Sector agrícola del altiplano central enfrentaría crisis por carga arancelaria impuesta en acuerdo con EE. UU.

Sector agrícola del altiplano central enfrentaría crisis por carga arancelaria impuesta en acuerdo con EE. UU.

El sector agrícola del altiplano central sería el más afectado por la aplicación del arancel del 10% a los minivegetales, en el reciente Acuerdo de Aranceles Recíprocos entre Guatemala y Estados Unidos.

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04/02/2026 00:10
Fuente: Prensa Libre 

Una perspectiva sobre el impacto de esta medida al sector de minivegetales —al cargar con dicho arancel— la ofrece Hugo Maul, analista del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (Cien).

El efecto directo sería regional, en términos de la generación de empleo y de divisas que ingresan a esos territorios por la comercialización de una amplia gama de minivegetales. A la vez, Maul considera necesaria la actuación rápida de las autoridades, con el objetivo de abrir una futura posibilidad de renegociación.

¿Cómo se debe entender la dinámica comercial para el sector de minivegetales?

Primero, que es preocupante, porque, si bien un grueso de los productos quedó fuera del arancel recíproco del 10%, los que quedaron fuera representan sectores críticos en materia de generación de empleo, de divisas, y lo más preocupante de todo es que, en el caso de los minivegetales, son cientos de miles de familias en regiones muy específicas de Guatemala que dependen de esta actividad.

Quizás, a un nivel de país, no vaya a ser el impacto catastrófico, pero que a nivel regional este puede ser un golpe muy duro, no solo para el sector, sino para las familias que dependen de esto. Es algo parecido a lo que le pasó al café de baja altura al principio del siglo, cuando entró Vietnam.

De la versión oficial para acá, ¿cuáles son las luces y sombras?

Es importante rescatar que, si bien hay poca información en relación con qué fue lo que se negoció, cuáles fueron los términos, como en toda negociación yo no daría por cerrado el caso, y debe haber una estrategia por parte del Gobierno de seguir insistiendo, abriendo puertas, cumplir con lo que pidió Estados Unidos en términos de reciprocidad y no quitar el dedo de la llaga.

Al menos en las negociaciones de los tratados de libre comercio, antes de que se llegue a esas firmas finales hay siempre un intercambio recíproco. Aquí lo importante es no quedarse con los brazos cruzados y pensar que esto ya fue, porque el principal problema que tiene este sector de minivegetales es que es competitivo, pero con el 10% compite contra producción mexicana que no está sujeta a ese impuesto a la hora de vender a los Estados Unidos.

Entonces, si mínimamente no lo dejaron a nosotros, que se lo dejen también a nuestros competidores.

¿Por qué es sensible la parte de empleo y divisas?

En términos de generación de divisas, hay que entender también que Guatemala tiene un retraso en términos del crecimiento del sector exportador. Las condiciones de inversión, producción, facilidad para hacer negocios, costos laborales y logísticos que ha afrontado el sector exportador a lo largo de los años no han permitido que el sector crezca al potencial que debería.

Entonces, al partir de eso, y que las remesas son la exportación que hace falta, que se genera en Guatemala, hoy se genera con remesas, la contribución de los minivegetales a la oferta de divisas, si bien no es crucial, porque las remesas llenan cualquier vacío, lo importante es entender el modelo de producción de los minivegetales.

¿Por qué?

Porque es un modelo de producción en pequeñas unidades productivas, la mayor parte de ellas de tipo familiar, que se concentran en el altiplano central de Guatemala, en lo que es parte de Guatemala: Sacatepéquez, Chimaltenango, Sololá, y representa un cultivo, una opción rentable, viable, para familias que de otra manera tendrían que dedicarse a producir, probablemente, maíz, frijol y otros cultivos tradicionales.

Ahí es donde, si bien a nivel de todo el país pudiera ser un impacto relativamente pequeño, en términos de la focalización territorial y el impacto directo sobre los ingresos de todas las familias que dependen de esto, la cuestión es crucial, y sobre todo porque no es que no seamos competitivos, sino que nuestro competidor, que es el agricultor y productor mexicano, está más cerca, tiene condiciones iguales de acceso y no le pusieron el arancel.

Es realmente como que nos hubieran disparado en el pie.

En el altiplano del país se cultivan muchos de los productos de exportación no tradicionales. (Foto Prensa Libre: Cortesía)

¿Qué medidas urgentes pueden surgir, básicas?

En estos momentos, lo que tiene que surgir desde la política pública es resolver todas esas atribuciones que corresponden al Ministerio de Agricultura, en términos de la disponibilidad de riego, de las posibilidades de mejorar la capacitación de la mano de obra, la tecnificación de la mano de obra, todo lo que tiene que ver con la regulación de lo sanitario, fitosanitario, porque, hasta donde conozco, sí hay un sentir por parte del sector exportador de minivegetales de que históricamente el Ministerio de Agricultura, más que una ayuda, ha sido un peso muerto que han tenido que cargar.

Las condiciones de inversión, producción, facilidad para hacer negocios, costos laborales y logísticos que ha afrontado el sector exportador a lo largo de los años no han permitido que el sector crezca al potencial que debería.

Mínimamente, aunque no lo esté pidiendo el Gobierno de los Estados Unidos, todo lo que tiene que ver, todo lo que es materia del Ministerio de Agricultura, que pudiera ayudar a mejorar la productividad de este sector, que pueda ayudar a reducir barreras que todavía existen, trámites que no son totalmente necesarios, la protección de variedades vegetales, por ejemplo, ya que es una ley pendiente.

Todas esas cuestiones que hoy aprietan el zapato. Y también habría que revisar, desde la parte tributaria, toda esta cuestión del ISO, por ejemplo, que afecta a las empresas que están sujetas al régimen de las ganancias e impuesto sobre la renta. Cómo un sector en particular pudiera ser perjudicado por esto.

Se deben atender las necesidades que, desde hace años, este subsector en particular ha hecho ver, y en particular todo lo relacionado con el riego y, por supuesto, la logística, la infraestructura, para poder realmente reducir costos en los márgenes donde debemos reducir costos.

En su análisis, ¿observa algún riesgo potencial para esta actividad y su encadenamiento?

El mayor riesgo que veo es que, de partida, antes de que estuvieran estos aranceles, el sector estaba sujeto a circunstancias que le restaban competitividad. Hablamos, sobre todo, de la disponibilidad de riego, y ese abastecimiento es muy importante.

La otra también es la política salarial, porque el aumento al salario mínimo, por más mínimo que sea, afecta a estas empresas, porque, en términos generales, los márgenes de ganancia no son tan grandes, porque son mercados muy competitivos internacionalmente, y más ahora que tienen que pagar un 10%, que lo tiene que absorber el exportador, no lo absorbe el comprador norteamericano.

Cuando se conjuga que, de partida, no era que estuvieran en la mejor situación competitiva, y –ahora– le sumamos esto, hay una posibilidad de que tenga un impacto mucho más permanente en el tiempo si es que no se logra renegociar rápidamente, ya que nos quita la ventaja que tiene México; es decir, mientras esté con el 0%, porque de hecho producimos muchos de los productos que México también produce y está a 24 horas en tráiler de la frontera norte.

Los minivegetales quedaron fuera del acuerdo comercial entre Estados Unidos y Guatemala. (Foto Prensa Libre: Cortesía)

En su visión, ¿hay una posibilidad de esa renegociación?

Sí, pero el problema es que no hay esquema. Aquí realmente, como no hay nada escrito y estas cosas por primera vez se están dando, yo creo que lo que hay que poner en práctica es lo que el mismo presidente de EE. UU., Donald Trump, probablemente pensaría, o sea, nunca dar por sentado un no, siempre ver que hay una posibilidad de renegociación.

La principal posibilidad es que a quienes más beneficia que Guatemala exporte minivegetales es a los consumidores norteamericanos, porque producimos buena calidad, buen precio y atendemos mercados que, probablemente, otros mercados como Perú, Ecuador o México no vayan a atender tan rápidamente.

Entonces, una manera de poder garantizar mejor calidad y mejores precios al consumidor norteamericano es Guatemala. Por eso, desconociendo cuáles son las reglas del juego, pero conociendo esta forma transaccional que hoy hay en la política internacional.

Es obligado retomar el tema y, si vuelven a decir que no, seguir insistiendo. Y, si no se puede, por un lado, buscarlo por el otro, porque, al final, lo que nos puede pasar es que, como es un subsector del sector exportador, no importa. En este caso, hay la suerte de muchas familias que, básicamente, brincaron de la pobreza a un nivel de ingresos medios. Gracias a esto se vería afectado.

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