Reventar al caballo

Reventar al caballo

Extremismo ideológico para hundir a la izquierda razonable
07/03/2025 00:01
Fuente: Prensa Libre 

El Oxford English Dictionary en el 2017 agregó la palabra woke para referir una posición de moda, aunque indicó era despectiva. Se popularizó en 2014 después del asesinato de Michael Brown en Fergurson, Missouri, para justificar manifestaciones agresivas y destrozos. Se extremaron las posiciones de izquierda, para impulsar lo que V. I. Lenín (*1870 +1924) llamaba como enfermedad infantil.

Las políticas de izquierda correspondientes a la dirección de la economía sobre bases realistas enfrentaban el keynesianismo extremo, como aquellas recomendaciones de contratar gentes para hacer un hoyo y contratar otras para rellenarlo. Dicha descripción es anterior a lo sucedido en la ruta al Pacífico; se convierte en una tragicomedia intelectual en el país. La preocupación por conservar la vida natural se extrema en consideraciones contra la productividad y el avance científico. Se destruyen presas, centrales eléctricas y se niega la posibilidad de realizar explotación minera o petrolera, mientras dirigentes y empresas dedicadas a esa producción en países ricos subvencionan los ataques contra emprendimientos en los países atrasados.

Financiados por retorcidos patrocinadores de la confusión ideológica, impulsan metas deleznables.

La incomprensión del desamparo de embarazadas, necesitadas de recurrir al aborto por la falta de apoyo humano y ostracismo social, necesitado de regulación bajo criterios antropológicos éticos, así como requerimientos de salud pública, se sustituye por la frivolidad de realizarlo con total irresponsabilidad. Semejante actitud en denostar el feminismo histórico basado en buscar la igualdad social, económica y cultural entre los sexos, es sustituido por el feminismo interseccional donde se separa la identidad de género de cualquier base biológica para justificar la arbitrariedad individualista para negar toda tradición cultural o grupal. Se acompaña de excesos en la regulación de la sexualidad por edad, convivencia en un grupo o denostar a posiciones tradicionales en moral.

La exigencia de respeto a las preferencias, prácticas y conducta homosexual de adultos se traslada al fomento de conducta sexual irresponsable, cambios de sexo, medicación hormonal a niños y negativa a considerar a los progenitores en la promoción de educación sexual.

Otro ámbito consiste en prohibir la convivencia y promoción del intercambio intercultural; en su lugar se impulsa la agresión, la falta de solidaridad como respuesta a las dificultades de integración en países diversos. La justificación del secesionismo, el racismo abierto justificado como revancha, las quejas por supuestas ofensas ocurridas un milenio, 500 años y hasta en la Edad de Piedra se impulsan como reivindicaciones legítimas, para terminar con el Estado democrático de derecho.

De esa cuenta, lo woke crea desorden. Se ha descubierto la promoción de esas medidas por parte de centros hegemónicos mundiales, a través de abultadas transferencias monetarias, curiosamente sin control. Por una parte, a las organizaciones de izquierda serias las destruyen, pues son incapaces de renovar sus programas, ideología y deslinde de los aventureros; por otra, generan desorden y confusión para imposibilitar la formación de reivindicaciones compartidas y atomizar la protesta cultural, social y económica.

Una parte importante de esas transferencias se disimula como supuesta ayuda para el desarrollo. Los dineros provienen de fondos públicos que administran oenegés. A personajes que en otras circunstancias no encontrarían simpatía, como Donald Trump, J. D. Vance, Elon Musk y otros, se les aplaude porque cerrarán el chorro donde se surten demagogos y personajes deleznables.