Italia vuelve a fallar y los héroes de 2006 siguen sin triunfar en los banquillos
Italia volvió a quedarse fuera del Mundial y el foco apunta a Gattuso, símbolo de la generación campeona en 2006 que aún no logra trasladar su éxito como jugador al banquillo, una realidad que se repite entre casi todos los héroes de aquel título histórico.
La última vez que Italia superó la fase de grupos terminó ganando el Mundial. Fue en el 2006, con una selección para el recuerdo de la que, sin embargo, no ha emergido un entrenador que haya logrado un éxito claro.
La eliminación ante Bosnia y Herzegovina (1-1, 4-1), condicionada por la expulsión de Alessandro Bastoni en el minuto 41 y definida en la tanda de penaltis, puso también el foco en Gennaro Gattuso, uno de los menos señalados. El técnico, que llegó en junio como sustituto de Luciano Spalletti, ha mejorado el grupo, especialmente en el aspecto mental, al recuperar la confianza y el sentido de unidad.
“La verdad es que hace siete meses no éramos así, sufríamos ante los rivales, llegaban fácilmente a la portería, y creo que en este aspecto hemos mejorado. Son pequeños detalles los que han hecho que el equipo brille menos, pero prefiero que el equipo se sienta cómodo en el campo y sufra menos ante los rivales. Menos bonitos, pero más eficaces”, explicó en rueda de prensa antes del duelo.
Sin embargo, no acudir al Mundial, objetivo por el que fue contratado, lo coloca también en el punto de mira. A sus 48 años, cuenta con una amplia trayectoria en los banquillos, aunque con pocos logros: una Copa Italia con el Nápoles, tras pasar por clubes como Palermo, Creta, Pisa, Milan, Valencia, Marsella y Hajduk Split.
El presidente de la Federación Italiana de Fútbol expresó su deseo de que Gattuso continúe en el cargo. No obstante, no es el único integrante de aquella selección campeona en el 2006 que no ha tenido éxito como entrenador.
Gianluigi Buffon, ahora jefe de delegación, también está en duda. Fabio Cannavaro ha dirigido en varios equipos sin consolidarse en la élite. Andrea Pirlo tuvo un paso breve por la Juventus y otras experiencias sin continuidad.
Daniele De Rossi, uno de los que mejor ha rendido, formó parte del cuerpo técnico campeón de la Euro 2020 y ha tenido etapas irregulares en clubes como SPAL y Roma. Actualmente dirige al Génova.
Filippo Inzaghi tampoco ha logrado estabilidad en los banquillos, a diferencia de su hermano Simone. Alessandro Nesta ha tenido una trayectoria discreta como técnico, mientras que Fabio Grosso, uno de los héroes de 2006, es de los que muestra mayor proyección tras su paso por varios clubes europeos.
Todos tocaron el cielo en el 2006, pero, por ahora, no han logrado marcar el rumbo desde los banquillos.