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Pastillas mortales: la amenaza oculta en fiestas y redes sociales
Uno de cada tres jóvenes siente la presión de grupo para consumir drogas.
En Guatemala, el consumo de drogas sintéticas entre jóvenes y adolescentes representa una amenaza creciente. Estas sustancias, a menudo presentadas como “seguras” o “recreativas”, son altamente adictivas y peligrosas. Su fácil acceso en fiestas, redes sociales y entornos educativos agrava la situación. Frente a esta crisis, la prevención es nuestra mejor herramienta, y los padres desempeñan un papel fundamental. A nivel internacional, las estadísticas reflejan una tendencia preocupante.
Según datos recopilados por la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE), el 25% de los jóvenes entre 12 y 17 años en países desarrollados han probado medicamentos recetados sin fines terapéuticos, buscando únicamente diversión. En Estados Unidos, en 2005, se registraron alrededor de 22,400 muertes debido al consumo de drogas recetadas, de las cuales los opioides representaron un 32%. Además, los depresivos, opiáceos y antidepresivos fueron responsables de más muertes por sobredosis (45%) que la cocaína, metanfetamina y anfetamina combinadas (39%).
Estos datos subrayan la gravedad del problema y la necesidad de abordar el consumo de drogas sintéticas con urgencia. La responsabilidad de los padres es crucial en esta lucha. Es esencial estar atentos a cambios en el comportamiento de nuestros hijos, conversar abiertamente sobre los riesgos de las drogas y establecer límites claros. No se trata de imponer miedo, sino de fomentar una relación de confianza que permita a los jóvenes buscar orientación en sus familias en lugar de recurrir a fuentes poco fiables o caer en malas influencias. La prevención comienza en casa, con educación, comunicación y ejemplo. Los centros educativos son también un lugar en el que se debe trabajar fuertemente en la prevención. Estudios dan cuenta que 1 de cada tres jóvenes sienten la presión de grupo para consumir drogas.
No dejemos que el silencio nos convierta en cómplices.
Así que la lucha contra las drogas sintéticas no es solo una tarea familiar; requiere el compromiso de toda la sociedad y el fortalecimiento de los mecanismos de denuncia. En este sentido, la campaña “La denuncia puede salvar vidas, incluyendo la tuya”, promovida por Crime Stoppers Guatemala, en conjunto con el Ministerio de Gobernación y la Policía Nacional Civil (PNC), es una herramienta clave. Esta iniciativa permite que cualquier persona reporte, de manera anónima, la venta y distribución de drogas, protegiendo a sus comunidades sin temor a represalias.
Para realizar una denuncia anónima, los ciudadanos pueden: llamar al 1561, enviar un mensaje vía WhatsApp al 3764-1561, ingresar a la página web tupista.gt. Estos canales garantizan el anonimato y están disponibles las 24 horas del día, brindando a la población herramientas seguras para colaborar en la lucha contra el narcotráfico y otros delitos. El anonimato es crucial en una sociedad donde muchas personas temen denunciar por miedo a represalias. A través de estos canales, cualquier ciudadano puede aportar información sobre puntos de venta de drogas, personas involucradas en su distribución e incluso situaciones de riesgo en colegios y comunidades. No denunciar es permitir que el problema siga creciendo y que más jóvenes caigan en este peligroso mundo.
Debemos actuar ya. No podemos seguir viendo cómo nuestras generaciones más jóvenes son víctimas de la desinformación y de la falta de control sobre sustancias que están destruyendo vidas en otros países. Como padres, ciudadanos y sociedad, tenemos el deber de prevenir, educar y denunciar. La lucha contra las drogas sintéticas es de todos, y cada acción cuenta.
Es momento de tomar conciencia. La prevención comienza en casa, pero la acción colectiva es la que logra el verdadero cambio. No dejemos que el silencio nos convierta en cómplices. Si sabemos algo, denunciemos. Porque al hacerlo, podemos estar salvando una vida… incluso la de nuestros propios hijos.