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Cuatro factores impulsaron el crecimiento récord del consumo y de la demanda de energía en el 2024
El consumo de energía registró alto crecimiento el año pasado, mientras que el país enfrentaba una sequía que provocó una baja en la generación hidroeléctrica y más demanda de combustibles derivados del petróleo y carbón. También, tuvo un efecto en los precios.
El consumo de energía eléctrica tuvo en el 2024 un comportamiento diferente a otros años con demandas récord, principalmente en el primer semestre, influido por varios factores como las olas de calor y crecimiento de la economía.
Al cierre del año el consumo creció 6.76% en el 2024, llegando a 13 mil 397.08 Gigavatios hora (GWh) que es el total de energía que demandó el Sistema Nacional Interconectado (SNI).
En tanto la demanda de potencia (demanda máxima en un momento específico) registró un récord llegando a 2 mil 121.8 Megavatios (MW) en mayo del 2024, que representa un aumento de 7.70%, respecto al máximo del año anterior.
Jorge Álvarez, gerente del AMM, explicó que históricamente el país traía un crecimiento promedio anual de 3% a 3.5%. Aspecto que se observa en las estadísticas del 2011 al 2019, con crecimientos que iban desde 2.10% hasta 5.73%.
Sin embargo, a partir del primer año de la pandemia del covid-19 el comportamiento ha sido más variable. En el 2020 decreció en -0.83%; con una alta recuperación en el 2021 con crecimiento de 8.21%, derivado de que se retomaron muchas actividades productivas y el crecimiento económico.
En tanto en el 2022, creció 2.39%, y en el 2023, 6.11%.
El crecimiento de consumo y demanda durante el 2024, con respecto al 2023, se observó principalmente en la primera parte del año, entre enero y junio. Por ejemplo, la generación de energía llegó a crecer 27.1% en abril, mientras que en febrero y marzo se registró en 17.7% y 20.2%, respectivamente.
Posteriormente, el ritmo de crecimiento empezó a disminuir, y a partir de agosto a diciembre la generación mantuvo bajas de entre -3% a -7.8%.
Esto excepto en octubre del 2024, en que subió 7.3%, en este caso podría reflejarse una recuperación respecto a la demanda experimentada en el mismo mes del 2023 cuando se observaron varios días de bloqueos y suspensión de actividades por manifestaciones reclamando reconocer los resultados de las elecciones generales llevadas a cabo ese año.
Al final, la generación de electricidad quedó en un balance al cierre del año con un crecimiento de 7.32%, lo cual también fue más alto que otros años, llegando a 13 mil 117.4 GWh.
Entre los factores que impulsaron el crecimiento del consumo y de la demanda el ejecutivo del AMMA mencionó al menos cuatro: las altas temperaturas climáticas o las olas de calor que se experimentaban desde el 2023 y afectaron el primer semestre del 2024 que derivó en más uso de ventiladores, aires acondicionados para hogares y oficinas, además que maquinaria industrial o equipo también demandó más uso de los equipos de enfriamiento para operar.
Además, el país ha estado cambiando y ahora existen más edificios de apartamentos y oficinas, y donde se tiende a requerir más aire acondicionado.
El otro factor es el buen ritmo de crecimiento que ha registrado economía y sus diferentes actividades productivas.
También, Álvarez mencionó que está lo que se denomina “el fenómeno de las pantallas”, porque ahora en muchos lugares en lugar de rótulos tradicionales usan pantallas con información, menús, publicidad, incluso en vallas publicitarias.
Se declaró emergencia en el 2024
El sector de electricidad se declaró en emergencia en marzo del 2024, por varios meses, derivado de la falta de lluvia y el aumento récord de la demanda de electricidad. Álvarez comentó, en esa oportunidad, que derivado del fenómeno de El Niño hubo menos lluvia de lo usual desde el año 2023 por lo que en los primeros meses los caudales estuvieron más reducidos respecto a otros años, con lo cual bajó la generación hidroeléctrica.
Lea más en: Declaran estado de emergencia en el sistema eléctrico guatemalteco por fenómeno El Niño
Del total de electricidad generada de 13 mil 117.4 GWh, la mayoría se cubrieron con hidroeléctricas llegando a 5 mil 334.1 GWh, sin embargo, la cifra representó una baja de -4.30% respecto del 2023, el aporte de la biomasa (generada por los ingenios azucareros) se mantuvo estable con 1 mil 636.5.
Mientras que los recursos térmicos reportaron aumentos crecimientos considerables, estos debieron ser convocados con más aporte ante la baja en los niveles de agua para las hidroeléctricas. La generación con carbón creció 16.70% y representó el segundo recurso que más aportó con 2 mil 581.4 GWh, además en los derivados del petróleo, el coque de petróleo creció 32.3% llegando a 1 mil 656.3 GWh y el búnker con 866.88 GWh creció 53.2%.
Tanto Álvarez como Luis Ortiz, presidente de la Comisión Nacional de Energía Eléctrica (CNEE) coincidieron en que la etapa crítica se logró solventar en el país sin necesidad de llegar a racionamientos.
Sin embargo, se debió convocar más generación térmica y recortar por varias semanas las exportaciones a Centroamérica, manteniendo la priorización de la demanda nacional dependiendo de la disponibilidad que se tenía de energía en el país.
La importación no creció, ya que México también limitó sus exportaciones ante la sequía que también estaban experimentando. El país puede exportar un máximo de 240 MW pero por varias semanas solo pudo importar 120 MW porque es un contrato firme que una empresa tiene desde el extranjero.
Las exportaciones cerraron el año en 969.5 GWh, una caída de -3.6% respecto del 2023, en tanto las importaciones fueron de 1 mil 793.9 GWh, una baja de -4.1%.
“Comparado con otros países que tuvieron que racionar la energía, nos fue bastante bien. Si bien es cierto, tuvimos que cortar exportaciones y en algún momento hubo nerviosismo de que, si íbamos a poder pasar o no la demanda, pero nunca llegamos a un racionamiento como tal de la demanda de Guatemala”, dijo Álvarez al explicar que con base al acuerdo de emergencia se podría requerir a los generadores que se aprovisionaran de los combustibles necesarios.
Los que compensaron la caída de la generación de las hidroeléctricas fue la generación térmica con carbón, bunker y coque de petróleo, pero hay un fenómeno interesante ya que en el primer semestre fue escasa la generación hidroeléctrica, pero en el segundo semestre se compensó, y al final en el año completo la caída fue de apenas de-4.3%.
Para el 2025 se prevé un mejor comportamiento de la generación hidroeléctrica ya que el invierno del 2024 fue más copioso por lo que los caudales han estado más altos.
Recientemente el Instituto Privado de Investigación sobre Cambio Climático (ICC), indicó que los largos períodos de sequía en el 2023 e inicios del 2024, generaron estrés hídrico y estrés térmico por las altas temperaturas, que afectaron el desarrollo de las plantas y las cosechas, y el nivel de los caudales de los ríos, sin embargo, para el 2025 las condiciones son mejores.
Aunque se preveía el Fenómeno de la Niña entrara en julio o agosto del 2024, su ingreso fue tardío hasta diciembre, pero el comportamiento de la lluvia ayudó a tener en la actualidad caudales de ríos más altos, mejorando las condiciones, según esa entidad. Se agregó que el fenómeno de la niña será corto, ya que inició en diciembre del 2024, se refleja con algunas lluvias y frentes fríos, y se prevé que finalice en marzo del 2025. Luego entra un plazo neutro y se prevé que la lluvia inicie entre abril y mayo próximos.
Estabilidad en los precios
En la electricidad se manejan diversos precios, entre ellos las tarifas reguladas social y no social, y los precios del mercado spot o mercado sin contrato.
Ortiz ha explicado en recientemente que los precios para los hogares y otros usuarios de las distribuidoras se han mantenido estables ya que dichas distribuidoras cuentan con contratos de mediano largo plazo en donde están establecidos los precios.
La CNEE decidió mantener estables las tarifas de electricidad ese año.
Al cierre del 2024 la tarifa no social (segmento que incluye los consumos de 300 kilovatios hora (kWh) que es el 6% de usuarios del país) estuvieron en Q1.46 el kWh para los usuarios de Empresa Eléctrica de Guatemala, S. A. (EEGSA), mientras que para la Distribuidora de Electricidad de Occidente (Deocsa) y la Distribuidora de Electricidad de Oriente (Deorsa) quedaron en Q2.24 y Q2.13, respectivamente. En este caso los precios son menores entre un centavo, nueve centavos y siete centavos de quetzal, respectivamente, comparado con el cierre del 2023.
La Tarifa Social, cerró el año 2024 en Q1.37 por kWh para EEGSA y en Deocsa y Deorsa en Q2.11 y Q2.04 por kWh respectivamente. Los precios son menores en entre un centavo y nueve centavos de quetzal, con respecto a los vigentes en diciembre del 2023.
El crecimiento de la capacidad de generación de electricidad se ha estancado y a futuro puede afectar el abastecimiento si no se sigue invirtiendo en el sector advierte estudio de Cabi, mientras expertos en energía, economía y competitividad dieron su punto de vista @prensa_librepic.twitter.com/kdsQBI9Vhc
— Rosa María Bolaños (@rbolanos_pl) January 19, 2024
Este segmento está conformado por alrededor del 94% de los usuarios del país, unas 3.6 millones de familias según datos de la CNEE. Dentro de este grupo, a los usuarios con menores consumos se le aplica un subsidio extraordinario por medio del Inde, para que paguen menos de ese monto.
En el caso del spot que se refiere al mercado de compra y venta sin contrato, Álvarez explicó que es es un indicador de mercado mayorista que no necesariamente va a tener que ver con la tarifa de los distribuidores. Esto se debe a que los distribuidores por requerimiento de la ley deben tener contratos para garantizar el suministro y los precios tienen estabilidad mientras el contrato está vigente.
El precio spot normalmente no afecta a las compras por contrato y por eso es que las distribuidoras durante períodos largos logran mantener una estabilidad importante en la tarifa, agregó.
En cambio, el spot o compras-venta sin contrato es más volátil, ya que si se es gran usuario y se compra en este mercado, se tendría una oscilación de precio. En el 2024, por ejemplo, en mayo el precio de dicho mercado llegó en promedio a US$214 por MW, un incremento de US$57.52 o 26.8% respecto del mismo mes del 2023.
Durante seis meses del 2024 los precios spot estuvieron más altos que en el año anterior a ese, y al cierre, en promedio quedó en US$116.46, es decir 9.7% más.