“No hay margen de error”: Amarini Villatoro habla del reto de Cartaginés en la Copa Centroamericana
El técnico nacional Amarini Villatoro, actual entrenador de Cartaginés de Costa Rica, lo tiene claro: no hay margen para errores en un grupo donde cualquier descuido puede significar la eliminación.
La Copa Centroamericana 2026 ya tiene definidos sus caminos. El martes 26 de mayo se efectuó el sorteo del torneo centroamericano más importante a nivel de clubes , en una ceremonia que contó con la participación de exfutbolistas de la región.
En el evento se reveló el destino de los 20 equipos participantes, distribuidos en cuatro grupos de cinco. Según el formato, únicamente los dos mejores de cada grupo avanzarán a la siguiente fase, un detalle que eleva la exigencia desde el primer partido.
Para Guatemala, la edición del 2026 será especialmente relevante porque el país tendrá cuatro representantes en la competencia. Esto se explica por el rendimiento de Xelajú en la edición anterior: bajo el mando del técnico nacional Marvin Amarini Villatoro, el equipo llegó a la final, un recorrido que le permitió al futbol guatemalteco obtener una plaza adicional para esta nueva versión del certamen.
Así, los clubes guatemaltecos clasificados son Municipal, Xelajú, Antigua y Deportivo, tal como se consignó en la información del sorteo.
El protagonismo chapín, además, no se limita a los clubes. También destaca la presencia de un entrenador guatemalteco en uno de los banquillos más visibles del área: Amarini Villatoro, subcampeón en la edición anterior, ahora dirige al C. S. Cartaginés, de Costa Rica, equipo que clasificó nuevamente para competir en el 2026.
El sorteo colocó al Cartaginés de Villatoro en el Grupo D, un sector que se perfila como bastante complejo por la jerarquía y la historia de varios de sus integrantes. La conformación quedó integrada por CSD Municipal, de Guatemala; FC Motagua, de Honduras; C. S. Cartaginés, de Costa Rica; CD FAS, de El Salvador, y Verdes FC, de Belice. El emparejamiento no solo reúne a clubes con tradición, sino que obliga al cuadro costarricense a medirse, desde el inicio, con dos escuadras consideradas fuertes en el área.
En ese contexto, Villatoro le dio unas del claraciones periodista Luis Solares, de RL. subrayó la dificultad general de la competencia y la presión que impone el formato corto, donde los errores se pagan caro: “En una Copa Centroaméricana se reúne a lo mejor del istmo centroamericano. Es una competencia complicada, en donde no hay margen de error”. menciona Villatoro.
Al analizar el grupo que le tocó, el técnico evitó excusas, pero remarcó que la paridad será un sello del torneo: “El grupo de nosotros, como el de todos los demás, son muy parejos, muy duros; y nosotros, por estar en el bombo, tenemos la dificultad de enfrentar la visita al bombo uno y bombo dos, en este caso Municipal y Motagua, dos equipos muy fuertes”, añadió.
Aun así, el entrenador confía en la competitividad de su plantel y en la capacidad del equipo para responder en escenarios exigentes, tal como lo ha hecho Cartaginés en competencias regionales: “ Creo que el equipo está muy bien conformado, tenemos muy buenos jugadores y podemos competir, así como lo ha hecho el equipo con los mejores del área”, expresó el estratega.
Además, se refirió a la planificación y al armado del equipo para la Copa Centroaméricana, y dejó claro que su idea es sostener una columna vertebral sólida y reforzar posiciones clave: “Mantenemos la base de nuestro plantel y estamos tratando de armarlo y reforzarlo en puntos vitales para lo que viene en la competencia. Respetamos a los rivales, sabemos que no va a ser fácil y tenemos un equipo para competir, y se competirá de buena manera”. Añadio Amarini
En síntesis, el Grupo D se perfila como uno de los más exigentes por el cruce de estilos y el peso competitivo de sus integrantes. Para Cartaginés, el reto será doble: enfrentar a clubes con ritmo e intensidad y hacerlo en una fase donde cualquier tropiezo puede costar la clasificación, debido a que únicamente avanzan dos equipos por grupo.