El CEUR advierte sobre la falta de prevención sísmica en Guatemala y sus posibles consecuencias
El Centro de Estudios Urbanos y Regionales (CEUR) de la Universidad de San Carlos de Guatemala (Usac) advirtió este sábado sobre las deficiencias en la prevención del riesgo sísmico en el país, luego de los sismos reportados desde el viernes 9 de octubre en Panamá. Según el centro de investigación, la falta de preparación ante […]
El Centro de Estudios Urbanos y Regionales (CEUR) de la Universidad de San Carlos de Guatemala (Usac) advirtió este sábado sobre las deficiencias en la prevención del riesgo sísmico en el país, luego de los sismos reportados desde el viernes 9 de octubre en Panamá.
Según el centro de investigación, la falta de preparación ante estos eventos podría derivar en pérdidas humanas, daños a la infraestructura y elevados costos económicos.
A través de un comunicado, el centro señaló que la amenaza sísmica es una realidad geológica que Guatemala no puede evitar, pero afirmó que la vulnerabilidad ante estos fenómenos depende de las decisiones relacionadas con la planificación urbana, la inversión y el estado de las construcciones.
«El costo de la prevención mediante estudios técnicos y adecuado refuerzo estructural representa siempre una fracción mínima en comparación con la factura del desastre», afirmó el CEUR.
La entidad advirtió que ignorar el riesgo sísmico no representa un ahorro para el Estado, las municipalidades o las empresas privadas, sino que puede acumular costos que se intensifiquen cuando ocurre un desastre.
Entre las consecuencias que enumeró están la destrucción de infraestructura, interrupción de actividades económicas, reducción de ingresos, y la dificultad de trasladar recursos de la salud, educación y obras públicas.
ANTECEDENTES SÍSMICOS EN GUATEMALA
El centro universitario recordó que Guatemala ha experimentado terremotos de gran magnitud, entre ellos el del 4 de febrero de 1976, de magnitud 7.5, asociado con la falla del Motagua y que dejó más de 23 mil personas fallecidas.
Según el comunicado, el desastre también incidió en la configuración social y urbana del país, al acelerar la expansión de asentamientos informales hacia el área metropolitana.
El CEUR mencionó además los terremotos de 2012 y 2014, de magnitudes 7.4 y 7.3, respectivamente, que afectaron a San Marcos y otras zonas del occidente.
El ente recordó que aunque no es posible impedir que ocurra un terremoto, sí se pueden tomar medidas para reducir los daños por medio de estudios técnicos, planificación territorial y refuerzo de las estructuras vulnerables.
Por esto, llamó a organizaciones, municipalidades y empresas a evaluar sus riesgos sísmicos y definir cómo afrontarlos, sin esperar a que ocurra otro gran terremoto.
PANAMÁ CONTINÚA CON RÉPLICAS
La advertencia del CEUR se produce luego de las consecuencias del terremoto registrado el viernes pasado en el sureste de Panamá.
El Instituto de Geociencias de ese país informó que más de cien réplicas se produjeron después del movimiento principal, cuya magnitud se estimó por distintas instituciones entre 7.5 y 7.7.
Las autoridades panameñas reportaron daños en plantas potabilizadoras, iglesias, hoteles, comercios, edificios públicos y carreteras.
También se registraron afectaciones estructurales en la catedral de San Juan Bautista de Penonomé y en el edificio de la Gobernación de Coclé.
Para el CEUR, lo ocurrido refuerza la necesidad de que Guatemala incorpore el riesgo sísmico en sus decisiones urbanas, técnicas y financieras