¿Cuáles son los derechos de los migrantes en EE. UU.? Continúan las redadas y deportaciones

¿Cuáles son los derechos de los migrantes en EE. UU.? Continúan las redadas y deportaciones

Los defensores de los migrantes desean que las personas indocumentadas cuenten con la mayor información posible sobre sus derechos en el territorio estadounidense, ante las redadas y deportaciones.
18/02/2025 15:48
Fuente: Prensa Libre 

Tras la llegada del magnate republicano, Donald Trump, a la presidencia de los Estados Unidos, la nación norteamericana se encuentra actualmente en un contexto de redadas masivas y deportaciones de inmigrantes, por lo que diversas organizaciones en todo el país se han estado preparando para poder defender a los extranjeros.

Los defensores de los inmigrantes desean que las personas indocumentadas cuenten con la mayor información posible sobre sus derechos en el territorio estadounidense, debido a que el principal objetivo del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) es deportar a millones de personas en situación irregular.

“Cuando las personas interactúan con agentes de inmigración, si no lo hacen de la manera correcta, pueden meterse en problemas, pueden ser arrestados y pueden decir cosas que los exponen a la deportación,” mencionó Fred Tsao, el asesor de la Coalición por los derechos de los inmigrantes y refugiados (ICIRR, por sus siglas en inglés).

“Queremos asegurarnos de que la gente conozca cuáles son sus derechos y se sienta cómoda para poder ejercerlos”, agregó Tsao, ya que, independientemente de su estatus, todos los inmigrantes tienen ciertos derechos y protecciones bajo la Constitución de los Estados Unidos, la cual puede ayudarlos en algún momento de necesidad.

Los derechos de los migrantes en EE. UU.

Derecho a guardar silencio

De acuerdo con la Quinta Enmienda de la Constitución estadounidense, ninguna persona en situación irregular tiene la obigación de hablar con un agente migratorio: “Ningún inmigrante debe responder a las preguntas de los funcionarios o firmar algún documento que no entiendan”, añadió el Centro de recursos legales para migrantes.

El derecho a guardar silencio es vital porque sirve como una protección a la “autoinculpación“, en donde las personas indocumentadas hablan de más y posteriormente son señaladas de criminales o las autoridades terminan involucrándolas en un delito; por lo que es mejor guardar silencio y esperar la llegada de un abogado de migración.

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Derecho a retirarte de una interacción

Al momento en el que un agente migratorio comienza a hablar con una persona en situación irregular, el inmigrante puede preguntar si el funcionario lo está arrestando o deteniendo; ya que, si no está sucediendo niguna de esas dos, la persona tiene derecho a retirarse de la interacción, siempre y cuando se comporte tranquila y amable.

No obstante, si el trabajador del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas si se encuentra arrestando al extranjero, el detenido puede pedirle al agente que le de la oportunidad de llamar a un abogado; debido a que, según la Unión Americana de Libertades Civiles, nadie debe firmar ningún documento sin la presencia de un abogado,

Derecho a negar el registro

La Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) también indica que las personas en situación irregual pueden optar por no dar el consentimiento para que los funcionarios del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas los registren, simplemente diciendo, tranquila y amablemente: “Lo siento, no consiento que me registren”.

Los agentes migratorios no tienen derecho de registrar a nadie sin el consentimiento de esa persona o sin una causa probable, y de acuerdo con el Instituto de Información Jurídica de la Facultad de Derecho en Cornell, la causa probable significa que el oficial “debe tener una base razonable para creer que el migrante cometió algún delito”.

Derecho a mantener la puerta cerrada

Según la Cuarta Enmienda de la Constitución en Estados Unidos, todos los inmigrantes están protegidos contra los registros e incautaciones “no razonables”, lo que significa que los funcionarios de ICE no pueden registrar a nadie, ni siquiera un domicilio, sin el consentimiento del dueño o sin la orden judicial firmada por un juez estadounidense.

Si un oficial toca su puerta, no la abra. Enseñe a sus hijos a no abrir la puerta. Los oficiales deben tener una orden firmada por un juez para ingresar a la casa y las órdenes de ICE son formularios firmados por oficiales migratorios y no otorgan autoridad para ingresar a un domicilio”, indicó el Centro nacional de justicia para migrantes.