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Conozca el lugar en Guatemala que se ha destinado para proteger al quetzal, ave nacional
El ave nacional de Guatemala se encuentra en la categoría tres de la lista roja de especies en peligro de extinción y por ello se desarrollan proyectos para su conservación y reproducción.
En San Rafael Pie de la Cuesta, San Marcos, se ubica el Refugio del Quetzal, un santuario dedicado a la conservación de esta emblemática especie. Los guardaparques del refugio describen al quetzal como un ave cautelosa, solitaria y territorial, lo que ha dificultado los esfuerzos humanos por fomentar su reproducción. Hace más de dos décadas, un grupo de investigadores descubrió que el quetzal habitaba un bosque nuboso en San Marcos. Como respuesta, las autoridades de ese momento, en conjunto con el Conseo Nacional de Áreas Protegidas (Conap), declararon la zona como un área protegida.
A pesar de contar con un espacio seguro, la población de quetzales no aumentaba significativamente. Se probaron varios métodos para estimular su reproducción, pero sin éxito.
Entre los diversos intentos, un grupo de trabajadores decidió colocar pedazos de troncos secos en los árboles, simulando cavidades naturales donde los quetzales pudieran anidar. Además, cubrieron la parte superior e inferior de los troncos con pedazos de nailon para evitar la filtración de agua.
La estrategia funcionó; varios de estos troncos fueron utilizados como nidos por los quetzales. Desde entonces, el método ha sido replicado con éxito, permitiendo que los turistas nacionales e internacionales que visitan el refugio tengan una alta probabilidad de observar a esta ave.
Grandes amenazas
“El quetzal tiene varios enemigos y enfrenta diversas amenazas”, señala Oswaldo Girón, guardaparque del Conap en el Refugio del Quetzal. Algunas de estas amenazas son naturales, mientras que otras son provocadas por el ser humano. “Entre los depredadores naturales están las ardillas, que atacan los huevos durante la incubación; la tucaneta, que representa un peligro cuando los polluelos están en el nido; el búho, que caza por las noches y el gavilán, que es una amenaza para los quetzales adultos”, explica Girón.
Por otro lado, las amenazas humanas incluyen la caza ilegal y el turismo irresponsable. Girón recuerda un incidente en el que una turista, impaciente por ver un quetzal, comenzó a arrojar objetos a un nido para forzar la salida del ave. Estas malas prácticas ponen en riesgo la seguridad y bienestar de la especie.
Hermoso y sabio
Los expertos destacan que el quetzal no solo es una de las aves más bellas del mundo, sino también una de las más inteligentes. Saúl Sandoval, guardaparque del Refugio del Quetzal, ha identificado tres tipos de cantos según la situación: Canto de advertencia: Emitido cuando percibe peligro en su entorno. Canto de cortejo: utilizado durante la etapa de copulación y el canto de comunicación que sirve para interactuar con otros quetzales mientras busca alimento o agua.
Por otro lado, Sandoval destaca que el comportamiento del quetzal puede dejar lecciones valiosas sobre la crianza y la vida familiar. “Ellos nos enseñan muchas cosas, incluso cómo ser padres. Nos muestran que a los hijos hay que enseñarles a ser independientes y a valerse por sí mismos”. Según relata, cuando llega el momento de que los pichones abandonen el nido y no lo hacen, los padres dejan de alimentarlos. En su lugar, les muestran la comida para incentivar que salgan en su búsqueda, promoviendo así su independencia.
Además, el quetzal es un ave con un fuerte compromiso familiar. Antes de iniciar su “luna de miel”, la pareja construye el nido para que, al regresar, ya cuenten con un refugio adecuado donde poner sus huevos. “El machismo no existe entre ellos”, afirma Sandoval con admiración. Explica que, durante la incubación, los padres se turnan equitativamente para cuidar los huevos y alimentar a los pichones. Generalmente, alternan turnos de cuatro horas y ambos comparten la responsabilidad de buscar alimento, consolidando una familia equilibrada y cooperativa.
Muere por amor
Los testimonios de los cuidadores del refugio revelan una característica poco conocida pero fascinante del quetzal: su sensibilidad emocional. Durante la etapa de cortejo, algunos machos que no son elegidos por la hembra llegan a mostrar comportamientos extremos. Según relatos de los cuidadores, algunos quetzales rechazan la posibilidad de encontrar otra pareja y, en un acto de desesperación, realizan vuelos a gran altura para luego lanzarse en picada sin detenerse hasta estrellarse, causando su muerte.
Este comportamiento, aunque poco documentado, refuerza la idea de que el quetzal es un ave de fuertes lazos emocionales y una naturaleza sumamente especial. “No entiendo que ha de sentir el quetzalito, pero esto complica que se reproduzcan porque son muy sensibles”, comenta Sandoval. Sin embargo, la tragedia emocional no se limita a su comportamiento durante el cortejo. En otras circunstancias, los quetzales también muestran un comportamiento perturbador hacia sus crías. Cuando un huevo no se desarrolla correctamente, los padres lo destruyen.
Lo mismo ocurre con las crías que nacen con discapacidades o que no se desarrollan adecuadamente; los padres optan por matarlas. “Es como si sintieran que no podrán sobrevivir sin la protección de los padres, y por eso las matan, para evitarles sufrimientos innecesarios”, explicó Sandoval, visiblemente sorprendido por esta compleja dinámica. El quetzal, además de ser un símbolo patrio, es un testimonio viviente de la biodiversidad y la riqueza natural de Guatemala. Gracias a iniciativas de conservación como la del Refugio del Quetzal, existe una esperanza para la supervivencia de esta especie en peligro.
Lo curioso
Conozca algunas características del ave nacional:
Alimentación: frutos, aguacatillos, insectos, moluscos, lagartijas y ranas. En América, el quetzal es un símbolo de libertad, esplendor y divinidad. Tiene dimorfismo sexual, lo que significa que los machos son más grandes y coloridos que las hembras. El color de los huevos del quetzal es azul pálido. Esta especie es protegida también en México, y Costa Rica