Lucrecia Choy
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Reconocida por su actuación en La Rafaila, por la que ganó el premio Opus a mejor actriz, Un Loteriazo en plena crisis y Mijo el bachiller, entre muchas otras.
Su foto forma parte de la galería de actores y actrices del Teatro Manuel Galich de la Universidad Popular, pero quienes la vieron actuar la recordarán en su mente con una grata sonrisa, así como ella quería que fuera.
En una entrevista que concedió a Prensa Libre en 2015, cuando cumplió 41 años de dedicarse al teatro, contó cómo pensaba que debería ser su funeral: “Que haya muchas flores y que todo el mundo esté contento. No es mala la muerte. Dios me dotó de un talento para hacer reír. Entonces me gustaría que mi funeral fuera así”, dijo en aquel entonces.
Yolanda Coronado actuó en innumerables obras de teatro de comedia, drama, para niños, mimo y títeres. Algunos de sus papeles emblemáticos son como Doña Capriana en Un loteriazo en plena crisis y Doña Rosario en Mijo el bachiller, según anota la página teatristas chapines.
También hizo cine, la primera película que filmó fue La Muerte de Diógenes. Y la llamaron para un papel Dondé Acaban los caminos, entre otras películas.
“He asimilado la muerte como un cambio de vida. Es la recompensa al sufrimiento: la paz total”. Yolanda Coronado, actriz guatemalteca.
En esa entrevista a Prensa Libre también contó cómo se inició en teatro. Ella iba a recibir clases de refuerzo de inglés y en la vecindad daban clases de teatro, las cuales le interesaron más y terminó siendo parte del grupo Chapinlandia en su colonia.
Con este grupo de teatro iban a visitar hospitales los domingos, era una especie de voluntariado porque no ganaban nada. Su madre la descubrió para un 15 de septiembre, cuando ya tenía casi un año de estar en el grupo. Mientras actuaba se dio cuenta que su mamá estaba entre el público.
Sus padres eran muy estrictos y finalmente ya no siguió. De día estudiaba para cultora de belleza y de noche en la Escuela de Maestras para el Hogar. Pero su mamá viendo su interés le dijo que había leído en el periódico sobre el teatro universitario. Aunque su papá no quería se inscribió en el TAU, donde estuvo dos años y el maestro Rubén Ocampo (QED) la recomendó con Rubén Morales Monroy de la Universidad Popular (UP). Allí estudió tres años y para graduarse participó en 300 obras de teatro.
Una de sus actuaciones que más recordaba era la de La Rafaila, donde hizo tres papeles: embarazada, vendedora del mercado y secretaria. Por esta actuación ganó el premio Opus, el cual fue televisado y no quería que sus padres lo vieran. Sin embargo, contó que sus padres la presentaban como “Mi hija la actriz”.
“La vida es una canción y hay que intepretarla de la mejor forma posible”. Yolanda Coronado, actriz guatemalteca