La Berlinale otorga el Oso de Oro a “Yellow Letters”, filme sobre censura en Turquía
La Berlinale concedió este sábado el Oso de Oro al filme más político de los que estaban en competición, Yellow Letters, del cineasta turco-alemán Ilker Çatar, que cerró una edición marcada por críticas contra el festival y el presidente del jurado, por su silencio ante el genocidio en Gaza.
La otra gran ganadora de la 76 edición fue la dura y humana Queen at Sea, de Lance Hammer, que narra cómo una familia enfrenta la demencia de la madre. Obtuvo dos galardones: el Premio del Jurado y el Oso de Plata a la mejor interpretación de reparto para los británicos Tom Courtenay y Anna Calder-Marshall, quienes emocionaron con sus actuaciones.
Otro británico, el cineasta Grant Gee, recibió el Oso de Plata a la mejor dirección por la estética Everybody Digs Bill Evans, centrada en el legendario pianista de jazz. La actriz alemana Sandra Hüller fue premiada como mejor intérprete principal por su papel en el drama histórico Rose, donde interpreta a un hombre.
La cinta ganadora del Oso de Oro aborda la censura ejercida por las autoridades turcas contra una pareja de artistas. Es “como una premonición aterradora, una mirada hacia un futuro cercano que también podría ocurrir en nuestros países”, dijo el presidente del jurado, Wim Wenders.
Intentos de apaciguar las críticas
Fue precisamente Wenders —quien había sido cuestionado por actores, cineastas y periodistas tras afirmar en una rueda de prensa que el cine debía mantenerse al margen de la política— quien destacó el mensaje político de la cinta premiada.
Durante la gala, Wenders llamó a la unión entre “activistas, cineastas y periodistas” para hacer frente al “mundo maravilloso, aterrador y fuera de control en el que vivimos”.
La directora del festival, Tricia Tuttle, también abordó el tema en su discurso de apertura: “La crítica y alzar la voz forman parte de la democracia”, afirmó, aunque aclaró que la Berlinale “no puede resolver los conflictos del mundo”, a pesar de celebrarse “en un mundo que se siente herido y fracturado”.
El productor de Yellow Letters, el alemán Ingo Fliess, comentó que una escena del filme le recordaba a las discusiones surgidas en el festival: “Cineastas contra cineastas, artistas contra creativos”.
“No somos enemigos. Somos aliados. La verdadera amenaza no está entre nosotros, está fuera. Son los autócratas, los partidos de extrema derecha, los nuevos fascismos de nuestro tiempo que intentan llegar al poder y destruir nuestra forma de vida. No luchemos entre nosotros, luchemos contra ellos”, instó.
Sin embargo, los esfuerzos de Tuttle y Wenders por calmar el ambiente no lograron evitar que la gala estuviera marcada por reivindicaciones políticas de varios premiados.