“Preocupan las consecuencias”: EE. UU. libera más de 64 mil documentos sobre John F. Kennedy

“Preocupan las consecuencias”: EE. UU. libera más de 64 mil documentos sobre John F. Kennedy

A pesar de las posibles consecuencias por precipitar la publicación de los archivos confidenciales, el Consejo de Seguridad Nacional liberó más de 64 mil documentos sobre el asesinato de John F. Kennedy.
19/03/2025 13:19
Fuente: Prensa Libre 

El lunes 17 de marzo, el mandatario republicano de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció que haría públicas “más de 80 mil páginas de documentos relacionados con el asesinato del expresidente John F. Kennedy”, desatando la expectación en el Centro de Artes Escénicas en Washington D.C.

La administración de Donald Trump trabajaba en la divulgación de los documentos sobre Kennedy desde el 20 de enero, cuando el mandatario firmó una orden ejecutiva en la que instruía a las agencias de seguridad nacional a “elaborar planes para hacer públicos todos los registros gubernamentales relacionados con el asesinato de JFK”.

Ante esta situación, John Ratcliffe, el director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por su sigla en inglés), le insistió a los funcionarios del gobierno estadounidense en que algunos documentos que Trump quería divulgar “no tenían nada que ver con John F. Kennedy y habían sido elaborados más de dos décadas después de su muerte”. Ratcliffe agregó: “Preocupan las consecuencias”.

A pesar de las posibles consecuencias de precipitar la publicación de los archivos confidenciales, incluyendo la revelación de números del Seguro Social de personas que siguen vivas, el Consejo de Seguridad Nacional (NSC, por sus siglas en inglés) publicó más de 64 mil documentos sobre John F. Kennedy, menos de los previstos por Trump.

Conspiración sobre la muerte de JFK

Desde su asesinato en Dallas, Texas, hace más de 60 años, el 22 de noviembre de 1963, decenas de historiadores estadounidenses y extranjeros han exigido más información sobre la muerte del expresidente John F. Kennedy. Sin embargo, se argumentaba que estos datos “podrían perjudicar la seguridad nacional” de Estados Unidos.

Dadas las circunstancias, durante su primer mandato en el 2017, Donald Trump hizo públicos algunos documentos sobre el caso. No obstante, el mandatario republicano le otorgó más tiempo a las agencias de inteligencia para evaluar los archivos y aplicar censuras, una decisión que posteriormente calificó públicamente como errónea.

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Ocho años después, el magnate neoyorquino cumplió su promesa y liberó más documentos sobre el caso, asegurando que la razón por la que lo hizo fue porque le pareció apropiado: “Cuando tienes algo que es tan sagradamente secreto, realmente hace que suene mal. Creo que probablemente acertaron. Dejemos que la gente lo examine”.

“John F. Kennedy se sentaba en mi escritorio y fue asesinado. Todos los presidentes posteriores han ocultado el por qué y quién lo hizo. ¿Cómo se puede vivir así?”, agregó Trump durante su campaña presidencial del 2024, por lo que actualmente, alrededor del 98 % de los archivos relacionados con el asesinato están a disposición del público.

De acuerdo con diversos medios de comunicación estadounidenses, “muy pocos historiadores” nacionales e internacionales esperan que los nuevos archivos incluyan grandes sorpresas, debido a que es probable que solo contengan duplicados del material que ya está disponible en otros lugares, como en el museo de Kennedy.

“Pocos expertos creen que la liberación de estos documentos trastoque el consenso de que Oswald actuó solo”, menciona el periódico estadounidense The New York Times, haciendo referencia a Lee Harvey Oswald, un exinfante de marina sospechoso de asesinar a John F. Kennedy desde el sexto piso de un instituto escolar en Dallas, Texas.

Oswald finalmente fue acusado del asesinato del presidente Kennedy y negó las acusaciones. Sin embargo, dos días después, fue asesinado a tiros por el dueño de un club nocturno en el sótano de la sede de la policía en Dallas mientras era trasladado a declarar ante los tribunales, por lo que su muerte fue captada por la televisión de EE. UU.