Villa Canales crece en medio del riesgo por desbordamiento de ríos

Villa Canales crece en medio del riesgo por desbordamiento de ríos

Villa  Canales es el municipio con  mayor extensión territorial del departamento de Guatemala —353 kilómetros cuadrados— y en el cual el crecimiento vertical avanza, pese a la amenaza de la construcción desordenada en áreas peligrosas y mal manejo de desechos.
07/03/2025 00:05
Fuente: Prensa Libre 

En los últimos cuatro años registra solo tres proyectos de viviendas multifamiliares, de acuerdo con datos de la Cámara Guatemalteca de la Construcción (CGC). Una muestra es un proyecto de varias torres de apartamentos de una y dos habitaciones, de 21 m2 y 45 m2. Su costo promedio es de Q350 mil.

De 1995 al 2015, los datos del Centro de Estudios Urbanos y Regionales (Ceur), de la Universidad de San Carlos, indican que en la categoría de vivienda multifamiliar solo se edificaron 28 proyectos. En cambio, la unifamiliar tuvo 3,859 licencias de construcción emitidas y la vivienda en serie, 1,778.

Los ingresos municipales para autorizar licencias de construcción, de todo tipo, pasaron en los últimos cuatro años de Q5.6 millones a los Q16.8 millones, m ientras que el ingreso por impuesto único sobre inmuebles (IUSI) fue de Q22.5 millones en el 2021 y cerró con Q27.2 millones en el 2024, según el portal de gobiernos locales del Ministerio de Finanzas Públicas.

Villa Canales, además, es uno de los muchos municipios del país que no cuentan con Plan de Ordenamiento Territorial (POT), aunque la Alcaldía afirma tener uno. Sin embargo, solo se encuentra en línea una monografía del municipio, del 2015.

Aunque la ocupación del espacio ha sido paulatina, este es uno de los municipios que han absorbido la expansión del área metropolitana, pues se encuentra a 24 kilómetros de distancia de la capital. Parte del diagnóstico es la falta de instrumentos de planificación que permitan un crecimiento ordenado, lo que limitaba su desarrollo, según su monografía.

Dinámica poblacional

Villa Canales, conocido como “Pueblo Viejo” en la época colonial, se formó de dos comunidades: Santa Inés Petapa y San Miguel Petapa.

Estudios del Ceur reflejan que el cambio de población rural a urbana se dio en un lapso de medio siglo, a causa de una migración interna. Hacia 1950 reportó 20,057 habitantes rurales censados. En tanto que el censo del 2002 registró 103,814, de los cuales, el 72% era población urbana.

El arquitecto e investigador del Ceur Luis Olayo atribuye a la lejanía de este municipio el que tenga un crecimiento poblacional un poco más lento que sus vecinos del sur metropolitano. Además, señala que su relieve es abrupto y no todas las zonas se prestan para urbanizaciones masivas. Para el 2024 se proyectaba una población de 169 mil 534 habitantes.

La parte sur del municipio está compuesta por fincas y muchos bosques. Todavía ofrece áreas para la urbanización, por lo cual el crecimiento urbano es lento y la vivienda vertical todavía más, afirma el investigador. Además, tiene condiciones de vulnerabilidad, por su cercanía con los volcanes de Pacaya, de Fuego, de Agua y Acatenango.

Uno de los principales problemas que enfrenta el municipio, igual que San Miguel Petapa, es el desbordamiento, cada año, de los ríos Platanitos y Pinula, que causan estragos y pérdidas de viviendas para las personas que viven en sus riberas.

Después de cinco años de estudiar las aguas residuales del área metropolitana, Olayo indica que el agua se arrastra desde los municipios vecinos situados en las tierras altas. Es un abordaje complicado, pues los alcaldes han interpuesto prórrogas, durante 19 años, para aprobar el acuerdo gubernativo 236-2006, que reglamenta las descargas y reuso de aguas residuales. “Toca muchos intereses privados”, sostiene Olayo.

Movilidad y desechos

El alcalde de Villa Canales, Ramiro Rivera Hernández, asegura que la expansión urbana que experimenta el municipio está regulada por el Departamento de Licencias de Construcción, unidad clave que aplica un reglamento y un plan de uso del suelo, entre otras normativas.

Reconoce que los estragos por los desbordamientos de ríos en cada invierno se deben, en parte, por el crecimiento poblacional desmedido en lugares de riesgo, así como erosión de los sueños, pero lo más evidente, sostiene, es la acumulación y arrastre de basura y desechos sólidos que, como punto final, afectan a los vecinos de Villa Canales. Afirma que su respuesta ha sido prepararse planificando jornadas de limpieza antes de la temporada de lluvia y campañas de reforestación, entre otras medidas.

El alcalde señala dos problemas del día a día. Por un lado, la movilidad vial, para el cual cuenta con un centro de monitoreo, a cargo de la Policía Municipal de Tránsito, que permite implementar estrategias de regulación y mejorar la fluidez vehicular.

El otro es el problema de desechos sólidos, que aborda desde la erradicación de vertederos clandestinos hasta operativos de limpieza en puntos críticos y promoviendo la recolección adecuada de residuos, como los trenes de aseo.

Parte de las reflexiones finales que plantea el estudio del Ceur sobre los municipios del sur del departamento de Guatemala es que, hasta la primera mitad del siglo XX, el crecimiento urbano no implicaba un problema de planificación para las autoridades de gobierno, tanto a nivel municipal como nacional, debido al poco dinamismo de las ciudades y a un sistema económico basado en actividades de agroexportación.

En la segunda mitad del siglo XX, el crecimiento poblacional que experimentaron casi todos los municipios descuidó la planificación urbana. A la fecha, algunos siguen sin adoptar planes de ordenamiento territorial, advierte.