Lo nuevo no necesariamente estará para lucirse

Lo nuevo no necesariamente estará para lucirse

En el inicio del nuevo año, además de celebrar hay que hacer planes para alguna mejora.

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03/01/2026 00:04
Fuente: Prensa Libre 

“Siempre hay un mañana y la vida nos da la oportunidad para hacer las cosas bien”. Gabriel García Márquez
En cada inicio del año es normal tener cosas nuevas; algunas son aquellas que le han regalado a uno, pero si estas cosas llenan una necesidad personal y nos ayudan para cumplir con nuestros compromisos que habremos de enfrentar en el año que iniciamos, seguramente se justifican y además se valoran grandemente.
Sin lugar a dudas, en algunos casos estamos tentados a invertir en lo que nos luce o que simplemente gratifica algún gusto en particular, pero que no está enmarcado en las prioridades de nuestro diario vivir.


No hay nada malo en esto y si nuestros medios nos lo permiten, lo podemos hacer sin ningún problema.
Cuando estamos muy entusiasmados en lucir algo es porque tenemos algo que queremos mostrar y, en algunos casos, cuando no se nos reconoce lo que estamos estrenando, nos causa cierta frustración por no recibir los comentarios que estábamos esperando.


Este comportamiento no es más que una muestra de falta de madurez. Si lo observamos en un niño es natural, pero no en personas adultas, quienes deben enfrentar sus obligaciones como prioridad.
Claro está que hay momentos y ciertos eventos en los cuales se espera que uno use algo nuevo por la ocasión, o bien, por la participación que habrá de tener y pudiendo hacerlo se debe sentir satisfecho sin esperar comentario de los que están con uno.


En muchos de los casos es bueno consultar con los que están organizando el evento sobre si hay alguna norma de etiqueta que hay que tomar en cuenta para poder cumplir con ella y no pasar penas innecesarias por no haber estado al nivel que se estaba esperando.

Todo lo que se luce será temporal por ello se le debe sopesar en el marco de las prioridades.


Seguramente habrá quienes observarán que estamos estrenando algo y con toda naturalidad podremos explicarle, dependiendo de quién nos haya hecho el comentario y entendiendo que no habremos de dar la misma respuesta a todos los que nos preguntan.


Seguramente hemos observado a algunos de los nuestros con algo nuevo que han adquirido, y en nuestra mente surge una serie de preguntas, las cuales habremos de analizar y razonar para que no pasen a más, porque en el momento en que hacemos las preguntas podemos crear algunas incomodidades, las cuales son innecesarias.


Claro está, podemos reconocer que alguien está estrenando algo y hacer un comentario favorable, pero dejarlo hasta allí, a menos que la persona por lo que diga esté dando lugar a mayores comentarios.
Seguramente la situación económica de muchos en este año no les permitirá tener muchas cosas que podrán lucir; pero, si de alguna manera nuestras necesidades están siendo suplidas, tenemos que ser agradecidos, porque muchos de los que están en nuestro derredor están pasando aprietos y difícilmente pueden cubrir sus necesidades básicas.


Es una tarea fundamental para todos nosotros los mayores, al estar educando a los que tenemos a nuestro cargo el cuidar lo que ya se tiene en primera instancia y que, cuando podemos tener algo nuevo, no sea tanto para tenerlo que lucir necesariamente, sino que cumpla la función por la cual lo tenemos y, claro está, cuidarlo, porque alguien tuvo que hacer algunos sacrificios para que pudiéramos disfrutarlo.