De gimnasta a tiro con arma de caza: Así cambió la vida de Adriana Ruano

De gimnasta a tiro con arma de caza: Así cambió la vida de Adriana Ruano

La tiradora guatemalteca está compitiendo por la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de París 2024.

Adriana Ruano está haciendo historia tras completar la faena iniciada el martes y con destreza lograr uno de los seis boletos disponibles en su competencia para disputar la final.

La tiradora guatemalteca está compitiendo este mismo miércoles en la final del foso olímpico donde buscará colgarse una medalla olímpica.

Pero, ¿Quién es ella y cómo su vida dio un giro inesperado tras una lesión?

Nació el 26 de junio de 1995 y desde muy pequeña estuvo relacionada con los deportes. Comenzó yendo a una academia de ballet cuando tenía 3 años.

Poco tiempo después comenzó a intercalar esa disciplina con la práctica de gimnasia artística. No obstante, su vocación se orientó a la gimnasia.

Aunque para ella el deporte era un pasatiempo, luego se convirtió en algo que ella quería ser, esto tras conocer a la gimnasta olímpica Luisa Fernanda Portocarrero. A partir de ese momento, supo que quería ir a los Juegos Olímpicos.

A sus 7 años, pasó a entrenar en la Federación Nacional de Gimnasia de Guatemala. Un año después ya se instruía en la selección nacional.

La vida de la guatemalteca cambió

Cuando tenía 16 años, Adriana Ruano sufrió una lesión en la columna, la cual le impidió su participación en un clasificatorio nacional para participar en los Juegos Olímpicos de Londres 2012.

Tras este suceso, la joven decidió decirle adiós a la gimnasia. Las opciones que tenía para hacer otra disciplina eran pocas y esto significó un gran cambio para ella.

Sin embargo, a finales de 2012y por invitación de Rodrigo Zachrisson, empezó a practicar Tiro con armas de caza.

Es así como en 2013, Adriana empezó a practicar esta disciplina. Además, de que era uno de los deportes que podría ejecutar sin mayor complicación por su lesión.

Con esfuerzo y resiliencia, ella obtuvo finalmente el pase que tanto añoró para los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.

Luego de dos días de competencia, terminó en el puesto 26 con 110 puntos. Ese mismo año tras su buenos resultados, terminó como la mejor latinoamericana del ranking mundial femenino.