Un corazón de servicio que late más fuerte que nunca
Hace 40 años Guatemala hizo algo que no se puede medir, decidió actuar por amor, por compromiso y porque ningún niño que necesitara rehabilitación volvería a estar solo; desde entonces, TELETÓN dejó de ser un evento para convertirse en parte de nuestra historia, y este año se realizará el 17 y 18 de julio.
En la actualidad, el movimiento sigue vivo porque nunca fue de una institución, fue de un país, del médico que decidió servir, del terapeuta que acompaña cada proceso con paciencia infinita, del voluntario que creyó y de cada guatemalteco que alguna vez donó sin conocer el rostro que iba a ayudar.
“Somos la segunda TELETÓN en todo el continente latinoamericano con más ediciones, detrás de los pioneros fueron los hermanos chilenos y ahora nosotros, eso habla mucho de perseverancia, de solidaridad y de un corazón noble que tenemos los guatemaltecos. A partir de ahora se inician las actividades hasta llegar a las fechas del evento, entre caminatas, carreras, donaciones de sillas de ruedas, entre otras cosas más”, expresó Juan Carlos Eggenberger Hernández, presidente de la Fundación Pro-Bienestar al Minusválido (FUNDABIEM) y del Comité Organizador de la Teletón en Guatemala.

Cerca de 10 mil personas reciben atención cada año en FUNDABIEM, la red privada de rehabilitación más grande de Guatemala y Centroamérica. Más de 200 mil terapias se brindan de manera gratuita. Pero lo que realmente se entrega no son solo terapias. Son oportunidades. Son futuros posibles. Son vidas que se levantan llenas de esperanza y sueños por cumplir.
En 17 departamentos del país, a través de 18 centros y clínicas, se trabaja todos los días con una sola convicción, que cada niño, cada joven y cada persona que llegue encuentre atención digna, humana y profesional, bajo altos estándares de respeto. Que no encuentre límites, sino caminos.

Ahí se brinda consulta médica especializada, fisioterapia, mecanoterapia, terapia ocupacional, terapia de lenguaje, educación especial y estimulación temprana. Se ofrecen talleres ocupacionales que preparan para la vida laboral, apoyo psicológico y trabajo social que acompañan a las familias en todo el proceso.
Se cuenta con hidroterapia, laboratorio de análisis de la marcha, tecnología como el Lokomat para rehabilitación asistida y centros de estimulación multisensorial que abren nuevas posibilidades. Incluso el transporte facilita que muchos usuarios puedan llegar a recibir su tratamiento cuando la distancia podría ser un obstáculo.

“El primer centro de rehabilitación de FUNDABIEM, ubicado en Ciudad San Cristobal cumple 38 años, que es resultado tangible de los 40 años de solidaridad que se han visto reflejados a través del programa de TELETÓN”, añadió Eggenberger.
Porque la Teletón no solo es un programa de televisión, es un recuerdo compartido, la madrugada frente a la pantalla esperando que la meta suba, la alcancía que se llenó con monedas, el voluntario que corrió de arriba para abajo durante 27 horas con un enorme corazón rojo en el pecho y el aplauso en el auditorio cuando un niño da sus primeros pasos.