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Bukele celebra en silencio la captura de Maduro mientras se evidencian las divisiones en América
La captura de Nicolás Maduro por fuerzas de EE. UU. provocó celebraciones, condenas y una ola de reacciones en América. El presidente salvadoreño Nayib Bukele se pronunció sin palabras, mientras la región se divide entre apoyo y rechazo a la operación militar.
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Sin escribir una sola palabra, pero con una bandera de Venezuela, el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, publicó este sábado 3 de enero un mensaje en su cuenta de X, en el que compartió un video en el que Nicolás Maduro lanzaba críticas contra él, seguido de una fotografía del mandatario venezolano engrilletado y con los ojos cubiertos por gafas oscuras tras su captura por fuerzas armadas de EE. UU.
Bukele optó por el silencio, acompañado únicamente de un video y la bandera venezolana.
En la grabación se observa a Maduro hablando al pueblo venezolano y asegurando que, pese a las intenciones de Bukele, El Salvador y Venezuela permanecerían unidos.
También aparece Salvador Sánchez Cerén, expresidente de El Salvador (2014-2019), quien fue declarado prófugo de la justicia tras su mandato.
“Tenga la seguridad el pueblo de El Salvador que ningún mequetrefe, ningún pelele del imperialismo, como el tal Bukele, va a separar a los pueblos de El Salvador y Venezuela. Seguiremos unidos. Bukele, el que se mete con nosotros se seca. Te secarás, Bukele”, dijo Maduro en un discurso de ese entonces.
Venezolanos y cubanos celebran la captura de Maduro
Decenas de representantes de la diáspora venezolana y cubana, así como partidarios del presidente de EE. UU., Donald Trump, se reunieron el sábado frente a su residencia en Florida para “celebrar y agradecer” la captura de Maduro y su esposa, Cilia Flores, durante la madrugada en Caracas.
“Donald Trump es el libertador de nosotros del siglo XXI. Antes teníamos un libertador que se llama Simón Bolívar, ahora tenemos dos”, dijo a EFE Alan Ender, vecino de Trump en Palm Beach, donde se ubica la mansión Mar-a-Lago.
“No dormimos y estamos muy felices. Tengo 23 años y es la primera vez que mi país está en libertad”, comentó Valentina a EFE. Su madre, que la acompañaba, confesó que ambas habían pasado la noche sin dormir, viendo con emoción e incredulidad los bombardeos ejecutados por las fuerzas armadas estadounidenses en Caracas y otras ubicaciones estratégicas.
Los venezolanos, mayoría entre los reunidos frente a la casa de Trump, mostraban una euforia contenida, mezcla de incertidumbre y temor a celebrar antes de tiempo.
“Esto es solo el principio. Aún quedan chavistas que tendrán que irse”, añadió Ender, uno de los miles de venezolanos radicados en el sur de Florida.
Para el exilio cubano, la alegría reflejaba el anhelo del fin del castrismo.
Con un cartel que decía “Latinos For Trump” y una gorra roja con las letras MAGA bordadas en blanco, la cubana Gisela Espinoza aseguró: “Este es el principio. Después saldrá Díaz-Canel, de Cuba, Ortega, de Nicaragua, y todos los comunistas del continente”.
“Son 67 años de miseria en Cuba, un país rico, y gracias al liderazgo de Donald Trump y de Marco Rubio, esto está por terminar”, agregó.
El cubanoestadounidense Joaquín Gutiérrez elogió a Trump: “Es el único que podía hacer esto, y estaré agradecido toda la vida”. Según él, la captura de Maduro es un paso estratégico, ya que “Venezuela es el banco de todos esos criminales”.
Oposición de Nicaragua celebra la captura de Maduro
La oposición nicaragüense celebró la acción militar de EE. UU. en Venezuela, que culminó con la captura de Maduro. La calificaron como un hecho que “llena de esperanza”, mientras el Gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo, aliado de Caracas, no se ha pronunciado.
La Alianza Universitaria Nicaragüense (AUN) y la Alianza Cívica para la Justicia y la Democracia emitieron comunicados en los que expresaron su esperanza de que este acontecimiento derive en acciones similares en Nicaragua.
“Durante años, Venezuela, Cuba y Nicaragua conformaron un núcleo autoritario que se sostuvo política, económica y moralmente. Hoy ese núcleo comienza a resquebrajarse”, indicó la Alianza Cívica.
Captura revela divisiones en el continente
La captura de Maduro y su esposa por parte de EE. UU., durante la operación Resolución Absoluta —que incluyó bombardeos en Venezuela—, dividió al continente entre quienes celebran el fin del chavismo y quienes denuncian las acciones estadounidenses como ilegales.
Colombia y Cuba fueron los primeros en reaccionar. El presidente colombiano, Gustavo Petro, alertó en su cuenta de X sobre los bombardeos y pidió una reunión urgente de la Organización de Estados Americanos (OEA) y la ONU.
Su Gobierno también anunció la instalación de un puesto de control en Cúcuta, frontera con Venezuela, y la preparación de un decreto de emergencia por las posibles consecuencias económicas y sociales.
Petro, quien ha sido acusado por Trump de liderar redes de narcotráfico, aseguró no estar “preocupado para nada” por la detención de Maduro en relación con su propia seguridad.
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, calificó el ataque como “criminal” y pidió una reacción inmediata de la comunidad internacional, respaldando a Caracas.
México y Brasil se suman a la condena
Los Gobiernos de México y Brasil, que habían ofrecido su mediación en la crisis, condenaron la intervención. Luiz Inácio Lula da Silva calificó la operación como una “afronta a la soberanía” y un “precedente peligroso”.
La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, la rechazó enérgicamente por violar la Carta de la ONU y urgió a actuar por la paz.
Posteriormente, Trump dijo a Fox News que será necesario “hacer algo” contra el narcotráfico en México y reiteró su oferta de intervención militar, lo cual Sheinbaum ha rechazado varias veces.
Desde Chile, Gabriel Boric condenó la intervención y advirtió que “sienta un precedente peligroso”. Xiomara Castro, presidenta de Honduras, la calificó de “agresión militar” y “secuestro”, y denunció una afrenta a la soberanía latinoamericana.
El secretario general de la ONU, António Guterres, expresó su “profunda alarma” por la escalada en Venezuela y advirtió que el ataque viola el derecho internacional, aunque sin atribuir responsabilidades.
La derecha celebra la noticia
Desde la otra orilla, el presidente argentino Javier Milei calificó la captura como “una excelente noticia para el mundo libre” y propuso a Edmundo González Urrutia como sucesor.
Daniel Noboa, presidente de Ecuador, expresó: “A todos los criminales narcochavistas les llega su hora”.
El presidente electo de Chile, José Antonio Kast, dijo que es una “gran noticia para la región” y pidió facilitar el retorno de los venezolanos.
Desde Perú, el presidente interino, José Jerí, celebró el inicio de una nueva era y ofreció facilidades para el regreso inmediato de migrantes venezolanos.
El presidente boliviano, Rodrigo Paz, afirmó que Bolivia está “al lado de la democracia” y que se debe “respetar el voto”.
José Raúl Mulino, presidente de Panamá, respaldó a González Urrutia y pidió una transición democrática.
Divisiones internas
Al igual que Boric y Kast mantienen posturas opuestas, las divisiones internas también se reflejan en otros países.
En Brasil, mientras Lula condena la operación, Flávio Bolsonaro —hijo del expresidente Jair Bolsonaro— la celebró y la calificó como “el inicio de la liberación del pueblo venezolano”.
En Argentina, el peronista Axel Kicillof calificó el ataque como una violación del Derecho Internacional. “Los principios de no intervención y soberanía deben primar sobre la conveniencia económica”, afirmó.
Desde Bolivia, Evo Morales condenó el hecho como “una brutal agresión imperial”, y el expresidente Luis Arce lo definió como un “secuestro”.
— Nayib Bukele (@nayibbukele) January 3, 2026