Las cinco claves del VAR: el balón con sensor anuló el gol de Croacia y clasificó a Portugal
Un sensor capaz de registrar 500 datos por segundo terminó siendo el protagonista de la acción que cambió el destino del Portugal-Croacia.
La polémica eliminación de Croacia frente a Portugal (2-1) en los dieciseisavos de final del Mundial 2026 no se resolvió únicamente con las imágenes del VAR.
La decisión que anuló el gol de Josko Gvardiol en el minuto 102 también tuvo como protagonista al balón oficial Adidas Trionda.
Se trata del balón oficial del Mundial 2026, el cual está equipado con un sensor capaz de detectar contactos imperceptibles para el ojo humano.
Sí, imperceptible al ojo humano.
La FIFA salió al paso de las críticas y explicó que la tecnología incorporada en el balón fue determinante para confirmar el fuera de juego que dejó sin efecto el empate croata.
Estas fueron las cinco claves que respaldaron la decisión arbitral.
1. Un sensor oculto dentro del balón
El Adidas Trionda incorpora una unidad de medición inercial (IMU) instalada en el centro del balón.
El dispositivo permanece suspendido mediante tensores para mantener su estabilidad durante todo el partido y funciona con una batería de carga por inducción, sin necesidad de conexiones eléctricas.
2. Registra 500 datos cada segundo
El sensor envía 500 paquetes de datos por segundo directamente a la sala del VAR.
Esa frecuencia permite establecer con precisión el instante exacto en que un jugador entra en contacto con el balón, eliminando cualquier margen de interpretación sobre el momento de la acción.
3. Detectó el roce que nadie vio
La tecnología confirmó que el delantero croata Igor Matanović alcanzó a rozar el balón antes de que este llegara a Mario Pašalić.
El contacto fue prácticamente invisible para las cámaras y para el árbitro, pero suficiente para modificar el análisis de la jugada.
4. El toque cambió el fuera de juego
Una vez confirmado el contacto, los árbitros tomaron ese instante como referencia para revisar la posición de Pašalić.
El sistema determinó que el mediocampista estaba adelantado antes de asistir a Gvardiol, cuyo gol habría significado el 2-2 y el alargue frente a Portugal.
Durante la revisión también se detectó un leve roce del defensor portugués Renato Veiga.
Sin embargo, la FIFA explicó que fue una acción involuntaria y que, según la Regla 11, ese contacto no reinicia la jugada ni elimina una posición de fuera de juego previa.
5. El “latido” confirmó la decisión
La transmisión mostró el gráfico conocido como “latido cardíaco”, una representación visual que marca el momento exacto del impacto detectado por el sensor.
La herramienta, utilizada por primera vez en la Eurocopa 2024, permitió a los árbitros sincronizar el contacto con la revisión del fuera de juego.
La explicación técnica no logró apagar la polémica.
En Croacia, medios y aficionados cuestionaron la decisión e incluso recurrieron al sarcasmo.
El portal Gol.dnevnik.hr ironizó que “si Matanović hubiera sido calvo, Croacia habría empatado”, al considerar que el contacto apenas fue perceptible.
Pese a las críticas, la FIFA sostuvo que los datos obtenidos por el balón inteligente confirmaron la existencia del toque y respaldaron la decisión del VAR. Así, una tecnología capaz de registrar cientos de datos por segundo terminó siendo la protagonista de una de las jugadas más controvertidas del Mundial 2026.
Con información de EFE