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Operación Resolución Absoluta: la cronología de la captura de Nicolás Maduro en Caracas tras ataques de Estados Unidos
Estados Unidos ejecutó una misión militar altamente compleja con más de 150 aeronaves que culminó con la detención del presidente venezolano
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La captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro, y de su esposa, Cilia Flores, fue el resultado de una operación militar altamente compleja, planificada durante meses y denominada Operación Resolución Absoluta, ejecutada por las Fuerzas Armadas de Estados Unidos entre la noche del 2 y la madrugada del sábado 3 de enero en Caracas, Venezuela.
Así lo detalló este sábado el general Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, quien afirmó en conferencia de prensa que la misión combinó décadas de experiencia en operaciones antiterroristas en Medio Oriente, el suroeste asiático y África, y requirió una integración inédita de fuerzas aéreas, terrestres, navales, espaciales y cibernéticas.
La incursión, realizada antes del amanecer por comandos de élite de la Fuerza Delta del Ejército, fue la operación militar estadounidense más arriesgada de este tipo desde que miembros del Equipo SEAL 6 de la Marina mataron a Osama bin Laden en una casa de seguridad en Pakistán, en 2011, informó The New York Times.
Meses de inteligencia y preparación
El trabajo entre varias agencias del gobierno comenzó meses atrás, tras un prolongado esfuerzo de inteligencia para localizar a Maduro, seguir sus desplazamientos, rutinas y patrones de seguridad, y determinar el momento más adecuado para actuar con el menor riesgo posible para civiles.
La CIA tenía un equipo sobre el terreno desde agosto para recopilar información sobre Maduro, según personas informadas sobre la operación, citadas por The New York Times. La agencia también obtuvo datos de una flota de drones furtivos y de una fuente humana que podía acercarse a Maduro y vigilar sus movimientos.
Caine explicó que la recopilación de inteligencia proporcionó información detallada sobre Maduro y que los meses de trabajo ayudaron a Estados Unidos a ubicarlo y comprender sus movimientos: dónde vivía, a dónde viajaba, qué comía, qué vestía, qué mascotas tenía, etcétera.
“Observamos, esperamos, nos preparamos y permanecimos pacientes”, afirmó Caine, quien subrayó que la elección del día fue clave para maximizar la sorpresa y minimizar los daños colaterales.
Operation Absolute Resolve. pic.twitter.com/KOtW0C0V1O
— The White House (@WhiteHouse) January 3, 2026
Ensayos con réplica de la casa de seguridad
El presidente Donald Trump reveló que él y miembros clave de su gobierno observaron en tiempo real, desde Mar-a-Lago —su club en Florida—, la incursión que capturó a Maduro el sábado.
En una conferencia de prensa y durante una extensa entrevista telefónica, el sábado por la mañana en el programa Fox & Friends, Trump ofreció detalles de la planificación de la operación, que duró meses, incluida la construcción de una réplica de la casa de seguridad de Maduro, donde las fuerzas de operaciones especiales practicaron el asalto, informó The New York Times.
Trump indicó que los militares ensayaron repetidamente la operación y fueron capaces de ejecutarla sin fallos, rompiendo las puertas de acero que protegían a Maduro en cuestión de segundos.
“Lo vi literalmente como si estuviera viendo un programa de televisión”, dijo el presidente en Fox News. “Fue algo asombroso”.
Gen. Dan "Razin" Caine, Chairman of the Joint Chiefs of Staff: "This operation, known as Operation Absolute Resolve, was discreet, precise, and… the culmination of months of planning and rehearsal — an operation that, frankly, only the United States military could undertake." pic.twitter.com/VdcL5kbu7j
— Rapid Response 47 (@RapidResponse47) January 3, 2026
La ventana operativa y la orden final
El momento de la operación se definió por la necesidad de encontrar el día adecuado para minimizar el daño a los civiles de Caracas y a los miembros del servicio que la ejecutaron, y por la capacidad de los militares para maximizar el elemento sorpresa.
El mal tiempo, impropio de la estación, retrasó la operación varios días. Durante semanas, las fuerzas estadounidenses permanecieron en alerta hasta que, en la noche del 2 de enero, las condiciones meteorológicas permitieron abrir una ventana operativa que solo los aviadores más experimentados del mundo podían aprovechar, según Caine.
A las 22.46 horas del viernes (23.46 horas de Guatemala), Trump dio la orden final.
De inmediato, más de 150 aeronaves comenzaron a despegar desde 20 bases distintas, tanto terrestres como marítimas, distribuidas a lo largo del hemisferio occidental.
El despliegue incluyó bombarderos, cazas, aviones de inteligencia, aeronaves de vigilancia, helicópteros y drones, con la participación de soldados, marinos, aviadores, infantes de marina y personal de la Fuerza Espacial, en coordinación con agencias de inteligencia como la Agencia Central de Inteligencia (CIA), la Agencia de Seguridad Nacional y la National Geospatial-Intelligence Agency.
Vuelo a baja altura y supresión de defensas
Los helicópteros que transportaban a la fuerza de extracción volaron a muy baja altura sobre el mar, a unos 30 metros, para evitar la detección.
Al aproximarse a Venezuela, Estados Unidos activó capacidades espaciales, cibernéticas y electrónicas para abrir un corredor seguro hacia Caracas. Los aviones ingresaron en territorio venezolano para destruir las defensas aéreas y permitir la entrada de los helicópteros que transportaban fuerzas de operaciones especiales estadounidenses.
Simultáneamente, aviones F-22, F-35, F-18, bombarderos B-1 y otras aeronaves neutralizaron o desactivaron los sistemas de defensa aérea de Venezuela, con el objetivo de proteger a los helicópteros y al personal en tierra.
A medida que las fuerzas militares avanzaban hacia Maduro, Estados Unidos cortó la electricidad en algunas zonas de Caracas. Trump dijo que “se apagaron las luces debido a cierta pericia que tenemos”. No dio más detalles, pero personas informadas de la incursión dijeron a The New York Times que una operación cibernética cortó temporalmente el suministro eléctrico.

El asalto al complejo
La fuerza ingresó a Caracas cerca de la 1.01 horas y llegó al complejo donde se encontraban Maduro y su esposa minutos después.
Los operadores de la Fuerza Delta asignados para capturar a Maduro fueron conducidos a su objetivo por una unidad de élite de aviación de Operaciones Especiales del Ejército: el 160.º Regimiento de Aviación de Operaciones Especiales, que opera helicópteros MH-60 y MH-47 modificados, similares a las aeronaves vistas en las imágenes difundidas en redes sociales desde Caracas, informó The New York Times.
Caine aseguró que se mantuvo el factor sorpresa total hasta el último tramo del ingreso. Aunque las defensas aéreas fueron suprimidas, los helicópteros fueron atacados cuando se aproximaban al complejo de Maduro, hacia las 2.01 horas.
Durante la operación, algunos helicópteros recibieron fuego desde tierra y respondieron con fuerza abrumadora. Una aeronave fue alcanzada, pero se mantuvo operativa y logró completar la misión.
Trump dijo a Fox News que creía que algunos de los militares del helicóptero habían resultado heridos. Dos funcionarios estadounidenses dijeron a The New York Times que unos cinco soldados resultaron heridos durante la operación. El presidente subrayó que ningún soldado estadounidense murió en la misión.
La captura de Maduro
Trump reveló que, una vez que las fuerzas de operaciones especiales atravesaron el complejo y llegaron a la habitación de Maduro, este y su esposa intentaron escapar a un cuarto reforzado con acero, pero fueron detenidos por las fuerzas estadounidenses.
“Intentaba llegar a un lugar seguro”, dijo Trump. “Era una puerta muy gruesa, muy pesada. Pero no pudo llegar a esa puerta. Llegó a la puerta, pero fue incapaz de cerrarla”.
Con apoyo de inteligencia en tiempo real, las fuerzas estadounidenses aislaron el área, aseguraron el perímetro y procedieron a la detención de los encartados, quienes se rindieron y fueron puestos bajo custodia, sin bajas estadounidenses.
Personal del FBI acompañó a los soldados para efectuar la detención.
La extracción
Tras asegurar a los detenidos, la fuerza inició la fase de extracción, protegida por cobertura aérea y drones armados. Se registraron nuevos intercambios defensivos mientras los helicópteros abandonaban territorio venezolano.
Los helicópteros regresaron al complejo y Maduro fue embarcado en uno de ellos. A las 3.29 horas, la operación ya se encontraba sobre aguas internacionales.
A las 4.29 horas, tiempo de Caracas, Maduro y su esposa fueron trasladados al USS Iwo Jima, un buque de guerra estadounidense en el Caribe, desde donde quedaron bajo control de autoridades estadounidenses.
“No falló ningún componente. El fracaso nunca es una opción para la fuerza conjunta estadounidense”, concluyó Caine, quien calificó la misión como audaz, extremadamente precisa y posible solo para Estados Unidos.

Planificación de alto nivel
La incursión culminó meses de amenazas, advertencias y acusaciones de contrabando de drogas por parte de Trump y su gabinete, todas enfocadas en Maduro, a quien el Departamento de Estado ha calificado como jefe de un Estado narcoterrorista. Pero la operación de captura también fue producto de meses de reuniones y preparación militar, afirmó Caine.
Funcionarios citados por The New York Times dijeron que en las reuniones participaron Trump; el secretario de Estado, Marco Rubio —quien también es asesor de Seguridad Nacional—; el secretario de Defensa, Pete Hegseth; John Ratcliffe, director de la CIA, y Stephen Miller, uno de los principales asesores de Trump. Caine proporcionó asesoramiento militar a Trump y observó la operación junto al presidente, Rubio, Hegseth y otros.
Trump dijo el sábado que había vetado un acuerdo con Maduro para evitar la incursión, luego de que este ofreciera a Estados Unidos acceso al petróleo venezolano.
Trump había autorizado al Ejército estadounidense a llevar a cabo la operación hacía varios días, pero dejó el momento preciso en manos de funcionarios del Pentágono y de los planificadores de operaciones especiales, para asegurarse de que la fuerza atacante estuviera preparada y de que las condiciones sobre el terreno fueran óptimas.
Trump dijo que Estados Unidos estaba preparado para ejecutar una segunda oleada de ataques contra Venezuela, pero que no creía que fuera necesario. Advirtió a otros dirigentes venezolanos que estaría dispuesto a perseguirlos.