El vuelo Amsterdam-Kuala Lumpur de Malaysia Airlines fue derribado en julio de 2014 por un misil disparado por rebeldes prorrusos en Ucrania. Las 298 personas que iban a bordo murieron.
«La negativa de la Federación Rusa a asumir la responsabilidad por su papel en el derribo del vuelo MH17 es inaceptable y el Gobierno australiano siempre ha dicho que no excluirá ninguna opción legal en nuestra búsqueda de justicia», dice el comunicado emitido por el primer ministro Scott Morrison, la ministra de Asuntos Exteriores Marise Payne y la fiscal general Michaelia Cash.
«En octubre de 2020, Rusia se retiró unilateralmente de las negociaciones con Australia y los Países Bajos en relación con el derribo del vuelo MH17, y se negó a volver a la mesa de negociaciones a pesar de las reiteradas peticiones de Australia y los Países Bajos».
Los dos países argumentarán que Rusia suministró a los separatistas el sistema de misiles utilizado en el ataque y que luego lo retiró. Dicen que «el misil solo pudo ser disparado por la tripulación rusa entrenada del Buk-TELAR, o al menos por alguien que actuara bajo su instrucción, dirección o control.»
CNN en español