La razón por la que Donald Trump está obsesionado con renombrar el Golfo de México

La razón por la que Donald Trump está obsesionado con renombrar el Golfo de México

A pesar de que existen acuerdos donde se reconoce al Golfo de México, el presidente Donald Trump se ha obsesionado con el tema, al punto de impedirle el acceso a la Casa Blanca a los periodistas que no acatan su orden de renombrarlo.
14/02/2025 10:59
Fuente: Prensa Libre 

El pasado viernes 10 de enero, el presidente estadounidense Donald Trump expresó su idea de cambiarle el nombre a la cuenca oceánica ubicada entre los litorales de México, Cuba y Estados Unidos: “Anunciaremos el cambio porque nosotros hacemos todo el trabajo y además, es nuestro, por lo que ahora se llamará Golfo de América“.

“Que nombre tan hermoso, mucho más apropiado que el Golfo de México“, agregó el magnate neoyorquino, refiriéndose a la cuenca que se formó hace más de 200 millones de años, aunque el republicano no explicó cómo ni cúando pensaba concretar su propuesta, a pesar que sí presentó un proyecto de ley para hacer el cambio.

La idea de Trump no fue bien recibida por todos y, ante esta situación, la presidenta Claudia Sheinbaum propuso cambiarle el nombre al territorio de EE. UU: “¿Por qué no le llamamos América Mexicana? Se oye bonito”, planteó la mandataria mexicana, para posteriormente recalcar que el nombre del golfo está reconocido internacionalmente.

A pesar de que existen acuerdos internacionales establecidos por diversas organizaciones en donde se reconoce a la zona como Golfo de México, el presidente Trump se ha obsesionado con el tema, al punto de impedirle el acceso a la Casa Blanca a un periodista que no colocaba en sus notas el nombre de Golfo de América.

La obsesión de Trump con el golfo de México

“El presidente Donald Trump evidentemente quiere que los periodistas obedezcan sus directrices, repitan sus palabras y sigan sus reglas, ya que los medios que no se encolumnen podrían perder el acceso a estos eventos”, declaró la editora ejecutiva de la agencia de noticias AP, Julie Pace, en relación al rechazo en contra de un reportero.

Dadas las circunstancias, los editores y periodistas de Estados Unidos comenzaron a preguntarse si la administración de Trump podría penalizar a los medios en otros casos, tomando en consideración que su Gobierno eliminó la versión en español del sitio web de la Casa Blanca y declaró que EE. UU “reconoce únicamente a los dos géneros“.

Lea más: Claudia Sheinbaum sugiere cambiar el nombre de Estados Unidos, en respuesta a Donald Trump

“Trump no está obsesionado con el Golfo de México como tal, pero pareciera que se obsesionó con la idea de tener el poder sobre los medios de comunicación, ya que ahora, él prácticamente decide qué podemos o no podemos publicar”, agregó Pace, quien considera que estas acciones “claramente violan” la Primera Enmienda del país.

De acuerdo con la Constitución de los Estados Unidos, la Primera Enmienda fue ratificada el 15 de diciembre de 1791, hace 234 años, y su principal objetivo es proteger la libertad de expresión, de reunión, de petición y de prensa, ya que le prohíbe al gobierno estadounidense restringir cualquier tipo de comentario en contra de ellos.

“Parece que con Donald Trump tendremos que regresar al lenguaje antiguo, aunque exista un vocabulario nuevo. Muchos de nosotros tendremos que empezar a escribir, o hablar, en doble sentido, para que no nos sancionen las autoridades”, comentó el editor ejecutivo del periódico estadounidense, The New York Times, Shawn McCreesh.

En estas condiciones y como resultado de las nuevas medidas del republicano, se han despedido a empleados, se han eliminado sitios web y se han retirado artículos científicos, por lo que algunas agencias, como la Fundación Nacional de Ciencias, han desarrollado un sistema para identificar las palabras clave que podrían causar molestia.