Saber pensar es determinante para comunicar

Saber pensar es determinante para comunicar

El saber pensar es producto de la formación que se ha recibido y las normas que se han aplicado.
18/01/2025 00:04
Fuente: Prensa Libre 

“La educación consiste en enseñar a los hombres no lo que deben pensar, sino a pensar”. John Stuart Mill

Muchas de las cosas que recordamos de lo que alguien nos dijo probablemente son producto de un proceso de ideas que se originaron en una mente y luego se escogieron las palabras apropiadas para comunicar la idea, y esta quedó grabada en nuestra mente. Por ello se conserva y posiblemente en algún momento decimos “recuerdo bien cuando se me dijo…”, y repetimos la frase, o si habremos de escribirlo lo hacemos entre comillas y ponemos el pensamiento. Esto es fundamental en toda buena comunicación.

Si pensamos en voz alta debemos asegurarnos quienes nos rodean y el riesgo que estamos corriendo

Por esta razón, cuando estamos criando a nuestros niños hoy en día debemos tomar el tiempo de enseñarles a pensar antes de hablar. Sin duda cada niño es diferente y algunos de ellos tienen la costumbre de pensar en voz alta y, dependiendo de la edad, en algunos casos se puede tolerar, pero se debe corregir esa práctica porque no es prudente, y si no se corrige a tiempo, en la vida puede crearles muchos problemas.

Si hemos sido formados para saber pensar, nos damos cuenta de que tomar el tiempo y pensar las cosas en silencio no solo es algo sano, sino que es gratificante porque las ideas que entretejemos en lo que queremos comunicar son semejantes a un paseo que nos ayuda a conocer un lugar para luego invitar a alguien a que lo conozca también.

Entre las relaciones que cada uno de nosotros tenemos hay personas a las cuales les tenemos la suficiente confianza y respeto, las cuales nos ayudan en algún momento para que podamos pensar en voz alta. Ellas seguramente nos escucharán, sabiendo que pueden sugerir alguna idea para mejorar lo que estamos pensando. Si corresponde a un plan o una relación, nos darán algunas recomendaciones para que podamos tomarlas en cuenta y que las cosas sean mucho más favorables y, por supuesto, evitar aquellas situaciones que puedan ser lamentables.

Las personas que han alcanzado la habilidad de pensar bien las cosas son muy conscientes de que el proceso de poder pensar es algo progresivo y tiene sus etapas, las cuales eventualmente nos marcan un destino. Fácilmente podemos decir que todo lo que el ser humano ha logrado en esta vida tuvo su inicio en una idea, que se pensó, pero no solo quedó allí, sino que se fue elaborando y entretejiendo con otras ideas hasta que plasmaron algo que es útil y provechoso, no solo para ellos, sino también para el resto de la humanidad. Permítanme poner un ejemplo práctico de lo que todos hoy disfrutamos, la luz eléctrica que diariamente tenemos para hacer nuestros trabajos. No siempre se tuvo, la historia nos registra que alguien la descubrió, pero todo empezó en la idea de suplir la necesidad y del pensamiento evolucionó toda una realidad que ahora tenemos.

La advertencia que debemos tener presente es que cuando tomamos un tiempo para pensar, este no nos debe llevar a divagar, porque podemos correr peligro de que finalmente no lleguemos a nada. Por eso nuestra mente está estructurada de tal modo que nos ayuda para que paso a paso los pensamientos se vayan edificando, como quien se pone a construir una casa hasta que finalmente la habita. Así deben ser nuestros pensamientos, que al estructurarlos correctamente podemos comunicar en forma correcta lo que tenemos en nuestra mente.