La carta enviada al Secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, por dos senadores norteamericanos, Michael S. Lee -republicano- y Tim Kaine -demócrata-, advierte sobre lo crítico que es la designación de nuevo Fiscal General luego de los dos períodos de Consuelo Porras al frente del Ministerio Público. Y es que tomando en cuenta que la […]
La carta enviada al Secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, por dos senadores norteamericanos, Michael S. Lee -republicano- y Tim Kaine -demócrata-, advierte sobre lo crítico que es la designación de nuevo Fiscal General luego de los dos períodos de Consuelo Porras al frente del Ministerio Público. Y es que tomando en cuenta que la Casa Blanca insiste en que sus objetivos estratégicos están en el combate al narcotráfico y el crimen organizado, así como la forma en que China ha incrementado su presencia en esta región, es obvio que de continuar con un ente investigador alineado con las mafias esos objetivos no se podrán concretar.
La pieza clave de la cooptación del sistema de justicia está en el control del Ministerio Público porque ello garantiza que no se dará trámite a ninguna acción en contra de los criminales que tienen el control institucional del país. Inicialmente fueron los políticos corruptos los que montaron el andamiaje de la impunidad, pero los narcos y el crimen organizado vieron el cielo abierto porque disponen de recursos abundantes (muchos de ellos resguardados en China) para comprar una justicia al servicio del mejor postor. Por su parte, los chinos entendieron que para contrarrestar la postura oficial de Guatemala de relaciones con Taiwán, el camino era usar la corrupción para crear toda una estructura que sirva finalmente a sus intereses, como lo hemos visto con abundantes casos en los que el poderío chino se manifiesta en negocios oscuros.
En otras palabras, los intereses de la actual administración norteamericana se ven seriamente afectados por la situación de la justicia en nuestro país, situación que no entendieron quienes cedieron ante un cabildeo que perseguía mantener el control del sistema de justicia e influir en las facultades del Tribunal Supremo Electoral. Y esos dos senadores lo hacen ver con claridad al señalar que la decisión que se aproxima, sobre el nuevo Fiscal General, es pieza clave de lo que pueda ocurrir en Guatemala.
Ciertamente la justicia está contaminada, pero con un Fiscal comprometido con la legalidad y el Estado de Derecho, esos jueces que ahora incurren en burdas acciones para asegurar impunidad serán perseguidos por un Jefe del Ministerio Público que vaya con todo en busca del rescate de la legalidad. Por supuesto que hay muchos en el Organismo Judicial nombrados para operar encubriendo y protegiendo a los delincuentes, pero también hay muy buenos y con una Fiscalía realmente fuerte y firme en busca de la justicia, los mafiosos tendrán que pensar dos veces ante de emitir un fallo como los que han acostumbrado.
Pudimos perder las batallas del TSE y de la Corte de Constitucionalidad, pero si ganamos la del Ministerio Público las cosas cambian porque esta entidad es clave en la investigación con plenas pruebas y persecución de todos aquellos que incurran en delito, sean ciudadanos, políticos, funcionarios, narcos y hasta jueces.