“El humor también se trabaja”: la apuesta de Juan Pablo Amado por stand-up comedy
Con 11 años de trayectoria, Juan Pablo Amado ha llevado su comedia a escenarios internacionales, donde busca demostrar que en Guatemala también hay talento para el stand-up comedy.
“El escenario me cambió la vida; ahí descubrí quién soy”, dice Juan Pablo Amado, uno de los referentes del stand-up comedy en Guatemala. Desde hace más de 11 años, ha construido su carrera a partir de emociones y vivencias personales, que transforma en monólogos con los que busca hacer reír y conectar con el público.
Aunque sus inicios estuvieron marcados por la falta de espacios y oportunidades para desarrollarse en la comedia, la perseverancia lo llevó a romper barreras, presentar su trabajo en otros países y convertirse en uno de los comediantes más reconocidos por el público guatemalteco.
De subirse a escenarios improvisados para probar chistes y monólogos, pasó a consolidar su propio proyecto con la residencia Amor de mi vida, en Antigua Guatemala. Hoy, su camino en el stand-up continúa con el objetivo de representar al país a nivel internacional, demostrar que en Guatemala hay talento y abrir oportunidades para nuevas generaciones de comediantes.
¿Cómo nace su interés por la comedia y el stand-up?
Encontré la comedia de forma accidental. Fue en 2015, cuando trabajaba en una aseguradora, que la tensión me llevó a buscar una alternativa a la rutina que también me ayudara a especializarme en algo. Luego de ver una charla dada por un chileno, surgió la idea de aprender a hablar en público para tener más seguridad y mejorar mi narrativa al dar un discurso.
Eso me llevó a buscar un curso para hablar en público, pero no encontré ninguno en Guatemala. Tiempo después, hallé en redes sociales el pénsum de un curso de stand-up comedy en España, que mencionaba cómo captar la atención, estructurar temas y ganar seguridad en el escenario. Me pareció que encajaba con lo que buscaba. Luego encontré un curso en Guatemala que me llevó a adentrarme en el stand-up.
Mi sorpresa al llegar al curso fue descubrir que estaban reclutando comediantes. Fue el estrés laboral y mis ganas de liberarme de la tensión lo que me impulsó a entrar, sin saber que ahí encontraría mi pasión.
Meses después me presentaría por primera vez en un escenario, en septiembre de 2015. Recuerdo que sentí una adrenalina increíble, como cuando un futbolista mete un gol. Fue ahí cuando supe que esto era lo mío. Me gusta hacer reír a las personas; eso me motiva y me ha mantenido por más de 11 años en esta carrera.

Con más de una década de carrera, Juan Pablo Amado ha logrado consolidarse como uno de los referentes del monólogo cómico guatemalteco. (Foto Prensa Libre : cortesía Brandeable)
¿De dónde viene su inspiración para escribir comedia?
Sin duda, mis chistes y monólogos provienen de las vivencias y de las emociones. El stand-up es una comedia basada en la observación, ya sea interna o externa. En mi caso, utilizo mucho la observación emocional: busco momentos que me generen nervios, sorpresa, enojo, tristeza o alegría, los anoto, y desde ahí nace la inspiración.
Dicen que la comedia es “verdad + dolor + tiempo”, por lo que, para escribir algo, debe estar basado en algo que se conozca. No siempre se trata de un dolor profundo, pero sí de una experiencia que te haya afectado emocionalmente y que, con el tiempo, puedas contar sin que te duela.
Cuando se analiza y se trabaja desde el punto de la comedia, esas emociones se transforman en risa. Todo lleva un proceso, porque para escribir también hay que aprender, entender el lenguaje de la comedia y desarrollarlo en base a eso y al propio estilo.
¿Cuáles han sido los momentos más emblemáticos en su carrera?
Cada vez que uno se sube al escenario es una experiencia distinta, pero hay hitos que te marcan. El primero, sin duda, fue la primera vez que me presenté. Sentí una adrenalina increíble y comprobé que podía hacer reír a las personas.
Otro momento importante fue cuando hice mi primer espectáculo de una hora, dos años después. Me di cuenta de que sí podía sostener una rutina larga y entretener al público, aunque hoy en día me da cringe. Aun así, me ayudó a superar un reto más.
En 2016, cuando le abrí el show a Franco Escamilla frente a mil personas, fue otro momento revelador. Ahí entendí cómo quería que fueran mis espectáculos: pantallas, staff, todo bien hecho, como un concierto. Sin duda, fue un antes y un después para mí.
¿Cómo fue su primera experiencia fuera de Guatemala?
La primera vez fue en 2016, en un festival en El Salvador, celebrado en el Teatro Luis Poma. Recuerdo que, para prepararme, investigué sobre el contexto del país, adapté el material y funcionó. Ese momento me dio confianza: comprobé que mi comedia podía ser universal.
La prueba más grande se dio en 2018, cuando me presenté en Miami. El público era argentino, colombiano, venezolano, peruano… representaba un escenario completamente nuevo. Recuerdo que tenía náuseas de los nervios, pero cuando me subí, todo fluyó.
Escribí material específico para ese show y fue un éxito. Fue en ese momento cuando sentí que me gradué como comediante. Luego me presenté en un festival en Toronto, con cientos de personas en el público, y al escuchar sus risas escandalosas pensé: “Ya está, esto es real”.
@juanpabloamadooficial Me quedo con la Shaki noventera. Próximo show AMADOS 90s Tour, aplica para todos los que les duele al menos una rodilla ( después del show hay fiesta) Entradas en el enlace de mi perfil 3 y 4 de Abril Spazio 8:00pm
♬ sonido original – Juan Pablo Amado
¿Cómo ha sido el proceso de posicionar el stand-up comedy en Guatemala?
Como todo emprendimiento en Guatemala, ha sido difícil, pero creo firmemente que, cuando uno está apasionado, busca la forma de seguir, incluso si hay obstáculos.
La comedia es mi vocación. Me ha costado, sí, pero también he encontrado personas que creen en mí, y eso me ha motivado a seguir. Además, creo firmemente que el país necesita reír, necesita sanar desde el humor, y el stand-up es una vía poderosa para eso.
¿Cómo cambió su vida el stand-up?
De niño, mi sueño era ser futbolista. Y sí era bueno, pero me faltó garra y apoyo. De los 20 a los 30 viví sin rumbo, siguiendo sueños ajenos. Fue cuando encontré la comedia que me reencontré conmigo.
Siempre hacía reír a la gente. Muchos me decían que probara el teatro, pero fue en la comedia donde encontré mi pasión. Llevo 11 años en esto, y ha sido el único sueño al que he sido fiel. Me ha llevado a ser disciplinado, a hacer oídos sordos a quienes decían que no se podía vivir de la comedia en Guatemala. Me escuché, seguí mi intuición y aquí estoy: viviendo de hacer reír.
@juanpabloamadooficial No hay registro de la reacción de Maria… #standup#comedia#humor#show#amadostandup#reyesmagos♬ sonido original – Juan Pablo Amado
¿Cuáles son sus metas a futuro?
Primero, representar a Guatemala dignamente en el extranjero. Quiero que en otros países se diga: “Guatemala tiene comedia de nivel”. Recuerdo que en los primeros festivales se burlaban de Guatemala, pero cuando subí al escenario y se mataron de la risa, se callaron.
También quiero construir una plataforma para nuevos comediantes. Tengo 11 años de experiencia, y quiero transmitirla. Estoy en el sueño de establecer una productora formal que active la economía y genere oportunidades reales para otros comediantes.
¿Qué viene para su carrera este 2026?
Estoy con una residencia todos los viernes y sábados de febrero en Casa Santo Domingo, en Antigua Guatemala, presentando mi espectáculo Amor de mi vida. Es la primera vez que se hace algo así, por lo que tengo grandes expectativas.
También estamos planeando una gira por California y por todo el este de EE. UU. Y en agosto viene un nuevo proyecto, con un formato diferente, pero siempre ligado al humor. Para cerrar el año, quiero hacer un show importante celebrando mis 11 años de carrera.