Gobernación utiliza tecnología biométrica para identificar a reos

Gobernación utiliza tecnología biométrica para identificar a reos

En el 2022 se presentó una denuncia en el Ministerio Público acerca de la suplantación de dos peligrosos pandilleros del Barrio 18 que estaban presos en Fraijanes II.
09/02/2024 17:00
Fuente: Prensa Libre 

Desde que tomó posesión Francisco Jiménez como ministro de Gobernación el pasado 15 de enero, las fuerzas de seguridad han realizado cuatro requisas en las principales cárceles del país. El objetivo según las autoridades es contrarrestar las extorsiones y realizar un conteo de privados de libertad.

El pasado 8 de febrero, 800 agentes de la Policía Nacional Civil y 100 de la élite del Sistema Penitenciario participaron en la requisa de la cárcel de El Boquerón, Cuilapa, Santa Rosa. El personal lleva consigo lectores biométricos MI3 para confirmar las identidades de quienes se encuentran en prisión.

Jiménez explicó que en cada uno de los registros se realiza un conteo de los reclusos para conocer quiénes son, para corroborar identidades y evitar errores al momento de quererlos ubicar. Y, sobre todo, dice, para confirmar que están en prisión cumpliendo las condenas.

El ministro asegura que necesitan saber “quiénes están dentro de los centros de privación de libertad del Sistema Penitenciario” porque identificaron que hay personas con el nombre cambiado “dicen ser uno, pero resulta que son otro”, argumentó.

El funcionario expuso que este es el primer paso para levantar un censo dentro de los 21 centros carcelarios del país y poner orden.

El Smoking y el Duende

Un caso denunciado en el Ministerio Público (MP) en el 2022, retrata lo que el funcionario explica acerca de las identidades de quienes guardan prisión en los penales de Guatemala, es el de los pandilleros Rudy Augusto Ortiz Morales, alias el Smoking y Wilfredo Leonidas Hernández Barrios, alias Duende o Carraca.

Estos dos miembros del Barrio 18 suponen que se fugaron de Fraijanes II desde el 2020. Nadie sabe cómo, pero la teoría de la PNC y el MP, es que contaron con el respaldo de trabajadores de presidios.

Ortiz es miembro de la Rueda del Barrio 18 y dirigía sus operaciones en la ciudad capital. Hernández es líder de la clica Solo para Locos del Barrio 18, este tenía el control de Quetzaltenango y Retalhuleu.

Desde el 27 de mayo del 2022, el MP tiene en su poder una denuncia que presentó la Dirección General del Sistema Penitenciario respecto de las fugas de Fraijanes II de los dos privados de libertad y quienes eran suplantados por los pandilleros Héctor Alfonso Quinteros Martínez y Aníbal Gerardo Coronado Morales.

El caso

En mayo de 2023 se dio la voz de alarma que encontraron muerto a un miembro de la Rueda del Barrio de la pandilla del Barrio 18. Los prisioneros alertaron que se trataba de Ortiz Morales, alias el Smoking.

Ortiz era un peligroso pandillero que cumplía una condena por asesinato y extorsiones. Esto causó la movilización de investigadores de la PNC y el MP para corroborar el hecho y determinar cómo ocurrió la muerte.

Elementos del departamento de delitos contra la vida de la PNC llegaron a Fraijanes II a verificar. Ese día -16 de mayo- en teoría, se encontró sin vida al reo que cumplía una condena de más de 30 años por asesinato y extorsión.

Tras el análisis con un lector biométrico MI3, se determinó que el cadáver no correspondía al Smoking, sino a otro privado de libertad vinculado también con el Barrio 18.

En lugar de Ortiz, localizaron el cadáver de Quinteros Martínez, de 41 años, otro pandillero que guardaba prisión en el lugar y se desconoce hasta ahora por qué. Las pesquisas determinaron que desde un año antes, la dirección del SP, denunció la posible fuga de Ortiz.

El Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif) confirmó que quien usurpaba la identidad y celda del Smoking, murió por asfixia por ahorcadura. “Se suicidó”, dijeron las autoridades, pero el caso sigue bajo investigación.

Pero ese mismo día surgieron más dudas. Se hizo un conteo de los reclusos y hubo inconsistencias con otro privado de libertad. Al intentar hablar con el supuesto reo Hernández Barrios -el Duende-éste se resistió a hacerlo, por lo que usaron de nuevo el lector biométrico MI3.

Corado Morales de 22 años, era quien, en la cárcel de Génova Costa Cuca, Quetzaltenango, suplantaba a Hernández Barrios. En ambos casos, se utilizó el análisis del MI3.

Hasta ahora se desconoce si ambos pandilleros salieron de la prisión en el mismo momento. También se desconoce su paradero.