Historia de las hermandades en Guatemala: El crecimiento en Quetzaltenango
Entre las cofradías más antiguas de Quetzaltenango está la del Señor Sepultado de San Nicolás, Jesús Nazareno de San Juan de Dios y la de Justo Juez, imágenes que congregan gran cantidad de devotos.
La imagen del Señor Sepultado de San Nicolás, venerado en la iglesia del mismo nombre, en el barrio La Democracia, en la ciudad altense, es de origen español, traída por el cónsul de Francia, en el siglo XIX, quien la conservó en su residencia, hasta que que tuvo que trasladarse de país y se la dejó a la empleada de su casa, quien, a su vez, la entregó al antiguo templo, refiere Francisco Cajas, cronista de la ciudad de Quetzaltenango. Se cree que es barroco, tallado entre 1750 y 1850.
En 1893 comenzó a salir la procesión del Cristo Yacente. El 30 de abril de 1922 se fundó la Hermandad del Señor Sepultado de la Parroquia de San Nicolás en casa de Francisco Rodríguez, cuyo primer presidente fue Abel Oliva.
Es una de las imágenes de mayor devoción en la cabecera quetzalteca, incluso, manifestada desde el extranjero, y que cumplirá 104 años de ser procesionada. Fue consagrada en 1992 y recibió la bendición de Juan Pablo II. Desde 1926 acompaña al Cristo Yacente la Virgen de Dolores de San Nicolás, tallada por Julio Dubois, y que este año se celebrará el centenario de su procesión. La alta sociedad quetzalteca formó parte de esta hermandad, señala Cajas, y es la más antigua, según documentos.
Entre las normas para participar en el cortejo los miembros establecieron que durante este solemne acto se debe caminar con respeto, en silencio absoluto, sin salirse de las filas y sin comer, adoptadas como paradigma para otras hermandades. Hay que destacar que no se venden turnos para participar en procesiones en la ciudad. Por ejemplo, los miembros de esta hermandad, que son unos 600, son los que llevan en hombros al Señor Sepultado, en seis turnos, y pagan una cuota anual, fondos con los que cubren el adorno del anda, música, velas e invitaciones. Entre los turnos se hace un conteo para elegir al que sacará al anda de la iglesia. Los integrantes que son aceptados y juramentados deben cumplir con obligaciones de la hermandad.
Los nuevos integrantes participan en la procesión antes del Domingo de Ramos y les es impuesto un distintivo, después de la misa. El anda tiene 80 brazos y recorre las calles antiguas de la ciudad, y llegan a la “estación”, como todas las procesiones de Quetzaltenango. Las personas se reúnen en la Plaza Centroamérica, el Viernes Santo por la noche, para ver el paso de los desfiles sacros.

El 30 de abril de 1922 se fundó la Hermandad del Señor Sepultado de la Parroquia de San Nicolás, en Quetzaltenango. En 1893 comenzó a salir su procesión. Esta foto data de la década de 1940. (Foto Prensa Libre, cortesía de Francisco Cajas)
Otra hermandad de mayor antigüedad es la de Jesús Nazareno de San Juan de Dios, llamado popularmente “el Canchito”, por su cabellera rubia, que sale en procesión de la iglesia del mismo nombre, del antiguo Hospital General. La primera escultura del Nazareno fue mandada a tallar por el presidente Manuel Estrada Cabrera (1898-1920) al escultor hondureño Salvador Posadas, pero al gobernante no le gustó y la obsequió a Momostenango, Totonicapán. Luego, Estrada Cabrera donó el que se venera actualmente, el 31 de julio de 1910, “de rasgos bellísimos que en lugar de dolor inspiran dulzura; es muy querido por el pueblo”, dice Cajas.
Fueron empleados del hospital quienes decidieron fundar la Hermandad de Jesús Nazareno de San Juan de Dios el 16 de abril de 1916 y Belisario Calderón Ocampo fue el primer presidente.
El legado apostólico de Centroamérica le concedió cien días de indulgencia a todos los fieles que rezaren un credo ante dicha imagen, que salió por primera vez en procesión el Martes Santo, que luego se cambió a Viernes Santo. La hermandad hizo a las autoridades eclesiásticas una petición para que fuera nombrado patrón de la ciudad de Quetzaltenango, la cual fue concedida hace 10 años. Al igual que en la procesión de San Nicolás, como se indicó anteriormente, solo los integrantes de la hermandad llevan en hombros al Nazareno. A quienes colaboran económicamente se les otorga un turno de honor.
El 8 de marzo de 1925 se celebró sesión formal para fundar la Sociedad de Señoras de la Virgen de Dolores de San Juan de Dios, imagen que apareció en el tapanco de una casa del cantón San Antonio en 1854, de la familia Anguiano. Su primera presidenta fue Vicenta López. El año pasado celebró su centenario.
Otra imagen a destacar es la del Justo Juez, tallado en el siglo XVII por Juan de Aguirre —autor de Jesús Nazareno de Candelaria—, en Santiago, que llegó a Quetzaltenango en la época colonial, donde en la catedral había una capilla para su devoción. El 20 de febrero de 1922 se formó la Hermandad del Nazareno del Espíritu Santo, Justo Juez. Se forma junta directiva y su primer presidente fue Ramón Sac. Su procesión sale el Viernes Santo, a las 8 horas.
Hay cofradías que aún conservan la costumbre de que las imágenes a su cuidado, como la de Justo Juez, visitan la casa del presidente, donde se les invita a los devotos a degustar paches, tamales de arroz y chocolate, y suelen pasar todo el día en ese lugar. Por la noche, comen pepián y retorna la imagen a su templo.
La única que sale el Sábado de Gloria es la imagen de la Virgen de la Soledad del templo del Calvario, la cual fue mandada a tallar a finales del siglo XVIII por el escribano Domingo Antonio Estrada, pues dicho recinto, fundado en el siglo XVII, aún no tenía escultura de esta advocación mariana.
A finales del siglo XIX, comienza a salir su procesión, organizada por vecinos del Calvario. Devotos deciden fundar un comité, en 1955, que se encargó de procesionar, oficialmente, a la Virgen en 1969, y adquieren el nombre de Hermandad de Nuestra Señora de la Soledad del Calvario, que es mixta. Mujeres quetzaltecas llegaban a primera hora del Sábado de Gloria a darle el pésame a la Virgen. Le rezaban haciendo nudos a una pita y en caso de que ocurriera una necesidad o temblor, a lo largo del año, le pedían auxilio a la imagen desatando uno de ellos.
Manuel Mazariegos, presidente de esta hermandad, refiere que dicha entidad está conformada por 450 socios, quienes organizan en mayo velación y procesión de la Virgen con motivo su consagración —1955— y coronación — 2017—. El devoto que desee ingresar presenta su solicitud y al ser aceptado, da una cuota de ingreso de Q100 y cuota anual social de Q180. Así mismo, recaudan fondos con rifas, venta de comida y de “souvenirs”. Este año están ofreciendo un calendario con fotografías históricas de la Virgen, a Q75, a beneficio de su restauración.

El 8 de marzo de 1925 se celebró sesión formal para fundar la Sociedad de Señoras de la Virgen de Dolores de San Juan de Dios, imagen que apareció en el tapanco de una casa del cantón San Antonio en 1854. (Foto: Hemeroteca PL)
Una de las procesiones más antiguas es la de Jesús de la Paciencia de la Catedral, que data del siglo XVI o XVII, cuya cofradía colonial se llamaba originalmente del Santo Ecce Homo, y aunque no se tiene certeza de su año de origen, su cortejo recorre las calles de Quetzaltenango desde hace 286 años, según documentos. A mediados del siglo XX, la cofradía cambió su nombre a Jesús de la Paciencia.
Por último, está la Hermandad del Señor Sepultado, de la Catedral, que en el 2028 cumplirá un siglo de fundación, en la que solo se permite el ingreso a indígenas. Su procesión, el Viernes Santo, comenzó a salir en 1840 y le acompañaban las imágenes del gremio de zapateros y sastres, entre otros. “Hay que felicitar a todos los que mantienen viva la tradición de Semana Santa, que es maravillosa y muy espiritual. Las procesiones, por muy humildes que sean, son bellísimas y representan el fervor del pueblo”, expresa Cajas.