Semana Santa en Guatemala: historia, tradición y su reconocimiento como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco

Semana Santa en Guatemala: historia, tradición y su reconocimiento como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco

Considerado patrimonio vivo por sus expresiones de fe, colores, aromas y riqueza cultural, la Semana Santa en Guatemala es un símbolo de identidad nacional, marcado por el fervor religioso y el recogimiento espiritual.
10/03/2025 13:05
Fuente: Prensa Libre 

Reconocida a nivel mundial como una manifestación cultural viva y Patrimonio de la Humanidad por su profundo sincretismo, la celebración de la Semana Santa en Guatemala es un tiempo donde convergen la fe, el arte y las tradiciones ancestrales. Es mucho más que un acto de fe.

Esta celebración representa la máxima expresión del alma de un pueblo que honra con devoción y belleza sus raíces ancestrales mayas, su fusión con la cultura hispánica y su espiritualidad.

Entre el sonido solemne de las marchas procesionales, las nubes de incienso, el olor del aserrín y el corozo, y las majestuosas alfombras creadas por manos devotas, la Semana Santa se transforma en un espectáculo espiritual y artístico único en el mundo. Herencia de un legado que une el simbolismo maya con las influencias hispánicas, esta tradición ha dado vida a una de las celebraciones más singulares y conmovedoras del planeta.

Por su profunda belleza cultural y la devoción de los feligreses durante la conmemoración de la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo, la Semana Santa en Guatemala fue declarada en el 2022 como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

Esta celebración se manifiesta en cada paso procesional, en los solemnes altares de velación, los viacrucis y las obras artísticas creadas por talentosos artesanos, quienes dan vida a las imágenes sagradas que recorren las calles.

El reconocimiento internacional exalta el fervor de miles de fieles que, año tras año, se reúnen para honrar la extraordinaria riqueza y diversidad cultural de Guatemala, reflejada en una de sus tradiciones más emblemáticas: la Semana Santa.

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Semana Santa en Guatemala

La historia de la Semana Santa en Guatemala se enmarca en el sincretismo de dos legados que se han transmitido de generación en generación: las tradiciones ancestrales mayas y las prácticas religiosas traídas por los españoles. Esta fusión ha convertido la celebración en un acto único a nivel mundial.

El Ministerio de Cultura y Deportes detalla que su origen se remonta a la mezcla de elementos rituales de la civilización maya, como el porte de soberanos en andas y la decoración del paso con flores y plumas, símbolos presentes hoy en las procesiones.

Históricamente, se establece que esta mezcla ocurre en el siglo XVI, cuando los rituales católicos se integran con las tradiciones mayas, generando un sincretismo cultural que diferenció la Semana Santa guatemalteca del resto del mundo hispano.

Se cree que fue en 1954 cuando esta tradición se consolidó profundamente en la vida religiosa y cultural del país, tras el triunfo del Movimiento de Liberación Nacional, que marcó una nueva etapa para la Iglesia católica, con mayor libertad religiosa y una participación más activa en la sociedad.

Fue hasta 1956, cuando el Congreso estableció en la Constitución Política de la República el derecho al libre credo, que la conmemoración de la Semana Santa cobró un esplendor sin precedentes, reflejando el fervor del pueblo guatemalteco.

Según detalla el Ministerio de Cultura y Deportes, ese año, procesiones como la de Jesús de las Palmas en Capuchinas y la de Jesús Nazareno de los Milagros comenzaron a incorporar innovaciones que marcaron una nueva era en la celebración.

Las andas aumentaron su tamaño, las procesiones ganaron majestuosidad y las expresiones artísticas se fortalecieron, lo cual se refleja hasta nuestros días en esta celebración.

Se considera que elementos como las alfombras y el acto de cargar en hombros provienen de los mayas, mientras que la música, los trajes y los pasos procesionales provienen de la influencia de la Iglesia católica española en Guatemala.

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Reconocimiento internacional de la Semana Santa en Guatemala

La Semana Santa en Guatemala fue declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad en el 2022 por el Comité del Patrimonio Inmaterial de la Unesco, durante una reunión celebrada en Rabat, Marruecos.

Este reconocimiento fue posible gracias a la solicitud oficial del Gobierno de Guatemala, entonces liderado por el expresidente Alejandro Giammattei, quien impulsó esta iniciativa con el objetivo de resaltar el valor cultural, religioso y ancestral de esta tradición, que combina la espiritualidad cristiana con la cosmovisión y las prácticas de los pueblos originarios mayas.

En el expediente presentado ante la Unesco, Guatemala argumentó que la Semana Santa constituye un legado generacional profundamente arraigado en la identidad nacional, resultado de un rico sincretismo entre las tradiciones indígenas y la religión católica, lo que la convierte en una celebración única en el mundo.

Tras una hora de deliberación, los 24 países que conforman el Comité Intergubernamental para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial aprobaron la inscripción de esta festividad, reconociendo su importancia histórica, espiritual y social.

Finalmente, el 26 de febrero del 2023 se oficializó su incorporación a la Lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, marcando un hito para Guatemala y reafirmando el valor universal de una de sus tradiciones más emblemáticas.

Patrimonio de la nación

Guatemala reconoció esta tradición como Patrimonio Cultural Intangible de la Nación, mediante el Acuerdo Ministerial 560-2008, el 4 de septiembre de ese año, durante el mandato del expresidente Álvaro Colom. Este reconocimiento destacó que dicha celebración representa el legado del pueblo guatemalteco, el cual se enriquece con el paso del tiempo.

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