un equipo internacional de investigadores ha desarrollado una herramienta para evaluar el envejecimiento biológico de una persona y sus potenciales problemas cognitivos a través del habla. El trabajo fue publicado en la revista Science Advances el miércoles 30 de septiembre del 2026.
El “reloj del habla”, como lo definen los científicos, se ha entrenado mediante el análisis automatizado de las características acústicas y lingüísticas del habla de 2,928 participantes hispanohablantes, de entre 18 y 88 años, con un promedio de 65 años, provenientes de Argentina, Chile, Colombia, México y Perú. Entre ellos había personas sanas y otras con deterioro cognitivo leve, alzhéimer y formas de demencia frontotemporal.
Los investigadores han estudiado cientos de rasgos que reflejan cómo hablan las personas y qué dicen, como la velocidad del habla y las pausas, el tono, el contenido emocional, el vocabulario, la precisión semántica y la cantidad y organización de la producción verbal, entre otros aspectos.
Los modelos de aprendizaje automático combinaron esas características para estimar la edad cronológica e identificar brechas con la edad biológica (el envejecimiento que aparenta realmente su cuerpo).
Como parte de los resultados, los científicos encontraron lo siguiente:
- El “reloj del habla” logró detectar qué personas estaban sanas y cuáles presentaban deterioro cognitivo leve y distintos tipos de demencia.
- Las personas cuya edad del habla parecía mayor de lo esperado para su edad cronológica mostraban signos de envejecimiento acelerado en pruebas clínicas.
- Los participantes sanos presentaban las brechas de edad del habla más reducidas, mientras que se observaban diferencias progresivamente mayores en la enfermedad de Alzheimer y en las distintas formas de demencia frontotemporal.
- Una mayor aceleración de la edad del habla se asoció también con un peor rendimiento cognitivo global, de la función ejecutiva, de las capacidades funcionales y de varias formas de memoria.
- La diferencia entre la edad real de una persona y su edad predicha a partir del habla también se asoció con múltiples marcadores independientes del envejecimiento biológico, la salud cerebral, la cognición, la situación social y la demencia.
- Se comprobó que el habla transmite una especie de señal social: su envejecimiento acelerado respecto de la edad cronológica se asocia con un contexto social desfavorable a lo largo de la vida (peor situación económica, alimentación, atención sanitaria, etc.), tanto para personas sanas como para aquellas con demencia.
“Nuestra voz parece contener mucha más información sobre el envejecimiento de lo que sabíamos hasta ahora. Esto plantea la posibilidad de que pueda ser usada como método complementario de diagnóstico”, señaló Agustín Ibáñez, uno de los autores y catedrático de Salud Cerebral en la Facultad de Medicina del Trinity College de Dublín, por medio de un comunicado.
El investigador recuerda que “muchas de las medidas actuales para evaluar el envejecimiento biológico requieren escáneres de resonancia magnética, muestras de sangre, análisis moleculares o evaluaciones clínicas especializadas”.
El habla, por el contrario, puede grabarse a distancia, de forma repetida, de manera no invasiva y a un costo muy bajo, lo cual es de ayuda en países y comunidades con difícil acceso a las tecnologías de diagnóstico avanzado, como Latinoamérica, que históricamente ha tenido poca representación en la investigación sobre la demencia.
Los autores recuerdan que el “reloj del habla” aún no es una prueba diagnóstica de la demencia. El estudio tampoco establece si un perfil del habla que denota mayor edad sirve para predecir quién desarrollará posteriormente un deterioro cognitivo o demencia, por lo que aseguran que, antes de su implementación clínica, serán necesarios estudios adicionales y la validación en otros idiomas y culturas.
“Aun así, nuestros resultados son sorprendentes, ya que la voz de una persona puede ofrecer una lectura extraordinariamente concisa de múltiples dimensiones del envejecimiento”, concluye Ibáñez.