El padre Hermógenes fue recordado como un pastor cercano a su comunidad durante una eucaristía en San José Pinula
Monseñor Gonzalo de Villa recuerda el legado del padre Hermógenes López Coarchita a 48 años de su martirio, cuya causa de beatificación sigue en proceso, en la fase romana.
La eucaristía por el 48 aniversario del martirio del padre Hermógenes López Coarchita se celebró en la Arena Pinula, en San José Pinula.
Obispos, sacerdotes, familiares, invitados especiales y fieles participaron en la eucaristía, concelebrada por monseñor Gonzalo de Villa, el padre Alberto Vásquez y otros sacerdotes.
“Fue párroco de esta parroquia por 12 años, sacerdote nativo de Sacatepéquez, sacerdote diocesano del clero de esta arquidiócesis, sacerdote que, según el testimonio de tantos que lo conocieron —y los que van quedando ya son algo veteranos—, nos habla de un sacerdote entregado, de un sacerdote fiel, de un sacerdote evangelizador, de un sacerdote que se ocupaba de su gente, de un sacerdote pastor, de un sacerdote amigo de los niños, de un sacerdote que abría las puertas de su casa a la gente de la parte alta, pero también a la gente del pueblo; de un sacerdote que dio ejemplo a lo largo de su vida, aun antes de su muerte y aun antes de la causa final que condujo a su martirio”, dijo monseñor Gonzalo de Villa.

“Un sacerdote que murió de forma ejemplar en su ministerio, en los 24 años de ministerio que alcanzó a vivir; un sacerdote que también, en la recta final de su vida, asumió riesgos para defender a su gente y para defender el agua”, porque había un proyecto para llevarla a la capital. “Esa defensa de la gente pobre y la gente campesina le hizo tomar la valentía de hablar con fuerza, de hacerlo a tiempo… Eso fue conspirando para que al final buscaran cómo acabar con su vida, y eso ocurrió un 30 de junio, hace 48 años”, agregó monseñor.
“En este día, entonces, entre los apóstoles grandes san Pedro y san Pablo, recordamos la memoria del padre Hermógenes y lo recordamos aquí, en esta tierra donde sirvió por años y donde derramó su sangre cuando le fue cruelmente arrebatada”, dijo monseñor De Villa.

El padre Alberto Vásquez, en su homilía, se refirió a la causa de beatificación del padre Hermógenes.
“Estamos celebrando un aniversario más del asesinato del padre Hermógenes y, a la vez, se está llevando adelante la causa por martirio del padre Hermógenes. Los tiempos son de Dios y, conforme a su voluntad, se resolverá oportunamente el proceso. El proceso está en la fase romana y sigue adelante. En el Congreso de los Teólogos para la causa se han presentado algunas consultas que se están trabajando y, a partir de la respuesta que se dé por parte del postulador, nuevamente serán estudiadas y el proceso seguirá su curso. Repito: los tiempos son de Dios y, en este caso, no existe un tiempo predeterminado, sino que nos acogemos a ese designio divino y, si es voluntad del Señor, el padre Hermógenes podrá ser declarado mártir”, dijo el padre Vásquez.
“La invitación sería a que sigamos tratando de conocer la figura del padre. Muchas veces, cuando nosotros ignoramos lo que el padre hizo, la manera en que vivió, todo lo que procuró para bien de este pueblo, todo lo que hizo con su ministerio, puede ser que no valoremos adecuadamente esta figura que tenemos en este clero de la Arquidiócesis de Santiago de Guatemala”, agregó el padre Alberto.

“Pidamos al Señor que nos siga dando la valentía que tuvo el padre Hermógenes desde una espiritualidad verdadera, centrada en Cristo, desde una claridad del Evangelio, y supliquémosle a Él que, conforme a su voluntad, nos conceda tener la oportunidad de ver al padre Hermógenes en los altares (…); que su ejemplo nos ayude a vivir adecuadamente el llamado que Dios nos hace a insertarnos en este mundo llevando el anuncio de la Buena Nueva; que el ejemplo de entrega, el ejemplo de sacrificio, el ejemplo de bondad y el ejemplo de valentía nos acompañen siempre y que la figura del padre Hermógenes sea cada vez más cercana a nosotros y podamos también hacerla cercana a la Iglesia entera en Guatemala. Que Dios nos auxilie”, agregó el padre Vásquez.
Jacobo López, hermano del padre Hermógenes dijo a Prensa Libre: “Yo lo recuerdo cómo él fue, bien sencillo humilde, pobre, trabajador y con mucho amor, entregado al prójimo, asistiendo enfermos y desempeñando su ministerio en la forma como él creyó que era lo mejor”, dijo
“Antes yo venía aquí a llorar, pero hoy mi corazón explota de júbilo de ver el amor de la gente, como lo recuerdan y que cada vez la afluencia es mayor”,.
Jacobo López, hermano del padre Hermógenes.
López agradeció a la prensa todas las publicaciones que a lo largo el tiempo se han realizado porque han dado a conocer la figura del padre Hermógenes y dijo que las conserva como un tesoro.
