Católicos  conmemoran el Miércoles de Ceniza

Católicos conmemoran el Miércoles de Ceniza

Ceremonia religiosa marca el inicio de la Cuaresma e invita a la reflexión ciudadana.

03/03/2022 01:48
Fuente: DCA 

Un llamado “a la reflexión y a volvernos hacia Dios” realizó el arzobispo Gonzalo de Villa a los fieles católicos que asistieron, al mediodía de ayer, a la misa que ofició en la Catedral Metropolitana, para conmemorar el Miércoles de Ceniza, rito que marca el inicio de la Cuaresma.

“No tiene sentido la Cuaresma si no vamos delante de Dios, para decirle ‘Señor, pequé, quiero tu perdón’ y hacer mejor las cosas”, dijo el líder espiritual de la Iglesia Católica en la Diócesis de Guatemala, que celebró el acto litúrgico desde el Altar Mayor, que estaba adornado para la ocasión, con flores moradas de estaticia.

1 año de resguardo tienen los ramos que se utilizaron para preparar la ceniza.

Las columnas centrales de la iglesia también estaban ornamentadas con cortinas del mismo color, el cual simboliza la penitencia, la conversión y el amor.

Foto: Cecilia Vicente

En ese ambiente, donde se respiraba el olor del corozo que decoraba a algunas imágenes de los santos, monseñor De Villa pidió a los devotos “hacer ayuno de chismes” y, en consecuencia, “evitar las calumnias, falsos testimonios, y vivir la comunión promoviendo la verdad”. Niños, jóvenes y personas de la tercera edad siguieron con atención, desde las bancas color nogal, el mensaje del religioso enfundado en una túnica morada.

Es un tiempo que la Iglesia establece, desde hace muchos siglos, para invitar a una vida de conversión y acercamiento a Dios.Gonzalo de VillaArzobispo Metropolitano.

Explicó a los feligreses que en esta ocasión, por la pandemia del Covid-19, no se iba a hacer una cruz en la frente con la ceniza, como es la tradición, sino que esta se iba a esparcir sobre la cabeza.

Durante la homilía, el religioso pidió hacer ayuno de chismes y “evitar las calumnias y falsos testimonios”. Foto: Dafne Pèrez

Luego, con mucha reverencia, los fieles se acercaron, uno a uno, a recibir los restos de las flores que se utilizaron el Domingo de Ramos del año anterior. El polvo gris que queda después de la combustión recuerda a los hombres, dijo el religioso, que polvo son y en polvo se convertirán. Concluyó que el acto representa un llamado a convertirse, a creer en el Evangelio y orar por la paz.