Opinión

Escribiendo contra el silencio

Comentarios · 0
0
Compartir noticia

Escribiendo contra el silencio
Resumen automático

Una de las tareas principales como columnista de un medio de comunicación es, tratar de escribir contra el silencio que exige la impunidad de quienes por miedo, terror, amenazas o coacciones no se animan a expresar sus ideas, comentarios u opiniones acerca de los diferentes tópicos de la vida diaria. En un país donde la […]
0:00
0:00

Una de las tareas principales como columnista de un medio de comunicación es, tratar de escribir contra el silencio que exige la impunidad de quienes por miedo, terror, amenazas o coacciones no se animan a expresar sus ideas, comentarios u opiniones acerca de los diferentes tópicos de la vida diaria.

En un país donde la violencia del crimen organizado incluso en las altas esferas judiciales que se prestan para tratar de invisibilizar a quienes son contrarios a sus intereses políticos y económicos, o se interponen en su camino al poder, el ciudadano de a pie se ve desprotegido y desconfía de sus autoridades.

La impunidad de los delitos de alto impacto ha generado una crisis sin precedentes de la verdad; cuando el Estado fracasa a propósito en su obligación de investigar, documentar y procurar justicia, tiende a minimizar las cifras o a criminalizar a las víctimas como práctica habitual en el sistema judicial para enterrar las voces legítimas de protesta.

El paulatino aumento del control territorial y terror de los cárteles ha reconfigurado la geopolítica interna de Guatemala, marcada por miles de ausencias estatal es y un tejido social aún herido, es decir, que la narcopolítica actual define las fronteras internas donde puede operar la policía y hasta el ejército.

El dinero es esencial para ganar una elección que permita impunidad por la posible corrupción que pueda traer la cadena de negocios que, con fachada oficial proporciona la representación de la ciudadanía en los niveles de alcaldías, diputaciones y en los tres organismos del Estado; y ese dinero según díceres populares, proviene de la narcoactividad y se utiliza como un pasaporte para pago de favores políticos futuros.

En el próximo evento electoral de dos mil veintisiete, veremos como la impunidad y los negocios serán la sombra de aquellos partidos que traen encima escándalos de corrupción y colusión de sus dirigentes los cuales tendrán un fuerte impacto en el imaginario de los votantes.

Por todo lo anterior, cuando algunos candidatos que desde ya enfrentan serios cuestionamientos, tienen como salida buscar una diputación que les proporcione inmunidad, pero la población tiene derecho a preguntar qué hay detrás de esa candidatura; es de reconocer también que no toda candidatura tenga necesariamente esa intención, pero sí debe haber un escrutinio público.

La creciente disputa por obtener una curul en el Congreso de la República nos lleva a preguntar: ¿Tratan los candidatos de representar a los ciudadanos, legislar, proponer iniciativas, construir acuerdos y fiscalizar los recursos públicos? No pretendo generalizar, pero hay legisladores con preparación, experiencia y verdadera vocación de servicio, pero también no podemos ignorar que al Congreso llegan personas sin la preparación necesaria para asumir responsabilidades legislativas.

Durante años el Congreso fue concebido como espacio para el debate parlamentario, el conocimiento, la representación ciudadana y la construcción de acuerdos. Hoy sin tratar de idealizar el pasado resulta difícil ignorar que, con demasiada frecuencia, el nivel del debate está por debajo de lo que debería corresponder a un recinto legislativo. ¿Cambiará esto en las próximas elecciones?

Comentarios · 0

Comparte tu opinión, una pregunta o información relacionada con la noticia.

Recuperamos tu borrador.

Puedes comentar como invitado. Inicia sesión para conservar tu actividad; la de invitados se elimina en 7 días.

Todavía no hay comentarios. Sé el primero en aportar a la conversación.