Los verdaderos logros los determinan los que finalmente los han alcanzado a cabalidad.
“Los grandes logros nacen de grandes sacrificios, y nunca son fruto de egoísmo”. Napoleón Hill
En el momento que observamos que alguien pudo tener algún logro en su vida, debemos reconocer que debe de haber vivido momentos en los cuales ha demostrado una buena medida de determinación, además de algunos sacrificios, los cuales le permitieron llegar a lo que tanto había soñado y anhelado.
Los logros más valorados en esta vida son aquellos que se han alcanzado con muchos sacrificios.
Sin lugar a duda, cuando alguien ha llegado a tener algún logro en la vida, para los que lo rodean es probable que parezca fácil o sencillo, pero, para el que tuvo que vivir el proceso, no siempre es así. Indudablemente, en cada paso del proceso que tuvo que vivir hubo esfuerzo y desafíos para poder superar todos los obstáculos que se presentaron en ese momento y, con determinación, seguramente fueron superándolos y la justa paga del devenir es gratificada con un logro que se disfruta.
Es muy sencillo soñar y visualizar los logros que queremos tener, pero el primer elemento que debemos tener a mano es la persistencia, la cual habrá de ayudarnos para que, si el desánimo y la fatiga se presentan, puedan ser superados y saber claramente cómo avanzar.
Nadie en esta vida ha dicho que alcanzar un logro es fácil, y no siempre los que nos conocen y nos rodean habrán de apoyarnos y animar.
Es mucho más frecuente escuchar opiniones de lo difícil o imposible que es poderlo lograr, por esa razón se debe tener un oído sordo a los comentarios que desaniman y que solo nos sirvan para caminar con mucha precaución, pero no para detenernos.
Algo que nos podrá ayudar a entender la realidad que se vive en cada proceso que finalmente es coronado con algún logro es lo que cada inventor vive en el proceso de su invento. Solamente cuando lo ha logrado tiene la admiración y el debido reconocimiento, pero en el proceso solo está rodeado de curiosos que lo observan con cierto descrédito y muy pocas expresiones de ánimo y admiración, pero cuando el proceso ha llegado a su final y el sueño está hecho realidad, difícilmente llegarán a disculparse por los comentarios que le hicieron al invento cuando estaba trabajando en su proyecto.
Entendiendo el modo de ser de la gente y la realidad que tenemos que aceptar y con la que tenemos que convivir, debemos de alguna forma, ser prudentes cuando tenemos sueños en los que estamos trabajando.
Es sano mantener alguna medida de discreción, para que otros, con sus comentarios, no nos hagan cuesta arriba el proceso cuando estamos ocupados. Es mejor esperar el producto terminado para que los que habrán de dar su comentario u opinión sea sobre el logro y no necesariamente sobre el proceso.
Si en algún momento de esta vida queremos romper con la monotonía que frecuentemente nos puede rodear, debemos iniciar autoevaluándonos si estamos preparados para trabajar en silencio y dejar de lado las opiniones y criterios que otros tienen y, de una manera ordenada, planificar nuestro sueño para que logremos centrarnos en lo que nos hemos propuesto lograr, y de ese modo el resultado será lo más gratificante.
Claro, si en nuestras relaciones tenemos personas propositivas y de confianza con las cuales podemos compartir nuestros sueños, habremos de tener, entonces, algunos aliados que serán de máxima ayuda en lo que estamos queriendo lograr.