Por primera vez desde 1970, la FIFA habilita a un expulsado en pleno Mundial
La FIFA suspendió la ejecución de la sanción impuesta a Folarin Balogun y lo habilitó para enfrentar a Bélgica, en la primera ocasión documentada desde la introducción de las tarjetas en México 1970 en la que un futbolista expulsado puede disputar el siguiente partido de un Mundial.
La decisión de la Comisión Disciplinaria de la FIFA de habilitar al delantero estadounidense Folarin Balogun para disputar los octavos de final frente a Bélgica estableció un precedente sin registros previos en la historia moderna de la Copa del Mundo.
De acuerdo con un registro difundido por la firma especializada Opta, esta es la primera ocasión documentada desde la introducción de las tarjetas amarillas y rojas en México 1970 en la que un futbolista expulsado puede disputar el siguiente partido de un Mundial.
Balogun fue expulsado en el partido de dieciseisavos de final frente a Bosnia y Herzegovina. Sin embargo, la Comisión Disciplinaria aplicó de oficio el artículo 27 del Código Disciplinario de la FIFA y suspendió la ejecución de la sanción durante un período de prueba de un año, lo que le permitió quedar habilitado para el encuentro de este lunes frente a Bélgica.
Un precedente en la historia del torneo
Desde la implementación del sistema de tarjetas en México 1970, las expulsiones en la Copa del Mundo habían derivado en el cumplimiento automático del partido de suspensión correspondiente.
El caso de Balogun constituye la primera ocasión documentada desde la introducción de las tarjetas en la que un futbolista expulsado puede disputar el siguiente partido de un Mundial, tras la aplicación del artículo 27 del Código Disciplinario de la FIFA.
La resolución generó una inmediata reacción de la Real Federación Belga de Fútbol (RBFA), que expresó su desacuerdo mediante un comunicado oficial y anunció que estudia las opciones legales a su alcance al considerar que la decisión contradice otras disposiciones del Código Disciplinario y del Reglamento de la Copa Mundial de la FIFA 2026.
Un debate que trasciende el caso Balogun
La resolución también abrió un debate sobre el alcance de las facultades de la Comisión Disciplinaria y la aplicación del artículo 27 durante una Copa del Mundo.
Mientras la FIFA sostiene que actuó conforme a las herramientas previstas en su Código Disciplinario, la federación belga considera que la suspensión automática tras una tarjeta roja debe prevalecer, por lo que analiza las vías reglamentarias disponibles para impugnar la decisión.
Más allá de su impacto inmediato en el partido entre Estados Unidos y Bélgica, la resolución ya ocupa un lugar singular en la historia de los Mundiales al convertirse en la primera ocasión documentada desde la introducción de las tarjetas en México 1970 en la que un futbolista expulsado puede disputar el siguiente encuentro de su selección.