Ayuda por sequía: el criterio de Conred que excluye a familias en inseguridad alimentaria
La Conred prevé entregar 689 mil 822 raciones de alimentos a familias que perdieron sus cosechas por la sequía.
La Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) fijó un número máximo de familias por departamento y municipio que serán beneficiadas en la primera entrega de raciones de alimentos a hogares que perdieron sus cosechas por la sequía.
Los departamentos con los límites más altos para recibir apoyo por la sequía no son precisamente los que tienen más población en inseguridad alimentaria.
Se preveía que las personas afectadas comenzarían a recibir las raciones a partir de este lunes 2 de noviembre, como Claudinne Ogaldes, secretaria de la Conred, anunció en varias reuniones con diputados y funcionarios del Gobierno. La entrega se atrasará, pues las raciones llegarán después de la segunda quincena del mes, según informó el Programa Mundial de Alimentos (PMA), que se encarga de la compra.
El número máximo de familias que serán beneficiadas se estableció con base en el registro de daños a cultivos que el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (Maga) reporta desde el 1 de julio del 2026. Sin embargo, ese criterio técnico deja fuera a cientos de personas que están en inseguridad alimentaria y que también necesitan asistencia.
Las raciones llegarán a 689 mil 822 familias afectadas por la sequía y el exceso de lluvia, explicó Ogaldes durante la séptima reunión extraordinaria del Consejo Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional (Conasán).
Según la Guía Técnica Interinstitucional, Plan de Emergencia por Variabilidad Climática en Guatemala 2026-2027, cada departamento y municipio tiene asignado un límite máximo de recursos y un número tope de familias que pueden ser beneficiadas. Los listados que se generen deben pasar por un proceso de identificación y validación conforme a los criterios establecidos para esta emergencia.
Según ese registro, Jutiapa sería el departamento con mayores pérdidas de cultivos por la sequía, pues 122 mil 486 familias recibirán el apoyo de la Conred. Al desagregar los datos por municipio, Moyuta tiene el límite más alto, con 13 mil 652 hogares que serán beneficiados.
La guía establece que la Dirección de Información Geográfica, Estratégica y Gestión de Riesgos (DIGEGR), del Maga, realizó análisis satelitales que constatan los tipos de cultivos dañados y, con base en esos datos, se estableció la cantidad máxima de solicitudes de alimentos para cada comunidad.
En los extremos
Para septiembre, alrededor de 3.2 millones de personas estaban en inseguridad alimentaria en el país, según la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria en Fases (CIF). En ese momento, se hablaba de un aumento de la población en situación de vulnerabilidad para los siguientes meses debido a la sequía.
La Secretaría de Seguridad Alimentaria y Nutricional (Sesán) tiene pendiente la actualización de estos datos, considerando el impacto del fenómeno de El Niño. En principio, las nuevas cifras se publicarían en septiembre, pero, dos meses después, la actualización aún no se ha realizado.
El dato más próximo sobre la población en inseguridad alimentaria es el de 3.2 millones de personas. Si las raciones se entregaran a 689 mil 822 familias —cada una de cinco integrantes—, se lograría atender a este grupo y habría un excedente de alimentos. Sin embargo, el criterio de atender únicamente a quienes perdieron sus cosechas dejará fuera a la mayoría.
En el caso de Alta Verapaz, se estima que 414 mil 983 personas tienen dificultades para tener un plato de comida en la mesa, según las mediciones de la Sesán, pero solo 6 mil 184 familias serán beneficiadas en la primera entrega de alimentos de la Conred, es decir, 30 mil 920 personas (si se consideran cinco miembros por familia). Lo mismo ocurre en otros 12 departamentos.
En el otro extremo está Chiquimula, donde se estimaba que, para septiembre, 33 mil 345 personas estaban en inseguridad alimentaria. Sin embargo, se fijó un número máximo de 78 mil 768 familias que recibirán las raciones de la Conred, con lo que se alcanzará a 393 mil 840 guatemaltecos (al considerar cinco miembros por hogar)
Dicho departamento recibirá diez veces más alimentos que los requeridos para atender a las personas en inseguridad alimentaria. En una situación similar están Jalapa, Jutiapa, El Progreso, Baja Verapaz, Chimaltenango, Retalhuleu, Santa Rosa, Sololá y Zacapa.
Ogaldes indicó durante la reunión del Conasán, que la variación en la cantidad de familias beneficiadas por departamento es producto de los reportes del Maga sobre la pérdida de cultivos.
Celina Calvimontes, coordinadora de la Instancia de Consulta y Participación Social (Incopás) y participante en el Conasan, señaló que la entrega de alimentos que realiza la Conred tiene como objetivo específico atender la emergencia por la sequía y que las raciones llegarán a la población que perdió sus cultivos.
Agregó que el Maga tiene mapeados los puntos del país donde la variabilidad climática podría causar mayores daños a las cosechas y que esos territorios serán atendidos. Por otro lado, las personas en situación de inseguridad alimentaria reciben atención mediante otras intervenciones.
Proceso engorroso
Para que las familias afectadas por la sequía reciban una ración de alimentos, se requiere cumplir una serie de pasos.
Cada Centro de Operaciones de Emergencia (COE) municipal —presidido por el alcalde— debe identificar a las familias afectadas por la variabilidad climática, validar los listados y levantar un acta.
De acuerdo con Ogaldes, se debe presentar una solicitud por los hogares que perdieron sus cosechas debido a la sequía. Luego, esta debe elevarse al COE departamental, que consolidará la información de cada municipio y la enviará a la Secretaría Ejecutiva de la Conred, que la analizará y, hasta entonces, autorizará los recursos solicitados.
Agregó que las solicitudes de los COE municipales y departamentales deben estar firmadas por todos sus miembros; de lo contrario, no serán aceptadas.
“Esto lo tienen que hacer del 15 al 30 de octubre, porque a partir del 2 de noviembre van a comenzar las entregas”, dijo Ogaldes en el Conasán.
Mecanismo adicional
La Conred indicó desde septiembre que las familias afectadas por la variabilidad climática son atendidas mediante programas ordinarios de instituciones como el Maga, el Ministerio de Desarrollo Social (Mides) y la Sesán.
Las raciones que entregará la Conred son parte de “un mecanismo adicional de atención”, que requirió Q500 millones adicionales para la compra de raciones de alimentos a través del PMA.
La distribución se hará de manera progresiva a partir de noviembre, con base en la información del Maga y los mecanismos de validación establecidos en el Plan Nacional de Respuesta.
“Este proceso permitirá organizar las entregas, identificar a las familias que ya han recibido ayuda y determinar cuáles requieren atención posterior, evitando duplicidad en los registros”, explicó la Conred.
Se beneficiará a 689 mil 822 familias de 226 municipios. Cada ración contiene 100 libras de maíz, 30 libras de frijol y 10 libras de arroz, y está pensada para una familia de cinco integrantes.
Se informó que la cantidad de entregas para cada hogar se establecerá conforme a la programación operativa, la validación de los registros y los recursos disponibles.
A fin de garantizar la transparencia en el reparto de raciones, la Conred solicitó el acompañamiento de la Contraloría General de Cuentas (CGC) y de la Procuraduría de los Derechos Humanos (PDH) para que supervisen el proceso.
Además, habilitó un tablero de información pública para que la población pueda consultar y dar seguimiento a la distribución.
Programas de asistencia
La población en situación de inseguridad alimentaria y la niñez con desnutrición son atendidas regularmente por distintos programas del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (Maga) y del Ministerio de Desarrollo Social (Mides).
El Maga cuenta con varios programas de asistencia alimentaria dirigidos a familias con niños que presentan desnutrición aguda, hogares en situación de inseguridad alimentaria y personas beneficiarias de medidas judiciales y cautelares. También contempla la entrega de alimentos por acciones y la Reserva Estratégica Nacional de Granos Básicos.
Por su parte, el Mides brinda apoyo a la población vulnerable mediante los comedores sociales, la bolsa social y los bonos social, de nutrición y de educación.
Cuestionamientos
Jorge Pernillo, catedrático de la Escuela de Nutrición de la Universidad Panamericana (UPANA), cuestionó el criterio de entregar las raciones de alimentos únicamente a hogares que perdieron sus cosechas, pues incluso dentro de este grupo hay agricultores de subsistencia que no tienen capacidad para recuperarse de los efectos de la sequía y son quienes deben priorizarse.
Consideró que hacerlo de esta manera constituye un enfoque “muy simple y sencillo”. Además, señaló que se pierde la oportunidad de apoyar a las personas que están en inseguridad alimentaria, de las que se sabe cuántas son y dónde se ubican, según la CIF.
“Se está perdiendo la oportunidad de focalizar adecuadamente toda la entrega de esta asistencia alimentaria. Si no se llega a la gente que realmente lo necesita, el otro año tendremos más personas en inseguridad alimentaria y niños con desnutrición aguda”.
Jorge Pernillo, catedrático de la Escuela de Nutrición de la UPANA
También dijo que las organizaciones territoriales que elaboran los listados de beneficiarios no necesariamente tienen la capacidad para identificar a los más afectados, lo que pone en riesgo que la asistencia alimentaria llegue a quienes realmente la necesitan.
Expuso el caso de Malacatancito, Huehuetenango, donde le consta que más del 80% de los hogares perdió sus cosechas. Sin embargo, solo 191 familias podrán recibir las raciones de la Conred. Por situaciones como esta, consideró que el Maga no realizó adecuadamente la evaluación de quiénes deben recibir el apoyo.
De cara a las elecciones generales del 2027, advirtió que la entrega de raciones puede ser aprovechada por algunos alcaldes, por lo que la fiscalización será vital en el proceso.
Para el diputado Jairo Flores, coordinador del Frente Parlamentario contra el Hambre, la entrega de alimentos por la emergencia de la sequía, basada en la información sobre la pérdida de cosechas que proporciona el Maga, sería lo más oportuno para evitar que aumente la cantidad de población en situación de inseguridad alimentaria, ya que muchos agricultores se quedaron sin producción para el autoconsumo.
Sin embargo, pone en duda que esos datos sean “confiables”, debido a que el ministerio ni siquiera sabe cuántos agricultores hay por departamento, municipio y comunidad, por lo que no hay garantías de contar con un mapa fiel del impacto de la sequía que guíe la distribución de los alimentos. De lo contrario, esta se estaría haciendo “a ciegas”.
“Debería de haber una línea basal, con una estrategia bien clara, y unificar en un solo proceso de entrega a todas las instituciones que distribuyen alimentos, no que tienen varios programas para tener discrecionalidad y desorden, porque en ese desorden es donde se beneficia a ministros, diputados, candidatos, alcaldes, y se deja de lado a la población necesitada”, indicó Flores.
Por otro lado, señaló el riesgo de que la entrega de alimentos se convierta en una práctica clientelar, lo que atenta contra el derecho de la población a una alimentación mínima, básica y digna. Además, advirtió que se incurriría en un “delito” al desviar fondos públicos para condicionar el apoyo político. Para evitar esas prácticas, será importante fiscalizar los recursos.