Autoridades monetarias llaman a la calma ante conflicto geopolítico y anticipan presión inflacionaria por combustibles
Las autoridades monetarias guatemaltecas siguen de cerca la evolución del conflicto geopolítico internacional, sobre todo por el precio del barril de petróleo y sus posibles consecuencias.
La coyuntura geopolítica internacional ha volcado a los integrantes de la Junta Monetaria (JM) a mantener las “alertas” sobre los posibles efectos en Guatemala en el corto plazo, producto del incremento observado en las últimas dos semanas en el precio internacional del barril de petróleo.
José Alfredo Blanco Valdés, vicepresidente del Banco de Guatemala (Banguat) y de la JM, aseguró que se mantiene una vigilancia de la evolución de las variables y de los efectos de primera y segunda vuelta, y confirmó que para marzo se proyecta un escenario inflacionario por las alzas reflejadas en el mercado interno de los derivados del petróleo.
Además, llamó a la calma a los agentes económicos y tomadores de decisiones ante estos acontecimientos. Recordó que Guatemala cuenta con un espacio monetario.
¿En los análisis de los cuerpos técnicos, por qué se está en los días más críticos?
La razón es que el conflicto acaba de estallar y la reacción de Irán fue bélica también.
Entonces, digamos que en este momento estalla un proceso en el que Israel y Estados Unidos están atacando bélicamente a Irán, y este se está defendiendo; está atacando a otros países aliados de Estados Unidos en el Medio Oriente, a las bases militares estadounidenses.
Y digamos que esto es lo más duro porque, en el tiempo, conforme vayan pasando los días, alguien se tiene que imponer bélicamente. Las noticias que han circulado es que ya se ha eliminado un alto porcentaje de la capacidad militar de Irán, y si los anuncios de Estados Unidos son que van a intensificar sus operaciones bélicas, pues uno pensaría que esto va a minar más la capacidad bélica de Irán y, en el tiempo, conforme pasen los días, pues se irá decantando el resultado.
Por otro lado, en Irán acaban de nombrar presidente al hijo del anterior presidente, y el presidente de Estados Unidos había dicho que eso no era conveniente.
Todo esto, entonces, los mercados internacionales lo toman en cuenta.
¿Qué se podría esperar en los mercados internacionales?
En el tiempo, esto se estará normalizando en tanto que las fuerzas bélicas se vayan acomodando y decantando hacia un resultado, y por eso los mercados de Nueva York están estimando que el precio del petróleo se va a ir reduciendo otra vez y llegar a los niveles actuales más o menos en septiembre y octubre, bajando poco a poco en los próximos meses. Por eso estimamos que es un choque de manera temporal.
En términos macroeconómicos, ¿qué resultados habrá para Guatemala?
Digamos que la inflación sí se está viendo ya un poquito de aumento en los precios de las gasolinas, y la inflación mensual de marzo del año pasado fue 0.10%, y este conflicto bélico, si va a durar cuatro o cinco semanas más, como lo dice Estados Unidos, pues va a durar todo el mes de marzo.
Vamos a tener precios de gasolina un poco más altos, y esto sí va a influir en el tema de la gasolina, del diésel y del transporte en unos efectos de primera vuelta.

¿Y qué otros efectos se podrán reflejar?
En una segunda vuelta, efectos hacia los alimentos, pues todavía no sabemos; depende de la magnitud y habrá que estar a la expectativa.
Decimos que ahora Guatemala tiene una inflación tan baja que, aunque suba la inflación en el mes de marzo, que el año pasado fue 0.10%, que este año supongamos que pueda llegar al 1%, aun así, estaríamos en una inflación todavía por debajo del límite inferior de la meta. Todavía desde el 3% estaríamos por debajo en marzo.
Esto, según como va hasta ahora —lunes 9 de marzo— el desenvolvimiento del conflicto.
Vamos a tener precios de gasolina un poco más altos, y esto sí va a influir en el tema de la gasolina, del diésel y del transporte en unos efectos de primera vuelta.
¿Podría incrementar la inflación?
Hasta febrero del 2026, la inflación llegó a 1.65%, pero la inflación intermensual de marzo del 2025 fue de 0.10%. Entonces ahora podría estar cercana al 1%, por arriba o por debajo, y eso haría que la inflación interanual aumentara un poco.
Pero como esa está baja también, entonces digamos que tenemos bastante espacio monetario para acomodar este choque durante el mes de marzo.
Uno pensaría que, si son cuatro o cinco semanas que dura el conflicto, pues en abril empezaríamos a ver normalización. De todas maneras, en marzo del 2027 la inflación vendría hacia abajo porque ya no estaría ocurriendo este evento.
Como es interanual, ahí veríamos una grada hacia abajo en la inflación. O sea que por esa parte hay que tener tranquilidad.
En los incrementos registrados, ¿hay un riesgo para las actividades económicas?
En este momento, digamos que no. Creemos que la actividad económica se mantenga dinámica en Guatemala: el crecimiento del crédito y el resto de los indicadores.
Las empresas van a estar a la expectativa de sus costos por parte del tema del diésel y de la gasolina, pero digamos que hay un margen de corto plazo en el que todavía pueden seguir operando de manera normal.
Que mantengan la calma y la prudencia; que sí hay algún aumento en el precio de los combustibles en este mes, pero esperamos que sea temporal.
¿Qué significa ese margen monetario y sobre el punto de partida en esta ola de precios?
Si la inflación estaba en 0.69% en enero y ahora 1.55% en febrero, la interanual. Pero podría subir y todavía ubicarse en menos de 3%. Pero con los datos que hay hasta ahora, vamos a ver qué pasa en los próximos días.
El dato lo sabremos hasta el 7 de marzo próximo.
El crecimiento de la economía se mantiene en positivo en 4.1%.
¿Cuál es el principal mensaje a los agentes económicos y tomadores de decisiones?
Que mantengan la calma y la prudencia; que sí hay algún aumento en el precio de los combustibles en este mes, pero esperamos que sea temporal, que se vaya revirtiendo como se observa en la bolsa de Nueva York, que estima que vaya bajando el precio del petróleo, y que se mantenga la calma, que la estabilidad económica se seguirá manteniendo.