Aficionados noruegos y su mítico «viking row» invaden Times Square durante el Mundial 2026
El Mundial 2026 sigue dejando imágenes memorables fuera de los estadios, y entre las aficiones protagonistas se encuentra la de Noruega, que transformó uno de los lugares más emblemáticos del planeta en una auténtica aldea vikinga. Cientos de seguidores noruegos se reunieron en Times Square, en el corazón de Nueva York, para realizar el ya […]
El Mundial 2026 sigue dejando imágenes memorables fuera de los estadios, y entre las aficiones protagonistas se encuentra la de Noruega, que transformó uno de los lugares más emblemáticos del planeta en una auténtica aldea vikinga.
Cientos de seguidores noruegos se reunieron en Times Square, en el corazón de Nueva York, para realizar el ya famoso «Viking Row» o «remo vikingo», una celebración que se ha convertido en uno de los símbolos más llamativos de esta Copa del Mundo.
Sentados sobre el asfalto, rodeados por las gigantescas pantallas de la Gran Manzana y observados por turistas de todo el mundo, los aficionados comenzaron a mover sus brazos de forma sincronizada, simulando remar en los antiguos drakkar, las embarcaciones utilizadas por los vikingos hace siglos.
Todo acompañado por cánticos, tambores y el tradicional grito de guerra que ya se ha vuelto viral durante el torneo y que incluso fue replicado en el Parlamento de ese país.
Las imágenes rápidamente inundaron las redes sociales y consolidaron a los noruegos como una de las aficiones más coloridas y originales del Mundial.
NORUEGA REGRESA AL MUNDIAL Y SORPRENDE A TODOS
La selección escandinava regresó a una Copa del Mundo después de 28 años de ausencia, una espera que terminó por desatar una auténtica fiesta entre sus seguidores, quienes han acompañado al equipo en cada ciudad sede con una energía que no ha pasado desapercibida.
Desde Boston hasta Nueva York, la denominada «fragata vikinga» ha ido dejando su huella en Estados Unidos y, en esta ocasión, Times Square se convirtió en el escenario perfecto para una demostración de orgullo nacional que mezcló fútbol, cultura e historia.
El «Viking Row» nació como una forma de alentar a la selección noruega y rendir homenaje a la herencia nórdica del país. La coreografía consiste en que cientos de miles de aficionados se sienten en el suelo o en las gradas y coordinen sus movimientos para imitar el acto de remar, simbolizando la unión de una tripulación que navega hacia la batalla.
La escena en Nueva York sirvió además como antesala del crucial encuentro entre Noruega y Senegal, correspondiente al Grupo I.
El conjunto liderado por Erling Haaland busca acercarse a la clasificación a la ronda de 32, mientras que los africanos llegan con la necesidad de reaccionar tras caer en su debut frente a Francia.
Pero más allá de los resultados, Noruega ya parece haber conquistado algo importante en esta Copa del Mundo, el premio a una de las aficiones más divertidas y creativas del torneo.
Mientras los escoceses llenan los bares, los brasileños convierten cada esquina en una pista de baile y los ingleses dominan las canciones de las tribunas, los noruegos han encontrado una manera única de hacerse notar remando juntos en medio de algunas de las ciudades más famosas del mundo.
