Christa Pike se une a la extensa lista de errores: Los 276 intentos fallidos de ejecución en EE. UU.
Christa Pike sobrevivió a las dosis administradas durante su ejecución, pero eso no es inusual en EE. UU, donde se han registrado numerosos errores al ejecutar a condenados.
El caso de Christa Pike, la mujer que llevaba casi tres décadas en el corredor de la muerte en Tennessee y que este jueves 1 de octubre sobrevivió a dos dosis de pentobarbital administradas durante su ejecución, no es inusual en EE. UU, donde se han registrado numerosos errores al ejecutar a condenados a la pena de muerte.
Conforme a lo expuesto por la agencia de noticias EFE, desde diciembre de 1976, cuando se reanudaron las ejecuciones en Estados Unidos después de que fueran paralizadas durante cuatro años por la Corte Suprema, al menos 64 ejecuciones resultaron fallidas o registraron problemas graves, 51 de ellas mediante inyección letal.
Además, según los datos hasta agosto del 2026 que recoge el sitio web del Death Penalty Information Center, una organización nacional sin fines de lucro con sede en Washington que ofrece datos, análisis e informes sobre la pena capital, un investigador contabilizó 276 ejecuciones fallidas desde 1890, en un período histórico más amplio.
De acuerdo con el profesor y politólogo estadounidense Austin Sarat, el caso más reciente antes del de Pike se produjo en mayo, también en Tennessee. Tony Carruthers iba a ser ejecutado por tres asesinatos cometidos en 1994, pero el equipo encargado no pudo establecer una vía principal tras casi dos horas de intentos y doce pinchazos.
Más casos de ejecuciones fallidas en EE. UU.
15 de septiembre del 2009, en Ohio: los esfuerzos por encontrarle una vena adecuada a Romell Broom se interrumpieron después de una hora. El gobernador Ted Strickland ordenó detener la ejecución tras atribuir los problemas al historial de consumo de drogas del reo. Finalmente, murió en diciembre del 2020 de covid contraída en la prisión.
22 de febrero del 2018, en Alabama: a pesar de las múltiples advertencias del abogado de que sería imposible encontrar una vena en la que insertar el catéter, se intentó la ejecución de Doyle Lee Hamm. Al acercarse la medianoche, hora límite para realizar nuevos intentos, se canceló la ejecución. En noviembre del 2021 murió de cáncer craneal.
28 de julio del 2022, en Alabama: la ejecución de Joe Nathan James mediante inyección letal se prolongó durante unas tres horas por las dificultades del equipo para establecer una vía intravenosa. Fue el procedimiento más prolongado entre las ejecuciones fallidas mediante inyección letal desde la introducción de este método en 1982.
22 de septiembre del 2022, en Alabama: Alan Miller fue condenado a muerte por un triple asesinato en 1999. Los funcionarios intentaron establecer una vía intravenosa, pero no lo lograron y la ejecución fue suspendida. Posteriormente, se estableció que su ejecución se realizaría mediante hipoxia por nitrógeno, que se llevó a cabo en 2024.
17 de noviembre del 2022, en Alabama: la ejecución de Kenneth Eugene Smith se canceló cuando los funcionarios de la prisión determinaron que no tenían tiempo suficiente para colocar una segunda vía intravenosa antes de que la orden expirara a medianoche. Finalmente, fue ejecutado en el 2024 mediante hipoxia por gas nitrógeno.
28 de febrero del 2024, en Idaho: el intento de ejecución de Thomas Creech mediante inyección letal fue suspendido después de que el equipo médico realizara ocho intentos para establecer una vía intravenosa, sin conseguirlo. Un segundo procedimiento fue suspendido el 29 de noviembre, de manera que nunca llegó a ser ejecutado.