El lagarto escorpión sobrevive en Guatemala entre amenazas genéticas y un inusual ciclo reproductivo
El nacimiento de cinco crías del lagarto escorpión abre una esperanza para conservar a esta especie endémica de Guatemala, amenazada por su lenta reproducción y problemas genéticos, entre otros.
El nacimiento de cinco crías de lagarto escorpión (Heloderma charlesbogerti) dentro de su hábitat natural en el valle del Motagua representa un avance sin precedentes para la conservación de esta especie endémica de Guatemala, catalogada en peligro crítico de extinción.
El proyecto fue liderado por Thomas Schrei, director de campo de Fundación para las Especies Amenazadas de Guatemala (Fundesgua), quien explicó que el proceso tomó cinco años de investigación, observación y ajustes para lograr que los ejemplares se reprodujeran exitosamente en cautiverio.
Según detalló, uno de los factores clave fue desarrollar el programa dentro del mismo bosque seco del Motagua, ecosistema natural del reptil, lo que permitió que los animales recibieran señales ambientales esenciales como cambios de temperatura, humedad y ciclos estacionales.

“El mismo clima del lugar le da a los animales las señales ambientales que se necesitan para su reproducción”, explicó Schrei.
Un reptil extremadamente difícil de reproducir
El investigador señaló que el lagarto escorpión es una especie altamente sensible y con requerimientos ambientales muy específicos, por lo que el equipo tuvo que modificar constantemente las condiciones de los recintos para reducir el estrés y mejorar el bienestar de los ejemplares.
Entre los principales desafíos estuvieron adaptar el tipo de suelo, controlar la humedad y mejorar la alimentación.
Además, localizar ejemplares para el programa representó otro reto importante debido a la rareza de la especie en estado silvestre. Schrei indicó que incluso en áreas bien conservadas puede ser necesario recorrer alrededor de 10 hectáreas para encontrar un solo individuo adulto.
“Estos son animales que cuesta mucho encontrar”, comentó el especialista.
El lento ciclo reproductivo amenaza la supervivencia de la especie
Schrei explicó que el Heloderma charlesbogerti posee uno de los ciclos reproductivos más lentos entre los reptiles, situación que incrementa su vulnerabilidad frente a amenazas como la pérdida de hábitat y la muerte de ejemplares adultos.

El experto añadió que los ejemplares tardan entre seis y siete años en alcanzar la madurez reproductiva y que las hembras no necesariamente se reproducen cada año, ya que requieren condiciones adecuadas de alimentación y clima.
La temporada de apareamiento ocurre entre octubre y noviembre. Posteriormente, las hembras depositan los huevos entre finales de noviembre y principios de diciembre, mientras que el periodo de incubación dura entre 150 y 180 días.
Las crías nacen al inicio de la temporada lluviosa, cuando el aumento de humedad y alimento dentro del bosque seco facilita la supervivencia de los juveniles.
El especialista indicó que las hembras entierran los huevos en nidos subterráneos durante toda la época seca, aunque estos enfrentan múltiples riesgos naturales como sequías, depredación y cambios extremos de humedad.
Un depredador especializado en huevos
El investigador explicó que el lagarto escorpión posee características poco comunes entre los reptiles. Además de ser venenoso, cuenta con una piel cubierta de pequeñas estructuras óseas y una dieta altamente especializada basada principalmente en huevos de reptiles y aves.
Incluso, puede llegar a consumir huevos de su propia especie.
“Él es un depredador de huevos, es su especialización”, indicó Schrei.
Problemas genéticos aumentan el riesgo de extinción
Schrei advirtió que las poblaciones silvestres actuales son tan reducidas que la especie ya presenta problemas de diversidad genética.
“Esta especie ya se ha determinado que, porque su población está muy reducida, sufre de problemas genéticos”, afirmó.
Por ello, considera que los programas de reproducción en cautiverio y futuras liberaciones controladas podrían contribuir no solo a incrementar la población, sino también a fortalecer la diversidad genética del lagarto escorpión a largo plazo.
Una especie exclusiva
El Heloderma charlesbogerti habita principalmente en el valle del Motagua, una de las regiones más áridas del país ubicada entre los departamentos de El Progreso y Zacapa.
Thomas Schrei explicó que este reptil posee una distribución extremadamente limitada a nivel mundial. Además de Guatemala, únicamente existen poblaciones en pequeñas zonas del Pacífico de México y en algunas áreas de Honduras.
Debido a esta reducida presencia geográfica, el investigador destacó que el lagarto escorpión es considerado una especie única y altamente vulnerable, ya que habita únicamente en pequeños ecosistemas específicos dentro de toda la región.
Debido a las altas temperaturas del ecosistema, el reptil pasa gran parte del año oculto en madrigueras, cuevas y grietas rocosas para conservar energía y evitar el calor extremo.
Schrei destacó que se trata de un reptil único en el mundo. “No va a encontrar una lagartija que se le parezca”, expresó.
Dentro del área protegida (privada) donde se desarrolla el proyecto de Fundesgua, se estima que existen aproximadamente 60 ejemplares silvestres. Sin embargo, la especie continúa siendo extremadamente rara y vulnerable debido a la fragmentación del bosque seco y la persecución humana.
Hay que proteger al lagarto escorpión y no matarlo al encontrarlo
Para finalizar, Schrei hizo un llamado a la población guatemalteca a no temerle al lagarto escorpión, ya que se trata de una especie que evita el contacto con las personas y cumple un papel importante dentro del ecosistema del bosque seco.

El biólogo también explicó que, aunque el lagarto escorpión sí posee veneno, este no representa un peligro mortal para los humanos.
El investigador recomendó que, si una persona encuentra un ejemplar, lo más importante es no intentar matarlo, capturarlo ni manipularlo. En su lugar, sugirió mantener distancia para contribuir a la protección de una de las especies más únicas y amenazadas de Guatemala.