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A cinco años del coronavirus en Guatemala: Así se vivió la Semana Santa en el país en el 2020
El 13 de marzo del 2020 marcó un giro para Guatemala, cuando se registró el primer caso de covid, la pandemia también impactó en sus tradiciones de Cuaresma y Semana Santa.
Después de cinco años, se recuerda cómo vivieron los guatemaltecos la pandemia. Los rezos se intensificaron y las expresiones de fe se manifestaron de otras maneras, en un ambiente donde reinó el silencio y las imágenes de devoción no fueron sacadas en cortejos procesionales.
El registro fotográfico y visual, así como el recuerdo de las familias, guardan anécdotas e imágenesde cómo el pueblo católico, ese año, hizo una pausa en sus tradiciones de Cuaresma y Semana Santa: misas en línea, pocas personas en las calles, oraciones por los enfermos y otra serie de acciones que eran comunes en el 2020.
Una investigación del antropólogo Deyvid Paul Molina, del Centro de Estudios de las Culturas en Guatemala (CECEG/Usac), llamada Cuaresma y Semana Santa durante la pandemia 2020, registra detalles de ese momento. El artículo describió acciones entre febrero y abril del 2020, tanto en Antigua Guatemala como en la ciudad capital y Villa Nueva.
El Gobierno, durante el 2020, impuso restricciones con el fin de evitar contagios, entre ellas, la suspensión de eventos masivos religiosos, lo cual afectó el desarrollo de las manifestaciones restantes del período cuaresmal, así como las de Semana Santa, uno de los momentos de importancia trascendental para el pueblo católico.
¿Qué pasó con las procesiones durante la pandemia de covid?
Por medio de entrevistas y otras fuentes, Molina descubrió que, a pesar de que las tradiciones de Cuaresma y Semana Santa se limitaron por la emergencia sanitaria de la pandemia de covid-19, se encontraron alternativas para sustituirlas, entre ellas, viacrucis y rezos llevados a cabo en los hogares, así como misas transmitidas por las redes sociales. Para algunos, fue una vivencia espiritual y una nueva forma de recordar la pasión y muerte de Jesucristo.
El Miércoles de Ceniza del 2020 se vivió con naturalidad. Fue el 26 de febrero, cuando se celebraron misas solemnes y se impuso la ceniza sobre las frentes de los fieles. Ese día salió del templo de El Calvario la procesión con la consagrada imagen de Jesús Nazareno de la Justicia, y al día siguiente, Jesús de los Milagros, del templo de San José, también en la zona 1.
En la población de Ayutla, San Marcos, se llevó a cabo el primer Viernes de Cuaresma, con la tradicional romería y feria en honor al santo patrón, Jesús de las Tres Caídas.
El Primer Domingo de Cuaresma también salió Jesús Nazareno del Consuelo, del templo de La Recolección, y en la aldea antigüeña de Santa Catalina Bobadilla.

Las velaciones, romerías y procesiones prosiguieron especialmente en las ciudades de Guatemala, Antigua Guatemala y Quetzaltenango.
“Conforme iba avanzando la Cuaresma, paralelamente lo hacía el coronavirus. Las distintas hermandades y cofradías de Pasión se aprestaban a organizar las actividades para el tercer fin de semana cuaresmal; pero debido a la calamidad y como medida de prevención, en Samayac, Suchitepéquez, las autoridades locales decidieron cancelar la feria romería del Tercer Viernes de Cuaresma en honor al Justo Juez, imagen que goza de gran veneración en toda la región.”
El viernes 13 de marzo se anunciaba el ingreso del coronavirus a Guatemala, y la tarde del 14 de marzo, el presidente Alejandro Giammattei restringía las actividades masivas, entre ellas, las velaciones y procesiones cuaresmales, medida que regiría por 15 días, los cuales se extendieron por casi dos años.
Una de las últimas procesiones fue la de Jesús Nazareno de la Paz, de Don Bosco, en la capital, convirtiéndose en la última procesión de barrio en salir durante la temporada de Cuaresma y Semana Santa.
¿Qué hicieron los templos católicos con la llegada de la pandemia?
En el templo de Santa Marta, en la zona 3, se decidió sacar las imágenes de Jesús Nazareno Redentor de los Cautivos, la Virgen de Dolores y sus réplicas infantiles frente a la iglesia para que fueran veneradas.
De igual manera, fueron puestas en veneración las andas en Jocotenango, de Jesús Nazareno El Dulce Rabí, pero, por las disposiciones presidenciales, ya no se realizó la procesión.
A través de redes sociales se empezó a informar que las diferentes actividades empezaban a ser canceladas. “Las reacciones mediante las plataformas digitales no se hicieron esperar, especialmente en lo concerniente a la procesión de Jesús Nazareno de la Caída, de la aldea antigüeña de San Bartolomé Becerra, la cual, desde inicios del siglo XX, ha recorrido la ciudad colonial el Quinto Domingo de Cuaresma”, recuerda Molina.
El canal de YouTube edfelopi documentó parte de lo que pasó en imágenes en el siguiente video que tiene como fondo la pieza de Pescador de Hombres en piano.
¿Qué pasó en las casas de los guatemaltecos durante la pandemia de covid-19?
Los fieles tenían la esperanza de que las procesiones de Semana Santa salieran en sus recorridos, pero la noche del 29 de marzo, el presidente Alejandro Giammattei amplió las restricciones por una semana más, incluyendo el toque de queda.
Esto motivó que los guatemaltecos vivieran una Semana Santa diferente, sin procesiones. Rara vez se habían suspendido, ni con la tragedia del terremoto de 1917 y 1918, o el 4 de febrero de 1976, cuando sí se llevaron a cabo.

Muchas parroquias se valieron de plataformas digitales para llevar misas y otras celebraciones litúrgicas.
Algunos vecinos hicieron alfombras y altares frente a sus casas. El Domingo de Ramos, algunos sacerdotes, como en la colonia Jardines de Minerva 2, de Mixco y en la ciudad capital pasaron dando la bendición, mientras las casas estaban decoradas.
Durante el Viernes Santo, uno de los principales días de la Semana Mayor, se llevaron a cabo actos piadosos y se ofrecieron ofrendas florales.
“La Semana Santa concluyó el domingo 11 de abril y pasará a la historia como aquella en la que no hubo procesiones. Para algunos, esto fue un golpe, algo que nunca imaginaron y que afectó lo más profundo de la religiosidad popular de los católicos guatemaltecos. Muchos esperaron con ansias conmemorar el 2021”, dijo el antropólogo.
¿Cuándo regresó la Semana Santa y las procesiones después del covid?
En la Semana Santa del 2021 aún se mantenían restricciones. Por ejemplo, los templos religiosos podían funcionar hasta las 21.00 horas, respetando los aforos, las medidas de bioseguridad y las recomendaciones del Sistema de Alerta Sanitaria.Era obligatorio para toda la población el uso de mascarilla en todo momento y lugar. Se exceptuaban los niños menores de 2 años y las personas con contraindicación médica certificada por un profesional de salud.
En total, pasaron dos años suspendidas las procesiones de Semana Santa debido a la pandemia. En el 2022, el país se unió al regreso de esta celebración religiosa.
Con medidas de seguridad, como el uso de mascarillas, ese año se realizaron más de 25 procesiones que recorrieron las calles de la capital y de Antigua Guatemala.
Uno de los momentos históricos fue el cambio de recorrido de la procesión del Cristo Yacente del Calvario, de la parroquia Nuestra Señora de los Remedios, en la zona 1 de la capital. En Viernes Santo del 2022, pasó frente a la iglesia de Yurrita, recorrió hasta la 12 calle de la avenida Reforma y luego retornó por la 7 avenida hacia El Calvario, un hecho considerado histórico por quienes lo vivieron.

En febrero del 2022, se dio una noticia importante para esta celebración: la Unesco declaró la Semana Santa de Guatemala como Patrimonio de la Humanidad, por ser un acontecimiento único por sus procesiones y alfombras para conmemorar la pasión, muerte y resurrección de Cristo.