De migrante a profesional calificado: Certificaciones pueden abrir puertas a retornados

De migrante a profesional calificado: Certificaciones pueden abrir puertas a retornados

Entre los planes para la inserción laboral de los migrantes se encuentra la construcción de un nuevo registro de datos y una plataforma de vinculación entre personas retornadas y empresas.
03/04/2025 06:05
Fuente: Prensa Libre 

“En algunas partes de Estados Unidos existen guatemaltecos que instalan un tipo de techo, conocidos como “ruferos”, que en Guatemala no necesariamente se aplica, porque los estándares de construcción son distintos”. La opinión es de Diego Marroquín, director ejecutivo de Cacif, quien indica que “el Intecap juega un rol muy importante en certificar las capacidades de este grupo de personas que ya saben colocar techos, para adecuarla a los techos de Guatemala. Ese factor creo que es muy importante para ir conectando la necesidad de oferta laboral con la demanda según nuestro país”.

Construcción, servicio al cliente, agricultura, call center y BPOs son sectores en los que Marroquín considera que hay oportunidad para los guatemaltecos retornados. En el caso de la “prestación de servicios tanto en hoteles como en restaurantes, vemos muchas personas que han trabajado en Estados Unidos, pero no tienen una certificación que avale su experiencia. Es ahí donde nuevamente entra el Intecap”, añade Marroquín.

El sector privado, desde el Cacif, está en constante comunicación en el Plan Retorno al Hogar, en donde Marroquín estima que hay ocho cámaras involucradas y 45 empresas. Para lograr la inserción laboral de los guatemaltecos retornados, se necesitan plazas disponibles, que a criterio de Marroquín “depende de qué tanto guatemalteco primero retorne y las capacidades que tenga, pero sí estamos hablando de miles de empleos donde podría haber oportunidades”.

Para mejorar estas estadísticas, Ricardo Rodríguez, exministro de Trabajo, también plantea la certificación de competencias, dado que la mayoría de personas que emigraron a Estados Unidos adquirieron habilidades que podrían implementar en el país.

Para la generación de certificados, el Instituto Técnico de Capacitación y Productividad (Intecap) cuenta con programas de certificación que tienen un costo aproximado de Q1 mil 500, según Luis Linares, analista de Asíes. Además, el coordinador de Asies señala que, si la persona evaluada no aprueba el examen de certificación, puede tomar cursos de formación, los cuales también tienen un costo.

Según Claudia Peneleu, viceministra de Trabajo y Previsión Social del Ministerio de Trabajo (Mintrab), se pondrán a disposición hasta Q30 millones por parte del Ministerio de Educación (Mineduc) para otorgar becas destinadas al proceso de formación, capacitación y certificación. Estos recursos estarán dirigidos especialmente a las personas retornadas de Estados Unidos.

Por otro lado, el Mineduc también tiene a su cargo la certificación de competencias de las personas retornadas, además del área educativa, señala Rodríguez. El exministro argumenta que dicha institución está encargada de acreditar todos los conocimientos que posea el migrante retornado.Johnny Monterroso partió a Estados Unidos en 1984. Se estableció en California con solo 19 años y buscó completar sus estudios en la escuela secundaria, donde aprendió inglés. Luego de salir del colegio, Monterroso se dedicó a distintas labores: acomodó mercancía, transportó partes de aviones en bodegas del aeropuerto de California, atendió mesas en un restaurante italiano e incluso trabajó como constructor y handyman para empresas de bienes raíces.

De la historia a las cifras

En 2019, Johnny Monterroso regresó a Guatemala. En un avión lleno de personas encadenadas aterrizaron en suelo nacional, donde lo recibieron con unas galletas y una bolsa de agua. “Te dejan a tu suerte” dice. “En la actualidad no sé, no te puedo decir cómo es, pero saliendo de esa puerta, ellos no tienen ninguna responsabilidad contigo”, relata Monterroso.

A partir de las habilidades aprendidas durante los años que residió en Estados Unidos, Monterroso volvió al ámbito laboral por su cuenta, pues, a pesar de que le ofrecieron apoyo por parte de las autoridades, asegura que nunca lo ayudaron. Trabajó como piloto, comprador, luego como maestro de inglés y, actualmente, es piloto bilingüe para turistas provenientes de países de habla inglesa.

Según cifras proporcionadas por Danilo Rivera, director general del Instituto Guatemalteco de Migración (IGM), del 1 al 16 de marzo de 2025 han retornado 8 mil 659 guatemaltecos de Estados Unidos. De estos, 2 mil 959 indicaron requerir información sobre empleo. Además, 1 mil 75 afirman hablar inglés y 1 mil 271 aseguran entenderlo. También, 3 mil 413 reportaron haber tenido experiencia laboral en el norte, principalmente en áreas como agricultura, construcción, jardinería, transporte, mecánica y ventas.

Algunos de estos sectores coinciden con las áreas en que Guatemala enfrenta actualmente escasez de personal, según Ligia Chinchilla, coordinadora de la mesa de capital humano de la iniciativa Guatemala No Se Detiene. Estas son: construcción, logística —en cuestiones de envíos a domicilio o transporte público—, agroindustria y servicios.

El desafío verdadero aquí, según Luis Linares, coordinador del Área de Estudios Laborales y Municipales de la Asociación de Investigación y Estudios Sociales (Asies), es que muchas empresas no dan preferencia a los deportados, ya que estos buscan, en muchos casos, salir nuevamente del país. Muchas veces, la empresa debe realizar un proceso de inducción o capacitación para que luego las personas abandonen el trabajo en pocos meses, añade.

Peneleu indicó que uno de los principales objetivos de contar con una hoja de ruta que defina la atención a las personas retornadas es generar mejores y mayores oportunidades que eviten la fuga de capital humano del país.

A pesar de las posibles deserciones, Rivera asegura que, desde la Vicepresidencia, se han realizado reuniones en las que se ha identificado el interés de alrededor de 58 empresas —incluidas gremiales, así como pequeñas, medianas y grandes—.

Sin embargo, Rafael Rodríguez, exministro de Trabajo, señala que, para conectar a los migrantes retornados con las empresas interesadas, es necesaria la participación de diversos actores para lograr su inserción en el mercado laboral. Va a depender de la capacidad de otras instituciones que sí generan algún tipo de recursos a través de obra pública, destaca el exministro.

Rodríguez asegura que algunos puntos clave para incluir en una hoja de ruta son: la aproximación al migrante con sensibilidad y la recolección de datos, el entendimiento de las condiciones de cada migrante y actuar con base en ello, iniciar la capacitación y certificación de habilidades de los retornados y buscar inversiones para apoyar a quienes se capacitan.

Recopilación de datos

Para llegar a los migrantes que desean encontrar un empleo en Guatemala, uno de los primeros pasos es identificar las necesidades de cada persona retornada. Según Linares, los datos que deben recopilarse al inicio son mínimos.

Lo fundamental es cómo quedar conectado con el migrante, asegura Linares, quien agrega que, al inicio, lo esencial es la creación de un vínculo permanente para ofrecerle, más adelante, el apoyo que necesite. Según el experto, los datos esenciales son los siguientes: comunidad y lugar de residencia, edad, sexo, nivel de escolaridad, años de residencia en Estados Unidos y actividad desarrollada en ese país.

La creación de cuestionarios no es algo nuevo. Según Rivera, el Instituto Guatemalteco de Migración (IGM) comenzó en 2024 con una encuesta de alrededor de 100 preguntas necesarias para procesar información que, más adelante, sería presentada a otras instituciones con capacidad de apoyar al migrante.

Desde el año pasado se comenzó con esta encuesta para tratar de entender un poco el perfil de las personas retornadas, especialmente sus capacidades, habilidades, experiencia laboral y necesidades de albergue, trabajo o atención humanitaria, afirma Rivera. Los datos recabados, según él, son similares a los propuestos por Linares.

Un nuevo centro de recopilación

El Instituto Guatemalteco de Migración (IGM), según Rivera, buscará lanzar a mediados de abril un Centro de Atención y Registro de Personas Guatemaltecas Migrantes Retornadas. En este se pretende recopilar toda la información de los guatemaltecos que se encuentren en los centros de migración.

Según Rivera, se busca un espacio lo suficientemente amplio para entrevistar a quienes necesitan apoyo y contar con módulos de atención de distintas instituciones, tanto públicas como del sector privado, que puedan ofrecer soluciones de empleo.

Nosotros levantamos esta información a través del centro de atención y registro. Ahí vamos a tener a personas especializadas para realizar estas entrevistas, argumenta el director del IGM.

Actualmente, Rivera asegura que las entrevistas están siendo realizadas a través de un call center. De acuerdo con el procedimiento explicado por el funcionario, a las personas retornadas se les entrega un documento con información y un consentimiento para autorizar la difusión de sus datos a otras instituciones que tienen como función apoyar al migrante y facilitar su ingreso a programas.

En ese sentido, el call center ha contactado a las personas para entrevistarlas, conocer su situación y darles seguimiento, con el fin de derivar esta información a las instituciones correspondientes, menciona Rivera. Añade que están a la espera de la construcción del Centro de Atención y Registro para formalizar un acuerdo interinstitucional que permita el manejo confidencial de la información y, a partir de ello, comenzar a canalizar los datos.

Conexión entre el retornado y las empresas

Peneleu destacó que, en febrero de 2025, se creó la Unidad de Atención a Personas Migrantes Retornadas dentro del Ministerio de Trabajo y Previsión Social (Mintrab). A partir de esta creación, también está en proceso el desarrollo de una plataforma que recoja los datos trasladados desde el IGM y vincule a todas las personas interesadas con 30 empresas con las que ya se tiene un convenio.

Según la viceministra, la plataforma iniciará con un proyecto piloto que se presentará el 26 de marzo. El piloto incluye desde procesos de sensibilización al sector empresarial para brindar oportunidades de empleo a personas retornadas dentro de sus empresas, hasta llegar a la fase de inserción laboral, destaca Peneleu.

No obstante, según la funcionaria, aún están a la espera de recibir los datos recopilados por el IGM.

A partir del Sistema Nacional de Empleo, se podría contar con una bolsa de empleo permanente, indica Rodríguez, quien señala que, desde ese sistema, se podría capacitar a los guatemaltecos retornados en la elaboración de su currículum y en el reconocimiento de sus competencias. Según Peneleu, este es otro de los aspectos que estará desarrollando el Mintrab.

¿Por qué es necesario?

Según el IGM, del 24 al 16 de marzo se encontraban albergadas 311 personas en el Centro de Atención Migratoria, de las cuales 142 tenían entre 18 y 25 años.

Linares destaca que Guatemala cuenta con una cobertura de educación secundaria de alrededor del 25 % entre los jóvenes en edad de cursar el ciclo diversificado. Entre el 25% y el 30% de los jóvenes de entre 15 y 29 años no estudian ni trabajan porque no tienen oportunidades de formación ni existe una oferta laboral suficiente, profundiza Linares.

La razón inicial por la que los guatemaltecos deciden migrar es que el mercado laboral no logra absorber en su totalidad a las personas en edad de trabajar, señala Rodríguez.

Por esta razón, Rodríguez asegura que se debe determinar el perfil de cada persona retornada para identificar el programa que requiere. Si el migrante viene con una gran deuda, lastimosamente, regresará a una situación de extrema pobreza. Lo primero que debería atenderse es que sea beneficiario de un programa de desarrollo social, explica el exministro.

Rodríguez añade que, en caso de que la persona retornada cuente con ciertas competencias, podría pasar a la etapa de acreditación de conocimientos.

¿A qué instituciones les toca?

Entre las instituciones encargadas de los temas migratorios, según Rodríguez, se encuentran el Ministerio de Trabajo y Previsión Social (Mintrab), el Ministerio de Desarrollo Social (Mides), el Ministerio de Relaciones Exteriores (Cancillería), el Ministerio de Gobernación (Mingob), el Ministerio de Economía (Mineco) y el Ministerio de Educación (Mineduc). Además, a nivel de secretarías, figuran el Instituto Guatemalteco de Migración (IGM) y la Vicepresidencia, entidad que también participa en los gabinetes de desarrollo social y económico.

A mi juicio, este es el gobierno que ha tenido el presupuesto más alto, entonces yo no creo que sea una cuestión de recursos. Creo que se trata de una capacidad de eficiencia en la ejecución del gasto y de la posibilidad de escalar, destaca Rodríguez. Añade que es esencial ejecutar primero el presupuesto asignado antes de proceder con reubicaciones presupuestarias.

Asimismo, Rodríguez menciona que, para mejorar la interinstitucionalidad y el trabajo en equipo, la figura de la Vicepresidencia debería ser esencial en la coordinación de los demás sectores.

Por otro lado, Chinchilla señala que, en materia de generación de empleo, el principal responsable es el sector privado. Porque realmente es ese sector el que genera empleo, expresa Chinchilla, quien además asegura que la responsabilidad del Gobierno es aliarse con dicho sector para desarrollar campañas de comunicación y orientación, así como programas que beneficien a la población migrante.

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