Qué es el Libro Azul del CIV y por qué podría ayudar a atender más rápido las carreteras

Qué es el Libro Azul del CIV y por qué podría ayudar a atender más rápido las carreteras

Entre los cambios que se observan en la nueva versión del Libro Azul, está la creación de una nueva comisión que se centrará en verificar el cumplimiento de las especificaciones escritas en cada obra que se construya en el país.
10/02/2025 06:00
Fuente: Prensa Libre 

Desde el 15 de enero de 2025, está vigente la nueva versión del Libro Azul, documento que incluye las normativas para el sistema constructivo en Guatemala. Este libro que no había sido alterado en 24 años, fue cambiado debido a las nuevas tecnologías existentes y los cambios internacionales, según explicó Cecilia Pivaral, directora del Fondo para la Preinversión de Proyectos para la Infraestructura (FIP). Dentro de este documento, se crea una nueva comisión encargada de revisar el cumplimiento de las especificaciones.

El documento, también conocido como las “Especificaciones Generales para la Construcción de Carreteras y Puentes”, es un documento que contiene 11 temáticas distintas, en las que se establecen las normas y directrices técnicas para la construcción y mantenimiento de la infraestructura vial en Guatemala. Pivaral señaló que el Libro Azul brinda un marco estandarizado para la construcción y por lo tanto, todos los proyectos viales que se desarrollen en el país deben cumplir con dicha normativa.

La directora del FIP argumentó que la necesidad de cambiar la versión creada en 2001, se debe a la evolución de las tecnologías de construcción y a los cambios en las normativas internacionales además de las demandas actuales de la infraestructura guatemalteca.

Pivaral mencionó que a partir de dicha actualización, se buscará el impulso de mejoras significativas en la calidad de las carreteras y puentes del país. Además, destacó la creación de la nueva Comisión Revisora de las Especificaciones Generales para la Construcción de Carreteras y Puentes, “garantizará revisiones periódicas, asegurando que las especificaciones se mantengan actualizadas y pertinentes a las necesidades del país.

Principales cambios

Para Pivaral, la actualización del documento, introduce cambios significativos en varias de las divisiones y refleja avances tecnológicos además de adaptaciones a las necesidades actuales del país. Según Pivaral, esta nueva versión cuenta con un 40% de cambios respecto a la anterior.

Entre las modificaciones más relevantes, Pivaral destacó las siguientes:

  • Disposiciones generales: Integración de procesos y legislación vigente para las contrataciones y añadidura de la herramienta AGRIP, especial para evaluar riesgos locales en proyectos de carácter vial.
  • Pavimentos asfálticos: Se implementaron controles de calidad más estrictos para los materiales y se incluyeron ensayos para agregados.
  • Pavimentos Rígidos: se mejoran los controles de calidad y se norman los requisitos de materiales y construcción, además, se estandarizaron las reparaciones y texturizados.
  • Estructuras de drenaje: se desarrollan cambios para mejorar la calidad y eficiencia en la construcción y mantenimiento en las estructuras de drenaje. Además, se integra el uso de parámetros para los geotextiles, estandarización de tubos y alcantarillas. Asimismo, se agregó el tema de Disipadores de Energía, los cuales se relacionan con el manejo de la velocidad de aguas de escorrentía y riesgos de erosión en las obras hidráulicas.
  • Construcciones complementarias: se mejoran las condiciones de reflectividad de las señalizaciones viales, entre las se encuentra la clasificación de las barreras, delineadores y barricadas de concreto.
  • Aspectos ambientales para adaptar la infraestructura vial: Se modifican temas relacionados con los productos para el control de la erosión y las siembras de césped, además de integrar condiciones para la ayuda del crecimiento, asentamiento y la protección de la vegetación relacionada con la infraestructura vial.

Luis Castellanos, presidente de la Cámara Guatemalteca de Construcción (CGC), destacó que para la revisión y actualización de las especificaciones generales, se tomó en cuenta las actualizaciones de las normas más recientes emitidas por la Comisión Guatemalteca de Normas, Coguanor.

Por otro lado, a nivel internacional, tuvieron relevancia actualizaciones que provienen de la Asociación Americana de Fundaciones Estatales de Carreteras y Transportes (AASHTO), Instituto Americano del Concreto en sus siglas en inglés (ACI), Instituto del Asfalto (AI), Asociación del Cemento Portland (PCA); Sociedad Americana para Pruebas y Materiales (ASTM). Del mismo modo. Se tomaron en cuenta las especificaciones de Construcción de Carreteras de la Secretaría de Integración Económica Centroamericana (SIEC) y para futuras actualizaciones, se tendrá en cuenta la normativa europea.

Una nueva comisión

Pivaral destacó la creación de una comisión revisora como un punto relevante de la actualización. Esta, según la directora del FIP, deberá evaluar y actualizar las especificaciones cada tres años, asegurando que la normativa se mantenga vigente y al tanto de los avances tecnológicos, además de las necesidades de la región.

Según Carlos Asturias, director de la Dirección General de Caminos (DGC), esta comisión será constituida por la DGC y la Cámara Guatemalteca de la Construcción. Además, destacó que tendrían invitados con voz y voto: el Instituto del Asfalto, Colegio de Ingenieros de Guatemala (CIG) y el Instituto de Concreto y Asfalto de Guatemala. Asturias recalcó que cada institución nombrará a dos titulares y dos suplentes profesionales.

Asturias mencionó que se tendrán reuniones periódicas, además de cualquier otra reunión extraordinaria necesaria. “La idea es estar atentos a cualquier cambio o normativa que se de sobre construcción o técnicas más modernas. Esta comisión va a estar al tanto de todos los cambios”, argumentó el director de la DGC.

La ausencia de un mecanismo de revisión y actualización fue uno de los problemas según señaló Castellanos. El director de la CGC mencionó que este esfuerzo se realizará entre diversos entes técnicos, públicos y privados, quienes además de difundir las nuevas normativas, serán los encargados de capacitar a todos los actores involucrados la aplicación efectiva de la normativa.

Efectos

“Se espera que la actualización del Libro Azul optimice los tiempos de ejecución de los proyectos viales, reduzca los sobrecostos ocasionados por deficiencias constructivas y permita una gestión más eficiente y estandarizada de los recursos públicos”, sentenció Pivaral, quien agregó que la implementación de la actualización impactará significativamente en la calidad de las obras en ejecución, puesto que las normas serán más estrictas y alineadas a estándares internacionales.

Para Asturias, el país se encontraba atrasado en dichas normativas. “Posiblemente por la apatía”, explicó el director de la DGC, quien agregó que este libro es un proceso que debería estar actualizando junto a las nuevas tecnologías de construcción, las cuales Asturias calificó como “ágiles”. Para mantener el Libro Azul relevante, Asturias mencionó que se estará revisando dos veces al año.

Castellanos destacó que trabajar con una normativa actualizada es necesaria para garantizar la calidad y eficiencia de cualquier área. Los controles de calidad, señaló Castellanos, han evolucionado significativamente desde la última versión en 2001. “Nuestro objetivo con la actualización del Libro Azul es mantener esta normativa alineada con las prácticas actuales de construcción, asegurando que los controles de calidad reflejen los estándares modernos y respalden la innovación en el sector”, concluyó el presidente de la CGC.