TGW
Guatevision
DCA
Prensa Libre
Canal Antigua
La Hora
Sonora
Al Día
Emisoras Unidas
AGN
Estudio en The Lancet concluye que el paracetamol en el embarazo no aumenta riesgo de autismo
Enlace generado
Resumen Automático
Una nueva y rigurosa revisión de la información disponible es concluyente: tomar paracetamol durante el embarazo no aumenta el riesgo de autismo, trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) ni discapacidad intelectual en los niños.
El estudio, dirigido por el City St George’s de la Universidad de Londres (Reino Unido) y publicado en The Lancet Obstetrics, Gynaecology & Women’s Health, es un metaanálisis de 43 investigaciones cuyos resultados aportan “pruebas sólidas” de que el consumo de paracetamol durante la gestación es seguro.
En septiembre del 2025, el gobierno de Donald Trump sugirió que la ingesta de este fármaco podía interferir en el desarrollo neurológico infantil y causar autismo. La afirmación generó dudas en la opinión pública.
Sin embargo, según explican los autores del nuevo estudio, la administración Trump se basó en informes anteriores sesgados, que no reunían toda la información necesaria para una evaluación precisa y omitían factores cruciales como la condición de hermanos o los antecedentes familiares.
Para esta nueva revisión, el equipo recopiló 43 estudios de alta calidad, realizados con métodos de investigación rigurosos y que incluían comparaciones entre hermanos.
Los autores explican que las asociaciones previamente sugeridas entre el consumo de paracetamol durante el embarazo y el autismo, el TDAH o las discapacidades intelectuales —como las señaladas por la administración estadounidense— podrían explicarse por otros factores maternos, como el dolor subyacente, la fiebre, las molestias o la predisposición genética, más que por un efecto directo del fármaco.
El paracetamol también conocido como acetaminofén es un medicamento que se utiliza para aliviar el dolor y reducir la fiebre, dice el médico internista guatemalteco Aldrin Aroche.
El acetaminofén se vende bajo muchas marcas diferentes. Además, en las etiquetas de los medicamentos recetados pueden usarse abreviaturas como APAP, Acetaminoph, Acetaminop, Acetamin y Acetam.
La CDC también comenta que el acetaminofén se encuentra en cientos de medicamentos de venta libre y con receta. Puede ser el único ingrediente activo o estar combinado con otros.
El acetaminofén está disponible en diferentes formas:
- Comprimidos, incluidos los de liberación prolongada (acción prolongada) o masticables
- Cápsulas
- Líquidos
- Polvos
- Supositorios (para uso rectal)
Para garantizar el uso seguro del acetaminofén, se sugiere leer siempre la etiqueta, aunque sea de venta libre. No se deben usar varios productos que contengan acetaminofén al mismo tiempo. También es importante tomar las dosis recomendadas y consultar con un profesional de la salud antes de utilizarlo si se padece una enfermedad hepática.
La cantidad total máxima de acetaminofén tomada en 24 horas no debe superar los 4,000 mg para adultos y niños de 12 años de edad en adelante.
Tomar demasiado acetaminofén —también conocido como sobredosis— es peligroso y puede provocar insuficiencia hepática e incluso la muerte.
Comparaciones entre hermanos
En esta revisión, los investigadores analizaron embarazos de madres que tomaron paracetamol y los compararon con otros en los que no lo hicieron. Esta estrategia permitió observar casos de hermanos nacidos de la misma madre, lo que ayudó a controlar variables como la genética compartida, el entorno familiar y las características parentales a largo plazo, aspectos que los estudios tradicionales no suelen contemplar.
Al comparar embarazos sin exposición al paracetamol, se confirmó que su consumo durante la gestación no está relacionado con autismo infantil, TDAH ni discapacidad intelectual.
Los estudios de comparación entre hermanos abarcaron a 262 mil 852 niños evaluados para autismo, 335 mil 255 para TDAH y 406 mil 681 para discapacidad intelectual.

“Nuetros hallazgos sugieren que las relaciones descritas anteriormente probablemente se expliquen por la predisposición genética u otros factores maternos, como la fiebre o el dolor subyacente, más que por un efecto directo del paracetamol en sí”, afirmó Asma Khalil, profesora de Obstetricia y Medicina Materno-Fetal en City St George’s y directora del estudio.
Khalil fue clara: “El paracetamol sigue siendo una opción segura durante el embarazo cuando se toma según las indicaciones. Esto es importante, ya que es el medicamento de primera línea que recomendamos a las mujeres embarazadas con dolor o fiebre. Por lo tanto, deben sentirse tranquilas sabiendo que cuentan con una opción segura para aliviar sus síntomas”.
Los autores esperan que esta revisión ponga fin a las dudas en torno al uso del paracetamol durante el embarazo, ya que evitarlo ante fiebre o dolor intensos “puede exponer tanto a la madre como al bebé a riesgos conocidos, en particular la fiebre materna no tratada”, advierten.
Un debate zanjado para los expertos
Varios científicos han destacado la solidez de este metaanálisis, que excluyó estudios de menor calidad y constituye, según expertos, una “revisión sistemática oportuna y bien realizada”. Así lo consideró Ian Douglas, profesor de la London School of Hygiene & Tropical Medicine, en declaraciones a la plataforma científica SMC Reino Unido.
Steven Kapp, profesor titular de Psicología en la Universidad de Portsmouth, expresó: “Como investigador y defensor neurodivergente, creo que una implicación es que la sociedad debe dejar de buscar falsas formas de prevención de las discapacidades del desarrollo. En su lugar, deberíamos centrarnos más en hacer del mundo un lugar mejor para las personas con discapacidad”.
Para Grainne McAlonan, catedrática de Neurociencia Traslacional del King’s College London, “aunque el impacto del anuncio del año pasado fue considerable, espero que los hallazgos de este estudio den por zanjado el asunto”.