El primer aviso llegó a balón parado, con un libre directo de Mario Rui que la barrera desvió lo justo para que el balón se fuese a córner. Los locales estaban volcados en busca de igualar la balanza y en el minuto seis ya llevaban tres tiros de esquina a favor.
En una intensa recta final de la primera mitad, el ‘Chucky’ Lozano reclamó un penal que el VAR no consideró como tal en el primer balón que llegó a sus pies.
Y si Giroud pareció haber quedado marcado por el fallo en el penal, el partido le dio una segunda oportunidad para congraciarse consigo mismo al anotar el 1-0 en el 43′. Aunque medio gol fue obra de Leao, quien recuperó un balón cerca de su área, cabalgó unos 70 metros sin que ningún rival le arrebatase el balón, y cedió para el veterano delantero galo, que no perdonó desde el corazón del área.
El partido languidecía sin mayores incidencias mientras las gradas iban despoblándose, hasta que Osimhen marcó de cabeza desde el corazón del área con tres minutos de tiempo añadido. Pero sin tiempo para otro gol que hubiese llevado el partido a la prórroga.
Al Nápoles le queda el consuelo de un ‘Scudetto’ que ya acaricia con los dedos. El AC Milan se ha ganado el derecho a seguir soñando en Europa.
*Con información de AFP.