¿El ayuno intermitente es bueno para todos? Beneficios y riesgos

¿El ayuno intermitente es bueno para todos? Beneficios y riesgos

El ayuno intermitente ayuda en la pérdida de peso y en la regulación inflamatoria. Aunque son varios sus beneficios, no se recomienda realizarlo durante el embarazo o periodo de lactancia.
02/04/2025 15:05
Fuente: Prensa Libre 

En los últimos años, el ayuno intermitente ha tomado más popularidad como método para llevar un mejor control de peso o como una forma más de alimentación. Aunque la lista de sus beneficios es larga, los expertos indican que el ayuno intermitente no es bueno para todas las personas.

Se entiende por ayuno intermitente a la acción de abstenerse total o parcialmente de comer durante un tiempo determinado, antes de volver a comer de manera regular.

“Al practicar esta acción, lo que ocurre es que el cuerpo cambia su fuente de energía. Usualmente es la glucosa y el glucógeno, cuando estas se acaban pasa a las grasas. Es decir, que con el ayuno intermitente el organismo usa la grasa almacenada como fuente de energía y la gasta”, explica Gabriela De León, nutricionista.

El ayuno se caracteriza por estar 12 horas o más sin ingerir alimentos sólidos que proporcionen nutrientes. Líquidos como sopas, agua o café sí se pueden consumir. “Durante este tiempo, el aparto digestivo se autolimpia y ayuda a que disminuya la presión arterial, se controlan los niveles de glucosa en sangre, mejora la salud gastrointestinal, entre otros beneficios. Pero todo dependerá de cada persona”, añade.

Tipos de ayuno intermitente

Para algunas personas, el ayuno intermitente es solo una manea más de comer, mientras que para otros es un método para controlar su ingesta de calorías.

Dependiendo de la necesidad de cada persona, el portal de Clínica Mayo indica que existen algunos tipos de ayuno intermitente más populares.

  • Ayuno de días alternos: se sigue una dieta normal un día y se ayuna completamente o se hace una pequeña comida (menos de 500 calorías) al día siguiente.
  • Ayuno 5:2: se come una dieta normal cinco días a la semana y se ayuna dos días a la semana.
  • Ayuno diario con tiempo restringido: se come con normalidad, pero solo dentro de un lapso de ocho horas cada día. Por ejemplo, no desayuna, pero almuerza al mediodía y cena a más tardar a las 20 horas.

Aunque también existen ayunos de más de 16 horas, estos son utilizados para realizar algunos exámenes médicos. Es decir, deben ser solicitados por algún especialista médico.

Algunos estudios sugieren que el ayuno en días alternos es casi tan eficaz como una dieta baja en calorías para bajar de peso. Eso parece razonable porque reducir la cantidad de calorías que se consume debería ayudar a perder peso.

El agua o ñas bebidas como el café o té no interrumpen el ayuno. (Foto Prensa Libre: Shutterstock)

¿El ayuno intermitente es bueno para todos?

Aunque son varios los beneficios que otorga el ayuno intermitente, los expertos indican que algunas personas deberían de abstenerse de hacerlo, ya que podría provocar efectos secundarios en su salud. No se recomienda en:

  • Embarazadas
  • Mujeres en periodo de lactancia materna
  • Niños, adolescentes y ancianos
  • Diabéticos
  • Atletas con necesidades nutricionales específicas
  • Persona que sufren de trastornos de conducta alimentaria
  • Casos extremos de estrés y ansiedad

El ayuno intermitente no es una estrategia dañina, sin embargo, se recomienda hacerla acompañada de un profesional de la salud.

Beneficios y riesgos del ayuno intermitente

El ayuno intermitente genera numerosos beneficios en el organismo, debido a que prioriza el consumo de grasas almacenadas como fuente de energía.

Entre los principales beneficios se menciona la pérdida de peso, control de niveles de insulina y glucosa en sangre, regulación de la presión arterial, reducción inflamatoria, mejor concentración y productividad, más energía y mejor estado de ánimo.

Los riesgos o efectos negativos todavía siguen bajo investigación. Hasta el momento, estudios científicos han determinado que el ayuno intermitente no es para todas las personas, ya que los cambios que se producen en el organismo pueden afectar más unas personas.

Entre los riesgos se menciona: estrés, irritabilidad, deshidratación, mareos, halitosis, ataques de hambre, cambios hormonales, desnutrición y dolor de cabeza.